Actualmente, Daniel trabaja como mesero tras conseguir la nacionalidad. E. E.
Reportajes La trampa de los matrimonios gay con españoles a cambio de la nacionalidad: "Sale por 7.000 euros, más 2.000 por cada hijo"Se estima que anualmente el Registro Civil descubre 500 matrimonios falsos. La sanción es una multa que oscila entre los 501 y 10.000 euros.
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Gustavo Molina Publicada 6 abril 2026 02:23hUna ausencia es un espacio vacío en algún rincón de la memoria. Esos recuerdos, que suelen ser dolorosos, se esconden. Para Daniel (Colombia, 1999) no es la excepción.
Su figura paterna fue un fantasma. A los cuatro años, su padre, Alberto (Colombia, 1962), se fue de su país, en la búsqueda de una mejor vida en Estados Unidos.
En ese hogar quedó una quimera. Daniel lo imaginaba jugando al baloncesto. También que lo iba a recoger al colegio. Incluso tomando café en el desayuno o compartiendo una cotidianidad.
Esa quimera, que se supone que sería solo por 12 meses, se convirtió en una espera de ocho años.
El pecado del cura Fernando: 20 meses de prisión por bodas falsas de musulmanes y evangélicosCuando Alberto regresó a Colombia, Daniel tenía 12 años. Pero no sintió en él una figura paterna. "Siempre veló por mis necesidades, pero es igual que un gato", comenta.
Por ello, el reencuentro no fue más que un preludio de una nueva despedida. En 2016, Alberto le anunció que se iría a vivir a España. No le dijo nada más. Simplemente partió.
Daniel se acostumbró a su ausencia. A su silencio. También sabía que si le preguntaba a qué se iba a Madrid, posiblemente no se lo contaría. Así que decidió esperar a que su padre le hablara.
Matrimonio falso
Después de varias semanas de haber llegado a Madrid, Alberto llamó a Daniel.
—Hijo, ¿en algún momento te gustaría venir a vivir a España?— preguntó.
Daniel se quedó en silencio unos minutos.
—¿Por qué?— respondió.
Su padre, al otro lado de la línea, le explicó que tendría una mejor vida en Madrid.
—Aquí puedes trabajar. En unos meses tendrías el NIE y en unos años el DNI— agregó Alberto.
Daniel le preguntó el por qué si él no tenía nacionalidad. Entonces, Alberto finalmente se animó.
—Compré un matrimonio— sentenció.
Alberto le explicó que, desde Colombia, pudo contactar con un 'organizador' de matrimonios falsos.
Esa persona, desde la distancia, se encargaba de encontrar un español dispuesto a casarse por dinero.
El negocio de Fernando, el cura de Murcia juzgado por oficiar bodas falsas entre nigerianos y gitanosSin embargo, esa persona no garantiza el éxito de la operación. "No es tan fácil como casarse y ya. Se debe crear una historia, conocerse a profundidad y, además, vivir juntos durante un periodo dado que, en ocasiones, hacen inspecciones en los pisos para corroborar que hay una convivencia", asegura Daniel.
El costo también varía. Todo depende de la época y, sobre todo, la voluntad para convencer a quien se va a casar.
Hay quienes pagan 3.000 euros por un matrimonio. Otros 5.000. Sin embargo, en el caso de Alberto, el costo fue de 7.000 porque, en esa época, no había personas que quisieran casarse por conveniencia.
Ese fenómeno, en los últimos años, ha tenido un incremento en España. Lo anterior debido a que una persona puede obtener la nacionalidad un año después desde el matrimonio, mientras que en países como Francia está entre dos y cinco, mientras que en Bélgica, Portugal y Holanda el tiempo es de tres años.
"El mayor miedo que teníamos era que descubrieran que era un matrimonio falso porque mi padre se casó con otro hombre -sin ser gay- a los 53 años", dice entre risas Daniel.
Le causa gracia dado que, en una fotografía -que no compartieron por privacidad- quedó registrado el momento en el que los dos hombres se dieron un beso apasionado ante un juez, para corroborar que era un matrimonio real.
