Pekín restringe las exportaciones de tecnologías que tienen fines tanto civiles como militares, incluidos los drones y los componentes relacionados, y ha endurecido repetidamente esas normas desde que comenzó la guerra en Ucrania a principios de 2022. En septiembre de 2024, China amplió los controles para cubrir piezas clave necesarias para fabricar drones de combate, como controladores de vuelo y motores. Casi al mismo tiempo, el gobierno estadounidense anunció que sancionaba a dos empresas chinas por la presunta venta de piezas de drones a Rusia.
A pesar de las restricciones, las cifras comerciales sugieren que los drones chinos han seguido fluyendo a Rusia y Ucrania a través de intermediarios, indica Pusztaszer. En el primer semestre de 2024, las empresas chinas solo vendieron oficialmente a Kiev drones por valor de unos 200,000 dólares. Sin embargo, el gobierno ucraniano estima que la cifra es mucho mayor: cerca de 1,100 millones de dólares. "Esa diferencia sugiere que drones chinos totalmente ensamblados y componentes de drones podrían entrar en Ucrania a través de terceros vendedores", explica.
Interferencias
El profesor de ingeniería de la Universidad de Maryland Houbing Herbert Song, que ha investigado la tecnología antidrones, explica a WIRED que los productos que aparecen en los videos de TikTok parecen ser una combinación de equipos de detección y de interferencia, estos últimos distorsionan las señales que utilizan los drones para operar.
Los drones suelen utilizar ondas de radio para comunicarse con un operador remoto. Algunos inhibidores transmiten ondas de radio a la misma frecuencia que el dron, lo que puede hacer que éste pierda el contacto con su operador y deje de responder. Sin embargo, si el dron puede seguir conectado a un sistema de navegación, como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), algunos drones pueden aterrizar por sí mismos o volver a su punto de partida. Otros inhibidores intentan interferir en las señales GPS que utilizan los drones para navegar, o "falsearlas", haciendo creer al dron que se encuentra en otro lugar.
sitio web de una de las empresas que comercializan en TikTok asegura que sus inhibidores pueden interferir con una serie de sistemas de navegación, incluidas las señales del GPS estadounidense, el Sistema de Navegación por Satélite BeiDou (BDS) chino, el Sistema Mundial de Navegación por Satélite (GLONASS) ruso y el sistema Galileo de la Unión Europea. Algunos productos se anuncian con tres funciones distintas: detección de drones, interferencia de sus señales y suplantación de las conexiones de señal previstas.La mayoría de los videos no hacen referencia explícita a casos de uso militar. Un pie de foto, por ejemplo, destaca que un producto de interferencia concreto es "adecuado para la defensa contra drones en zonas mineras, depósitos de petróleo, granjas y aplicaciones montadas en vehículos; equipos de seguridad del espacio aéreo; fábricas de origen". Pero Song explica a WIRED que no es habitual describir la tecnología antidrones en términos de aplicaciones específicas.
"Normalmente tenemos que describir un escenario antidron en términos de distancia, velocidad del dron, tamaño de los enjambres de drones y latencia de la detección de drones", explica Song. Añade que el pie de foto del video solo se refiere a la distancia, es decir, al alcance que puede cubrir el dispositivo antidrones. En los videos revisados por WIRED, solamente se muestran unos pocos tipos de productos antidrones, y Song resalta que ninguno de ellos sería capaz de contrarrestar grandes enjambres de drones.
En otro video de TikTok, la misma mujer de los pantalones rosa lleva ahora una chaqueta negra de satén. "Vengo de la fábrica de equipos anti-UAV en China", expresa ante la cámara en chino, refiriéndose a los sistemas aéreos no tripulados. "Los equipos se pueden colocar en interiores, exteriores y en el auto. Funciona las 24 horas del día".
Artículo publicado originalmente enWIRED. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.