JAXA explica que este tipo de maniobras permitiría inspeccionar con rapidez un asteroide potencialmente peligroso para evaluar su composición, forma y trayectoria antes de decidir una respuesta. Además, constituye un paso hacia el desarrollo de misiones capaces de desviar estos objetos mediante un impacto cinético, una técnica que la misión DART de la NASA demostró en 2022.
Según la agencia, los resultados de Torifune también refuerzan la experiencia de Japón de cara a futuras iniciativas internacionales de defensa planetaria, como la misión RAMSES de la Agencia Espacial Europea, que estudiará el asteroide Apophis durante su histórico acercamiento a la Tierra en 2029.
asteroide Ryugu, recoger muestras de su superficie y traerlas de regreso a la Tierra, una misión que completó en poco más de seis años.Tras superar con éxito el encuentro con Torifune, Hayabusa 2 ya puso rumbo a su siguiente objetivo: el asteroide 1998 KY26, un pequeño cuerpo de apenas 11 metros de diámetro. Si todo sale según lo previsto, la sonda llegará en 2031 para estudiar uno de los asteroides más pequeños que una nave espacial haya explorado de cerca.
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