La 'Venus de Alicante' en el Salón Azul del Ayuntamiento. H.F.
Alicante ciudad La 'Venus de Alicante' será símbolo de la ciudad y se expondrá en un museo tras los estudios arqueológicosEl Ayuntamiento de Alicante está integrando los restos arqueológicos dentro de un gran proyecto de reurbanización y renaturalización de la playa de la Almadraba.
Más información: Hallan un busto de la época altoimperial romana, uno de los mayores descubrimientos escultóricos realizado en Alicante
Héctor Fernández Alicante Publicada 27 mayo 2026 11:40hCon una afirmación tan contundente como emotiva: "Quería estar con nosotros 2.000 años después, ha querido volver a ver la luz de Alicante", el Ayuntamiento ha presentado en sociedad a la Venus de Alicante, la espectacular pieza de mármol blanco italiano de 22,22 centímetros de alto y 19,78 de ancho (casi tamaño real) que se ha convertido en uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la ciudad, la Comunitat Valenciana e incluso de España en los últimos tiempos.
El alcalde de Alicante, Luis Barcala (PP), junto al arqueólogo jefe de Patrimonio, José Manuel Pérez Burgos; el arqueólogo José Ramón Ortega (ARPA Patrimonio); y el director facultativo de la rehabilitación del yacimiento de la Almadraba, Eduardo López, han oficiado esta mañana el regreso del busto hallado hace una semana en la ciudad a la historia contemporánea.
Un regreso que se elevará a símbolo de la ciudad después de que los arqueólogos terminen de contextualizar su origen bajo criterios estrictamente científicos y se pueda exhibir en un museo de la ciudad. Con toda probabilidad, el MARQ, que ya contiene otra pieza única de la época, la empuñadura del Águila Bicéfala (2005).
¿Por qué la antigua ciudad de Alicante se trasladó desde la Albufereta a las faldas del monte Benacantil?Por el momento se desconoce si es una pieza del siglo I a.C. o del II a.C., aunque los expertos creen que sus líneas helénicas coinciden más con la estética helenística anterior. Se encontró en los trabajos de rehabilitación y urbanización de la playa de Almadraba, a 200 metros de la ciudad romana de Lucentum, en lo que constituye un hilo desde el que reinterpretar la importancia del enclave en el mundo romano, que tradicionalmente ha quedado relegada a puente entre Allon (Villajoyosa) y el Portus Ilicitanus (Santa Pola) e Ilice Augusta (Elche).
De hecho, esta villa, se ha anunciado, se musealizará y entrará a formar parte de un recorrido mucho más contextualizado junto en el centro de interpretación de las Torres de la Huerta (que contendrá también la importancia de la huerta anexa a la Albufereta romana) y la propia ciudad de Lucentum. Y es que en el yacimiento se han encontrado también vasijas, ánforas, monedas e incluso una lucerna con un gladiador que hace reconsiderar el lujo de la villa en la época.
El plan, como ha anunciado el alcalde, es convertir lo que queda de la villa en un museo al aire libre transitable y accesible, peatonalizando las calles contiguas, creando zonas verdes y protegiendo el patrimonio para que tanto los alicantinos como los turistas puedan pasear junto al mar mientras contemplan la historia romana de la ciudad.
Una de las mayores calzadas del Imperio Romano atraviesa Alicante: se pueden ver sus restos en este municipioBarcala ha recordado el cuadro de Botticelli y cómo Venus surgió según la tradición romana de la espuma del mar para convertirse en la diosa del amor y la belleza, calificando el busto en "el tesoro mejor guardado durante los siglos en la ciudad". Pero si algo ha sobresalido en todas las intervenciones ha sido el cuidado que ha puesto el ayuntamiento y la empresa encargada de la excavación y rehabilitación de la Almadraba en recuperar todo el pasado de la ciudad "para mantener nuestro legado a las generaciones futuras". "La ciudad está a la altura del descubrimiento", ha recordado Barcala.
El alcalde Luis Barcala y la concejal Nayma Beldjilali, junto a los arqueólogos. H.F.
La Albufereta y Lucentum
La época romana en Alicante ha sido ampliamente estudiada por los arqueólogos del MARQ, que en sus publicaciones recuerdan cómo durante el Alto Imperio romano (siglos I y II d.C.), la zona de la Albufereta -entonces una laguna abierta al mar- no era un simple accidente geográfico, sino el auténtico pulmón económico, logístico y comercial de la floreciente ciudad de Lucentum.
Este enclave funcionaba como el puerto natural de la urbe y un resguardo estratégico donde las embarcaciones del Mediterráneo recalaban para redistribuir mercancías. La intensa actividad portuaria transformó sus márgenes en un dinámico foco industrial y pesquero, donde proliferaron factorías de salazón de pescado, alfares para la fabricación de las ánforas que transportarían el preciado garum y, como se ha demostrado con los recientes hallazgos de la vecina playa de la Almadraba, lujosas villas marítimas que combinaban la explotación de los recursos marinos con el ostentoso modo de vida de la élite local.
La inscripción de Marco Aurelio y Cómodo en un barrio de Alicante que 'engañó' a arqueólogos durante añosLa importancia de la Albufereta radica en que era el cordón umbilical que conectaba a Lucentum con las grandes rutas comerciales del Imperio, uniendo el destino de la ciudad al de la mismísima Roma. Mientras el núcleo urbano fortificado en el Tossal de Manises albergaba las instituciones políticas, los templos y el foro, la Albufereta era el escenario donde se generaba la riqueza que financiaba esa monumentalidad.
La estrecha relación entre ambos espacios demuestra que Lucentum no se limitaba a sus murallas, sino que formaba un complejo entramado territorial y marítimo. Así, la Albufereta se erigió como la puerta de entrada de las corrientes culturales, el lujo y el comercio imperial, siendo un testimonio arqueológico fundamental para entender el auge, el abastecimiento y la posterior evolución socioeconómica de la Alicante romana.