El derrumbe de la fuente de la Glorieta del Árbol Gordo de Ciudad Rodrigo provocó la tragedia y dejó un herido ICAL
Salamanca La tragedia del niño de la familia Ibarra, el hijo de 13 años de un minero en Saelices que murió celebrando el MundialEl menor de 13 años falleció tras el derrumbe de parte de la fuente de la Glorieta del Árbol Gordo durante las celebraciones por la victoria de España.
Más información:Fallece un niño de 13 años en Ciudad Rodrigo durante las celebraciones del Mundial
Jaime González Publicada 20 julio 2026 13:36h Actualizada 20 julio 2026 13:46hTenía 13 años y había salido a celebrar la victoria de España como tantos otros chicos de su edad. Apasionado del fútbol como tantos muchachos de su edad, Adrián Ibarra formaba parte de una familia muy conocida y querida en Ciudad Rodrigo, hijo de un trabajador vinculado al Yacimiento de Uranio de Saelices el Chico, la conocida como ‘Mina Fe’.
La noticia de su muerte ha causado una profunda conmoción en toda España, tiñendo de luto la alegría colectiva más grande que ha vivido España en los últimos años. Lo que debía ser para él una noche de alegría, compartida con otros jóvenes de la localidad, terminó convirtiéndose en una tragedia.
Se da la circunstancia, además, de que el menor era un prometedor futbolista de la cantera del equipo local, donde compartía pasión por el fútbol otros jóvenes y niños de la localidad. En el Ciudad Rodrigo C.F. aún no se pueden creer lo ocurrido.
"Anoche vivimos el peor momento que se puede vivir durante la celebración del Mundial que ha conseguido España. Nuestro canterano de tan solo 13 años, Adrián Ibarra, ha fallecido en el accidente de la fuente", lamenta el club con gran desconsuelo. "Todo el pueblo y el club estamos consternados por la noticia que hemos recibido en un día muy duro y muy negro en nuestra historia. Nos faltan las palabras en días tan difíciles como los que la vida nos pone en el camino. Descanse en paz, Adrián".
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida de Ciudad Rodrigo C.F. (@ciudadrodrigocf)
Eran más de las 00:30 horas. La Glorieta del Árbol Gordo, punto neurálgico de encuentro y festejo en la localidad salmantina, conocida así por albergar antiguamente un árbol de grandes dimensiones, precisamente justo detrás de la fuente que ha albergado el desgraciado suceso, abarrotaba su espacio de familias, jóvenes y niños que salieron a la calle para celebrar tranquilamente, como cualquier chico de su edad, el triunfo deportivo.
Fallece un niño de 13 años en Ciudad Rodrigo durante las celebraciones del MundialEn el centro de la plaza, la emblemática fuente, punto de encuentro fundamental en el Carnaval del Toro y en las grandes celebraciones de la vieja ciudad, se había convertido improvisadamente en el epicentro de la euforia colectiva.
Varios jóvenes se habían encaramado a su estructura para compartir los cánticos y agitar banderas.
Sin embargo, la acumulación de peso en la parte superior rompió el frágil equilibrio de la arquitectura ornamental.
La tragedia sobrevino de forma fulminante: el pilar de mampostería cedió, provocando que se viniera abajo el plato grande que ejercía de primer eslabón de la fuente.
La pesada mole de piedra se precipitó sin control sobre las personas que se encontraban celebrando abajo.
Entre ellos se encontraba el chico junto a otros jóvenes de la localidad. El impacto de los elementos arquitectónicos tras el derrumbe del pilar principal de la fuente fue devastador.
De inmediato, la estampa festiva dio paso al pánico y a la desesperación; agentes de la Policía Local y vecinos se lanzaron a levantarla con las manos en un intento desesperado por liberar a los tres atrapados bajo el plato grande de la fuente, del cual el fallecido fue el que quedó peor parado, según fuentes presenciales, el joven mirobrigense quedó “como un chicle”.
La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata, aunque el tiempo pareció detenerse en la plaza.
Los profesionales intentaron la reanimación contrarreloj y trasladaron al niño de urgencia al centro de salud, pero los médicos solo pudieron confirmar su muerte, sumiendo a los equipos de rescate en la misma desolación que al resto de vecinos.
El golpe no vino solo. Entre los escombros de la fuente, otras dos personas resultaron heridas.
Otro de los menores afectados por el plato de la fuente sufrió lesiones graves, con una fractura de pierna que obligó a su evacuación inmediata al hospital de Salamanca, mientras que una tercera persona fue atendida por contusiones de carácter leve.
El eco de la tragedia barrió de un plumazo los cláxones y las banderas que apenas unos minutos antes celebraban el triunfo de la selección.
El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial, arropando en un abrazo colectivo a los padres y allegados de un niño que solo había salido a disfrutar, como cualquier otro chaval, de una noche de verano.
Hoy, la Ciudad del Águeda llora la pérdida irreparable de un niño de trece años cuya vida se apagó abruptamente en una noche de verano que nunca debió quebrarse, dejando una profunda cicatriz en el corazón de vecinos, allegados y, muy especialmente, en el seno de una conocida familia de tradición minera que hoy abraza el dolor más inmenso.