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Un carguero de gas licuado llega a India tras cruzar el estrecho de Ormuz. Reuters La UE da un portazo a la alianza propuesta por Trump para mantener abierto el estrecho de OrmuzBruselas rechaza el envío de fragatas al estrecho y el inquilino de la Casa Blanca amenaza:«Sabía que no nos ayudarían»
Lunes, 16 de marzo 2026, 19:10 | Actualizado 19:22h.
... una quinta parte del crudo mundial pasa por este embudo de 39 kilómetros en su punto más estrecho- no puede quedar en manos de Irán. Donald Trump lo ha señalado en multitud de ocasiones, justificando así los ataques contra buques de guerra persas que, supuestamente, están colocando minas en esta franja de apenas 40 kilómetros de ancho, mientras desde tierra Teherán ataca a los cargueros que tratan de surcarla sin permiso. Ya van dieciséis.La guerra en Irán se recrudece sin atisbos de negociación mientras Trump se «divierte» con los bombardeos
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Pero las fuerzas de Estados Unidos no son suficiente para asegurar el estrecho, que solo cruzan los barcos que cuentan con el beneplácito del régimen iraní: el 'Karachi', que ondea la bandera paquistaní, se convirtió este lunes en el primer petrolero extranjero en surcar esas aguas con el sistema de identificación automática (AIS) encendido y oro negro de Abu Dabi en la bodega. Es el vivo ejemplo de cómo países amigos negocian con los ayatolás la seguridad del viaje, mientras el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, incide en que solo los cargueros «enemigos» –de Estados Unidos, Israel y sus aliados– corren peligro.
30 barcos
para la instalación de minas en Ormuz han sido destruidos por Estados Unidos, según ha informado Donald Trump.
Por eso, Trump busca una alianza con países europeos. «No podemos permitir que Irán desarrolle el arma nuclear y haga estallar Oriente Medio porque no queremos afrontar un alza del precio del petróleo durante cuatro semanas o dos meses. Hay que hacer lo correcto. Pero podemos mitigar las consecuencias. Así que estamos hablando con otros países para que trabajen con nosotros en asegurar el estrecho. Estamos recibiendo una buena respuesta. Si se suman, bien; si no se suman, también bien», afirmó a bordo del Air Force One.
Extender la Operación Aspides
El primer ministro británico, Keir Starmer, fue el primero en recoger el guante. Reconoció que la liberación de reservas de combustible no será suficiente para evitar una crisis energética. «Debemos reabrir el estrecho de Ormuz para garantizar la estabilidad del mercado, y no es una tarea sencilla», afirmó, aunque rechazó involucrarse más en la guerra. La Unión Europea es de una opinión similar. Quedó claro tras la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores en Bruselas, donde se encontraron sobre la mesa una propuesta para extender a Ormuz la Operación Aspides.
Fue diseñada en febrero de 2024 para proteger la navegación comercial en el Mar Arábigo y el Golfo de Adén, justo donde se encuentra otro estrecho peligroso: Bab el-Mandeb, amenazado por los rebeldes hutíes que sirven de 'proxi' para Irán en Yemen. Ha demostrado su valía repeliendo una docena de ataques, pero los titulares de Exteriores rechazaron el envío de fragatas para facilitar el tránsito de combustibles en Ormuz, aunque coincidieron en la importancia de que eso vuelva a ser así.
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El portaaviones USS Abraham Lincoln ya está desplegado en la zona. ReutersEl italiano, Antonio Tajani, justificó la negativa subrayando que las de Yemen e Irán son realidades diferentes. «Creo que debe prevalecer la vía diplomática. Hay que hacer un esfuerzo diplomático adicional para garantizar la libertad de navegación en Ormuz», declaró. «No es como si tuviéramos un botón que pulsar para cerrar el estrecho y lo hiciéramos. No es así. Es una situación muy delicada. Las probabilidades de escalada son grandes», ha destacado su homólogo de Países Bajos, Tom Berendsen.
Grecia también se niega a participar en las operaciones de guerra, aunque la postura más rotunda es la de Berlín. La verbalizó el portavoz del canciller Friedrich Merz, Stefan Kornelius, quien decidió responder directamente a Trump. «Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN, que es una alianza defensiva. Además, Estados Unidos no nos consultó antes de la guerra y explícitamente dijo que la asistencia europea no era ni necesaria ni deseada», indicó.
No obstante, consciente de la relevancia del asunto, la responsable de la diplomacia europea, Kaja Kallas, quien propuso la extesión de la Operación Aspides señaló otra posibilidad: la de reproducir el acuerdo que ha permitido a Ucrania exportar su cereal a través del Mar Negro. «Hablé con Antonio Guterres –secretario general de Naciones Unidas– sobre la posibilidad de proponer algo similar a la Iniciativa del Mar Negro», aseveró, señalando que el cierre de Ormuz resulta especialmente peligroso por el impacto que puede tener más allá de los combustibles. «Si este año hay escasez de fertilizantes, el año que viene también habrá escasez de alimentos –alertó–. Nos interesa que la vía permanezca abierta, y por eso debemos discutir qué hacer desde la perspectiva europea», apostilló. Pero, de momento, se demuestra que la vía europea es no hacer nada.
Dardo a China
Trump también tiene su mirada puesta en China, el principal comprador de petróleo iraní. En su opinión, el gigante asiático depende «en un 90%» del estrecho de Ormuz, mientras que Estados Unidos «solo un 1% o un 2%». Por eso, reclama que Pekín cumpla con su responsabilidad. «Deberían venir y ayudarnos a protegerlo», incidió Trump, que debería verse con Xi Jinping a finales de mes. La cita no peligra, pero sí se podría retrasar. Trump también mencionó a Japón y comentó que «basta un terrorista con un misil para hacer daño» y que «no se puede aceptar que Irán use el estrecho como arma».
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, se mostró más conciliador: «Vemos que cada vez están zarpando más buques de combustible. Los barcos iraníes ya lo han hecho, y lo hemos permitido para abastecer al resto del mundo», comentó en una entrevista con la CNBC. «Creemos que se producirá una apertura natural por parte de los iraníes. Y por ahora, no tenemos ningún problema con eso. Queremos que el mundo esté bien abastecido», sentenció.
La postura de España
Albares rechaza cualquier iniciativa que «añada tensión»
España no desentonó este lunes en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, en cuyo seno José Manuel Albares sostuvo una postura coincidente con la general. Rechazó modificar la 'Operación Aspides' para que opere en el estrecho de Ormuz, alegando que ya tiene «el mandato correcto» y que está «cumpliendo perfectamente sus funciones en este momento». Añadió, además, que «no hay que hacer nada que añada todavía más tensión» en la región y se sumó al numeroso grupo de países europeos que abogan por la diplomacia. «La solución puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad, ni prosperidad económica», apostilló. Desde Madrid, la titular de Defensa, Margarita Robles, incidió en que «el objetivo debe ser que acabe la guerra, y que acabe ya».
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