Los correos electrónicos incautados en el ordenador del presunto «testaferro» del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, Julio Martínez Martínez -así lo define en sus informes la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía, revelan la operativa de facturas falsas y trabajos simulados de la red criminal liderada por el ex líder del PSOE para traficar presuntamente con influencias al más alto nivel en la Administración del Estado.
En los informes de la policía judicial, a los que tuvo ayer acceso en primicia EL MUNDO, los agentes del caso Plus Ultra analizan los mails remitidos por la secretaria de Rodríguez Zapatero, Gertrudis Alcázar Jiménez, quien «ejecutaría las órdenes directamente dictadas por éste», con el empresario conocido como Julito y también con Cristóbal Cano, gestor del entramado societario y de la facturación ad hoc.
La Udef sitúa en la cúspide de la red criminal, «dirigiendo las acciones de la misma», al ex presidente del Gobierno encontrándose en un segundo nivel Martínez Martínez y Manuel Aarón Fajardo García, los hombres de paja de Zapatero en España y Venezuela. Según los atestados policiales, el «principal beneficiario final de los fondos obtenidos por la red sería José Luis Rodríguez Zapatero y la sociedad Whathefav, cuyas administradoras y socias son sus hijas Alba y Laura Rodríguez Espinosa justificándose nuevamente el trasvase de fondos a partir de contactos que servirán como mera justificación documental». El presidente del Gobierno se encuentra imputado por los delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales en la Audiencia Nacional pero, de momento, sus hijas no figuran como investigadas en la causa.
Correos intercambiados entre la secretaria de Zapatero y el gestor del entorno societario que controla Julio Martínez.Además, los correos electrónicos analizados ponen de relieve que las presuntas labores de asesoría investigadas en el marco de este caso de corrupción eran ficticias y que la organización criminal decidía a su «conveniencia» la emisión de las facturas e incluso los conceptos a consignar o los importes de las mismas.
Gran parte de las citadas facturas, por trabajos que el magistrado José Luis Calama considera inexistentes, eran emitidas a través de la empresa epicentro de la trama, Análisis Relevante; la sociedad instrumental a través de la que simulaban servicios de asesoramiento, se generaban contratos y facturas que otorgaban apariencia de legalidad a los pagos y se canalizaban fondos procedentes de sociedades con intereses en la obtención de ayudas públicas hacia los miembros de la red criminal.
Correos intercambiados entre la secretaria de Zapatero y el gestor del entorno societario que controla Julio Martínez.Según la Udef, existía «una operativa de facturación desvinculada de la realidad económica, dirigida a generar un soporte documental». Así lo refleja un mail del 22 de septiembre de 2021, donde Gertru, desde la cuenta de correo electrónico de 'presidente zapatero' pregunta a Cano la emisión de una factura por un importe de 20.000 euros y le plantea la posibilidad de emitir una o varias facturas, solicitando asimismo indicaciones sobre los conceptos que han de consignarse en las mismas. «Buenos días Cristóbal, tengo que emitir una factura de Análisis Relevante por importe de 20.000 euros. Por favor, puedes consultar el asesoramiento de los informes o son dos y en qué concepto. Te dejo un listado de las emitidas hasta ahora, ya que la última vez Julio me preguntó», indica la secretaria de Zapatero.
En otro de los correos intervenidos, Julio Martínez Martínez - através de Cano- responde a la secretaria personal del ex presidente que esos 20.000 euros se deben facturar como informes correspondientes al tercer trimestre del año 2021.
Correos intercambiados entre la secretaria de Zapatero y el gestor del entorno societario que controla Julio Martínez.En uno de los mails, Gertrudis Alcázar le explica que a Cristóbal Cano que el presidente Zapatero le indica que a «finales de mes» le indicará qué hacer con las facturas. Un mes después, «nuevamente el patrón operativo se repite», ya que se les dice que tienen que emitir facturas y, Cano responde a la secretaria que «podemos ir consensuando los conceptos» de las facturas.
La Udef concluye que, «del análisis conjunto de los correos electrónicos examinados se desprende la existencia de una operativa en la que la emisión de facturas no aparece vinculada de forma directa a la realización de servicios, sino que, por el contrario, se articulan con carácter posterior y mediante la coordinación de las partes implicadas».
Además, los correos electrónicos intervenidos refuerzan, siempre según la Policía, que Zapatero tenía un «seguimiento directo y conocimiento efectivo» de las gestiones de las empresas pantalla y, en concreto, en la intervención en el rescate estatal de la aerolínea Plus Ultra.
Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, celebrando con ostras y champán el rescate de la compañía, en una imagen del informe de la Udef.E.M.No en vano en otro de los mensaje incautados a la trama, Manuel Aarón Fajardo García indica que «me pregunta el amigo que cómo van los avales», en referencia a la búsqueda de financiación de Plus Ultra.
Por otro lado, los atestados de la Udef recogen cómo el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, imputado en este procedimiento judicial, celebró la concesión del rescate público de la compañía aérea con una mariscada en un lujoso restaurante madrileño en compañía de su principal ejecutivo, Roberto Roselli. Este último inmortalizó a su jefe y le envió la fotografía a Julio Martínez Martínez, en la que aparecen comiendo una ración de ostras regadas por un champán G.H. Mumm Cordon Rouge Brut, a razón de 273 euros la botella.
El amigo de Zapatero, en tono jocoso, escribió a Roselli: «Aviso para navegantes. La Sepi no aprueba esos gastos». A renglón seguido añadió: «Tranquilo, eso sale del 1%», en referencia a la comisión que firmó con Plus Ultra a cambio de conseguir el rescate de 53 millones de euros y que planeó percibir a través de una sociedad en Dubai. Esta comisión habría sido canalizada a través de Análisis Relevante y, posteriormente, pagada al ex presidente Zapatero camuflada como trabajos de asesorías que, en realidad, según el juez, nunca existieron.