Francisco de Borbón y Von Hardenberg, en una imagen de archivo. Wikimedia Commons
Tribunales La trama del exjefe de la UDEF usó al sobrino lejano de Juan Carlos I para "ocultar" millones en un 'cripto-banco' de África Brais CedeiraJavier Corbacho Publicada 4 febrero 2026 20:48hLas claves nuevo Generado con IA
La Policía acusa a Francisco de Borbón y Von Hardenberg, sobrino lejano de Juan Carlos I, de ocultar millones de euros de un narcotraficante en un cripto-banco africano.
Francisco de Borbón fue detenido por blanqueo de capitales y quedó en libertad bajo fianza de 50.000 euros, con prohibición de salir de España.
El exjefe de la UDEF de Madrid, Óscar Sánchez Gil, colaboraba con una red internacional de narcotráfico, facilitando la entrada de toneladas de cocaína en España.
La organización criminal gestionó más de 2.000 millones de euros en droga y utilizó entidades financieras en Santo Tomé y Príncipe para blanquear fondos ilícitos.
La Policía Nacional acusa a Francisco de Borbón y Von Hardenberg, sobrino lejano de Juan Carlos I, de haber "ocultado" millones de euros, pertenecientes a un narcotraficante investigado por la Audiencia Nacional, en un cripto-banco radicado en un pequeño país africano.
Así consta en un largo informe, de 219 folios, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
Francisco de Borbón fue detenido esta semana por la Policía Nacional y este miércoles fue interrogado por el juez Francisco de Jorge, instructor de la Audiencia Nacional. Finalmente, quedó en libertad bajo una fianza de 50.000 euros y sin poder salir de España.
El juez deja en libertad con una fianza de 50.000 euros al sobrino lejano de Juan Carlos I detenido por blanqueoSegún los investigadores, el aristócrata se dedicó a blanquear fondos de la misma organización criminal que tenía a sueldo a Óscar Sánchez Gil, el exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Madrid que, supuestamente, habría favorecido la entrada de miles de kilos de cocaína en España.
De hecho, cuando Sánchez Gil fue arrestado a finales de 2024, los investigadores de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional hallaron 20 millones de euros ocultos entre las paredes de su casa.
El informe policial que motivó la detención de Francisco de Borbón relata que, junto a varios socios, el sobrino segundo del Emérito constituyó la entidad financiera ET Bank. Y ésta fue la elegida por Ignacio Torán, un narcotraficante investigado en esta misma causa, para "gestionar fondos por importe de 22.005.503,86 dólares".
Torán, según la Policía, poseía una tarjeta bancaria proporcionada por esta entidad financiera. Todo ello, de acuerdo con el informe, con el objetivo de "reintegrar al circuito legal los fondos del narcotráfico".
Por ello, Francisco de Borbón fue detenido esta semana por un supuesto delito de blanqueo de capitales.
Tras el arresto de Torán, en noviembre de 2024, Francisco de Borbón "dejó de operar con la marca ET Bank para seguir gestionando fondos ajenos a través de una nueva entidad".
¿Cuál? Una llamada Be Bank, "análoga" a la anterior y radicada en el pequeño país africano de Santo Tomé y Príncipe (243.000 habitantes).
De acuerdo con la Policía, entre esos fondos que pasó a gestionar la nueva firma, "probablemente", aún se encontraban "parte de los obtenidos por la organización criminal investigada".
Tanto Be Bank como ET Bank "no son bancos tradicionales". Se trata de "servicios de banca anidada" empleados por Borbón y sus socios para "mostrar" a sus clientes "los fondos que les estarían custodiando".
Trama de narcotráfico
Los investigadores de la UDYCO y de la UAI han podido constatar "la inquietante y espectacular capacidad económica" de esta organización de narcotraficantes a nivel internacional.
La red estaba liderada por Alejandro Salgado Vega, alias El Tigre, el mayor narcotraficante español vivo.
Ello fue posible gracias a "la captación del inspector jefe [Óscar Sánchez Gil] y su absoluta entrega a los ilícitos fines de la organización, movido por el ánimo de lucro".
Tras analizar el teléfono móvil particular del inspector jefe, sus excompañeros en UDYCO Central y en Asuntos Internos hallaron una nota que era regularmente editada por el mando policial.
Cada vez que la red metía un nuevo contenedor con droga, lo dejaba registrado en su teléfono para llevar la contabilidad.
Así, se pudo conocer que la banda organizada habría introducido al menos 37 contenedores marítimos contaminados con cocaína, en total 58,499 toneladas de droga. Una cantidad de sustancia estupefaciente cuyo valor en el mercado asciende a más de 2.000 millones de euros.
La contribución de Sánchez Gil era fundamental, a tenor de los nuevos informes aportados a la causa, que vienen a reforzar una investigación prolongada durante más de año y medio hasta que fue arrestado en noviembre de 2024.
Durante años, mantuvo un control absoluto de todas las operaciones que le podían abrir a su organización al monitorizar él mismo, valiéndose a veces de sus subalternos, las empresas y los contenedores susceptibles de meter toneladas de droga en la península.
En total, Sánchez Gil introdujo 550 códigos de contenedores vinculados con esta trama, tal y como publicó EL ESPAÑOL.
Los contenedores y determinados narcotraficantes eran dados de alta en el GATI, una base de datos policiales donde se registran todas las investigaciones y los principales investigados.
Lo que hacía Sánchez era usar al Grupo 20 para dar de alta los contenedores como investigados y al Grupo 9 para meter las sociedades, números de teléfono y personas.
De este modo, en las bases de datos sus socios figuraban como confidentes, convirtiéndoles a priori en intocables. El más antiguo está dado de alta por él en 2016. Incluso llegó a registrar una de las empresas desde las que los narcotraficantes le hacían los pagos periódicos, directamente a sus cuentas bancarias.
Así, si una empresa o uno de los delincuentes con los que trabajaba estaban siendo objeto de interés para algún otro grupo policial, a Sánchez Gil le saltaría una alerta en el sistema, y podría darles el chivatazo.
Sánchez Gil abría falsas investigaciones sobre sus colaboradores para tener el control de lo que sucedía.
El ejemplo se ve en uno de los nuevos informes, gracias a las conversaciones incautadas a los capos de la organización.
En una de ellas, Sánchez Gil avisa a su principal socio de que uno de los lugartenientes, apodado Soldado, tiene sobre la nuca el foco de los investigadores especializados en narcotráfico: "Tiene gente allí vigilando".
Su socio le responde que está "escondido". Esta captura de pantalla fue tomada el 16 de octubre de 2024, a las 19:38 horas, tan solo dos días después de la aprehensión de trece toneladas de cocaína, la mayor incautación de la historia en España y la segunda en Europa.
El jefe de la UDEF en Madrid alcanzó tal nivel en el marco del narcotráfico internacional que no solo facilitaba las cosas a esta organización.
En uno de los nuevos informes, la Policía le señala también debido a la presunta relación de la trama con otros traficantes a nivel internacional como el irlandés Sean Mc Govern.