Imagen de la playa del Rinconcillo en Algeciras (Cádiz) tras las lluvias que ha dejado la borrasca Francis. EFE
Meteorología La temperatura récord del Atlántico agrava las lluvias de la borrasca Francis en España: "Está anormalmente cálido"El calentamiento está provocando que las borrascas que se forman en estas aguas tengan características propias de depresiones subtropicales.
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Pablo García Santos Publicada 6 enero 2026 04:47hLas claves nuevo Generado con IA
La borrasca Francis ha provocado lluvias intensas en el sur de España, superando los 120 mm en menos de 12 horas, debido a la elevada humedad atmosférica.
El Atlántico presenta temperaturas récord, lo que facilita una mayor evaporación y aporta más humedad a las borrascas, intensificando las precipitaciones.
Francis, aunque es una borrasca extratropical, ha mostrado rasgos subtropicales por la interacción con aire cálido y húmedo, algo cada vez más frecuente por el calentamiento del océano.
El calentamiento del Atlántico favorece la formación de sistemas híbridos y borrascas más estacionarias, capaces de descargar grandes cantidades de agua en zonas concretas.
A su paso por España, la borrascaFrancis ha dejado nevadas en cotas bajas de zonas del norte y el centro, pero también ha causado fuertes precipitaciones en el sur peninsular, con más de 120 mm en menos de 12 horas.
Estos acumulados sólo son posibles cuando la masa de aire que alimenta la borrasca es extraordinariamente húmeda y templada para la época; es decir, típicamente subtropical.
Lo habitual en nuestro país es que las borrascas sean extratropicales, asociadas al chorro polar, con frentes bien definidos y un núcleo frío en altura, como explica a EL ESPAÑOL Mar Gómez, responsable del área de meteorología de eltiempo.es.
España rompe todas las estadísticas: el verano de 2025 fue el más caluroso con récords de incendios y mortalidadNo obstante, puede que alguna se salga del patrón dominante y contenga rasgos subtropicales, "sobre todo cuando hay algún tipo de interacción entre las masas de aire o cuando el océano Atlántico está anormalmente cálido".
Un 'combustible' de humedad
A la espera de conocer los datos del pasado año, los referidos a 2024 demuestran que se están registrando temperaturas de récord en la superficie del mar a escala global, con claras anomalías en el Atlántico Norte.
Un océano más cálido provoca que el agua se evapore con una mayor facilidad. Se calcula que por cada grado que aumenta la temperatura del aire, este puede contener aproximadamente un 7% más de vapor de agua.
Este calentamiento no genera por sí solo la borrasca, que depende de la dinámica atmosférica, pero sí incrementa la energía que pueden tener, con la humedad actuando como su principal combustible.
España se encuentra en una zona de transición entre el dominio templado y el subtropical, por lo que, en ocasiones, algunas depresiones invernales pueden adquirir rasgos subtropicales; precisamente por ellos su potencial para dejar grandes acumulados es mayor.
Para el meteorólogo retirado Ángel Rivera las lluvias que se han acumulado por esta borrasca en provincias como Cádiz y Málaga son una buena muestra de la gran cantidad de humedad disponible en el aire subtropical para esta época del año.
De no haberse marchado, Francis hubiera permanecido en el golfo de Cádiz enviando tal nivel de humedad a encontrarse directamente con la masa de aire ártico en el interior de la Península, por lo que Rivera se pregunta si hubiera dado lugar a otra borrasca como Filomena.
Su origen se sitúa en los alrededores de las Azores, una zona habitual de las depresiones que luego se descuelgan hacia la Península, pero desde el principio fue acompañada por una masa de aire templado, como ya advirtieron desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Sergio Vicente, el sabio de las sequías: "Los registros de precipitaciones no muestran que en España llueva menos"Gómez, por su parte, aclara que no estamos ante una borrasca subtropical, aunque sí que ha tenido características similares. En su fase más inicial, por ejemplo, se alimentó de aire más templado y húmedo procedente de latitudes bajas.
Además, presentó una actividad convectiva y un núcleo relativamente menos frío en capas medias de lo habitual para ser una borrasca puramente atlántica; aun así, sigue siendo una borrasca extratropical con frentes bien definidos y marcada por la circulación atmosférica habitual.
En los satélites, Francis no apareció como un conjunto inconexo de nubes frontales, sino como un núcleo compacto, con bandas convectivas bien organizadas sobre un Atlántico oriental inusualmente templado.
Las últimas imágenes sobre el Golfo de Cádiz muestran también cómo esta borrasca ha presentado un aspecto más propio de las depresiones subtropicales que en ocasiones aparecen en el Atlántico.
A ello se le suma que, al desplazarse sobre un Atlántico cada vez más cálido, arrastra aire marítimo que llega más cargado de humedad de lo que sería habitual en otras décadas a finales de diciembre o principios de enero, favoreciendo lluvias más intensas.
Propensión a sistemas híbridos
El calentamiento del Atlántico ya está modificando la dinámica atmosférica, permitiendo que borrascas como Francis se conviertan en episodios con rasgos subtropicales. Esto no implica que el sur peninsular vaya a convertirse en el nuevo Caribe.
De Milton a Melissa: los científicos alertan de que el calentamiento del océano hace los huracanes más destructivosY es que aunque las borrascas que se originan en estas aguas más cálidas tiendan a tener características subtropicales, su energía y la estructura sigue sin ser la suficiente como para alcanzar el nivel de un huracán tropical.
Eso sí, la franja comprendida entre Canarias, el golfo de Cádiz y el Estrecho es hoy más propensa a ver sistemas híbridos sobre un mar sobreactuado. Las borrascas frías aisladas que antes cruzaban deprisa ahora pueden estacionarse más tiempo.
Los sistemas híbridos suelen tener un ciclo de vida más prolongado y pueden desarrollarse más cerca de latitudes medias, donde las condiciones para la formación de ciclones tropicales no son las ideales.
"Muchas de las borrascas subtropicales quedan semiestacionarias durante parte de su vida", apunta Gómez, "lo que hace que puedan descargar grandes cantidades de agua en una misma zona", tal y como ha sucedido con Francis.