Los investigadores del caso Koldo rastrean un pago sospechoso de una constructora al ex director general de Carreteras, Francisco Javier Herrero Lizano, investigado en la Audiencia Nacional. Anticorrupción y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil consideran que podría tratarse de una contraprestación por los contratos públicos en los que Aquaterra Servicios Infraestructuras SL resultó beneficiada.
Así consta en un auto en el que el juez Ismael Moreno acuerda reclamar información bancaria de esa y otras tres constructoras: Ferrovial Construcción SA, Tecade SA y Freyssinet SA. El motivo es que las cuatro acudieron a licitaciones de la mano de Acciona y podrían haberse empleado "para canalizar fondos que pudieran haber tenido como destinatarios a los investigados". Los datos se solicitan a 29 entidades financieras distintas y alcanzan a más de medio millas de productos financieros, entre cuentas y depósitos.
Siguiendo los pasos del informe del fiscal del caso, Luis Pastor, el juez instructor menciona como uno de los motivos para ampliar la investigación un pago de 25.440 euros a Herrero por parte de Aquaterra. La constructora, en UTE con Acciona, resultó adjudicataria en 2019 de una obra para la Autovía A-68 en La Rioja por valor de 92,4 millones. En lacausa consta un mensaje de Herrero a Koldo García referido al resultado de esa licitación: "Bingo!!! En Logroño".
El ingreso se realizó a una cuenta "de reciente apertura" del ex director general de Carreteras y tuvo lugar apenas un mes antes la Justicia ordenara los registros que le afectaban.
El auto resalta que la propia entidad financiera en que se recibió el dinero, CBNK Banco de Colectivos, al detectar la operación y analizar la documentación aportada por Herrero, decidió emitir una "Comunicación de Operativa Sospechosa por Indicio" al SEPBLAC (Servicio Ejecutivo de Prevención del Blanqueo) el 23 de febrero de 2026.
Los elementos sospechosos de ese pago son varios. El primero, que procede de una constructora que, en unión con la investigada Acciona, resultó beneficiaria de un contrato público de gran envergadura mientras Herrero dirigía Carreteras. Además, el concepto de la factura es tan vago que no permite conocer "el motivo real" por el que se abona. A eso se añade que Herrero traspasó 12.500 euros inmediatamente a otra cuenta personal en la que había domiciliados recibos de autónomos.
Además, en el registro del domicilio de Herrero en junio del año pasado se encontró en uno de sus ordenadores una cuenta de correo configurada bajo el dominio de la empresa pagadora. La UCO resalta que no se ha detectado ningún tipo de relación contractual que justifique que el director general de Carreteras dispusiera de un correo corporativo de una empresa privada contratista del Estado.