Los burdeles en España, en manos rumanas: la mafia trae al 60% de las prostitutasEn caso de que el Registro Civil detectara que ese matrimonio era fraudulento, la Ley de Extranjería hubiese sancionado a Alberto con una multa que oscilaría entre los 501 y 10.000 euros.
También se estima que anualmente se descubren al menos 500 matrimonios por conveniencia.
Una historia
Antes de casarse, el organizador de matrimonios falsos le dijo a Alberto que era necesario crear una historia con su pareja.
Además, también le explicó que todo el pago se hace por adelantado. Y que él no se responsabiliza de lo que suceda a raíz de ello.
Alberto, por ello, pagó por adelantado el matrimonio. Y después se organizó todo: fecha para casarse, lugar, dónde iban a vivir y la historia.
Dos detenidas en Ávila por organizar matrimonios de conveniencia a cambio de grandes sumas de dineroPara ello tuvieron una sesión con un abogado para saber cuáles son las preguntas más frecuentes a la hora de inscribir un matrimonio.
Así empezaron a planear su historia. Hicieron un listado de cosas que debían saber del otro: comida favorita, sitio en el que se casaron, cuál fue la cena en el matrimonio, el pastel de boda, su luna de miel y quiénes estuvieron presentes.
Pero también otro tipo de intimidades: de qué lado de la cama duerme su pareja, quién se despierta primero, los electrodomésticos que tienen en la cocina, qué desayunan cada día, hasta el equipo de fútbol al que siguen.
Toda esa intimidad en ellos fue inventada. No hubo pastel de boda. No hubo invitados al matrimonio. Tampoco luna de miel. El amor se resignó a la complicidad del dinero.
"Ellos sí tuvieron que vivir y estar casados durante cinco años", agrega Daniel. Pero también explica que hay un riesgo muy alto con los matrimonios falsos. No solo por si los descubren.
El peligro está en que, al casarse, la otra persona tiene automáticamente el derecho a la mitad de lo que el otro posee si no se hacen capitulaciones.
Y también está el hecho de que, para acceder a la nacionalidad, se debe permanecer un tiempo casados después de que sea otorgada para no levantar sospechas.
"Mi padre y su esposo duraron cinco años casados. Era más del tiempo estimado, pero fue porque a mí y a mi hermano también nos compraron la nacionalidad", asegura Daniel.
Extra
Además de los 7.000 euros del matrimonio, Alberto tuvo que pagar 2.000 euros por cada uno de sus dos hijos.
Ellos también accedieron a la nacionalidad española. Daniel se mudó en 2019 a Madrid. En un principio tuvo el NIE, pero unos años después le entregaron el DNI. Desde ese entonces se ha dedicado a trabajar como mesero.
"No pienso regresar a Colombia. Se hizo algo que no es legal, pero nosotros hemos vivido tranquilamente y hemos aportado como cualquier otra persona a la Seguridad Social. Trabajamos honradamente", dice Daniel.
Él en Colombia no pudo terminar la universidad. Ahora sueña con poder estudiar una carrera y dedicarse a ello.
Mientras tanto, su padre volvió a estar alejado. Se divorció hace varios años del hombre y ahora vive con otra pareja.
En su tiempo libre, Alberto se ha dedicado a la pintura. En ella ha trabajado los años perdidos.
Daniel, entre tanto, creció y se independizó. Su padre no estuvo presente. Pero hace unos meses, Alberto le entregó una pintura. En ella hay los trazos de un niño sentado frente a una mesa en la que hay un libro.
El niño tiene una sonrisa tímida. Quizás espera a que alguien irrumpa por la puerta. Pero nadie lo hace.
Ese dibujo no solo retrató la inocencia de una infancia a la espera. También quedó pintada una quimera que no fue capaz de recuperar el tiempo.
Daniel, en la mesa de su habitación estudiando. Su padre lo pintó. Cedida