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Las broncas del magistrado a Zapatero: «Yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor»

Las broncas del magistrado a Zapatero: «Yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor»
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El audio revela un interrogatorio tenso en el que el togado frenó varias veces al expresidente: «Acostúmbrese a que cuando yo hablo tiene que guardar silencio»
Las broncas del magistrado a Zapatero: «Yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor»

El audio revela un interrogatorio tenso en el que el togado frenó varias veces al expresidente: «Acostúmbrese a que cuando yo hablo tiene que guardar silencio»

Regala esta noticia Añádenos en Google José Luis Rodríguez Zapatero a su llegada a la Audiencia Nacional. (Efe)

Melchor Sáiz-Pardo

18/06/2026 Actualizado a las 21:52h.

«Acostúmbrese a que cuando yo hablo tiene que guardar silencio». José Luis Calama marcó así una declaración que nunca dejó correr. El juez no ... permitió que José Luis Rodríguez Zapatero llevara el interrogatorio del caso Plus Ultra al terreno de su trayectoria política, su mdiación en Venezuela o la práctica habitual de las consultoras. Cada vez que el expresidente abría plano, Calama volvía al papel: contrato, encargo, factura, correo o dinero cobrado.

La falta de rastro documental fue uno de los hilos del interrogatorio. «No tenemos ni contratos escritos. No tenemos hojas de encargo escritas y, salvo que usted me corrija, no tenemos trasiego de correos electrónicos», resumió Calama. El expresidente sostuvo que la relación era verbal, con reuniones, llamadas y encargos de palabra. El juez volvió a la lógica empresarial: «En el mundo de la empresa no se puede operar de cualquier manera».

«En el mundo de la empresa no se puede operar de cualquier manera», avisó el juez sobre los encargos verbales

La tensión subió con los informes. Zapatero los presentó como trabajos generales de geoestrategia, política y economía, no informes hechos a medida. Calama tradujo esa explicación a su manera: «Me está diciendo que son, digamos, una especie de 'urbi et orbi' para quien lo quiera ver y pagar». Después fue al punto que le interesaba: «Si volvemos a los gastos, que eso no engaña, quien cobra es usted». Y remató: «El dato mata relato, es decir, quien cobra es usted».

El magistrado insistió en la utilidad real de la consultora. Si los clientes acudían porque estaba Zapatero, si los informes los hacía Zapatero y si quien cobraba era Zapatero, la pregunta era inevitable: «¿Qué interés tenía constituir Análisis Relevante?». Fue más lejos: «Análisis Relevante no sería nadie, nada sin usted». Cuando el expresidente lo calificó de «juicio de valor», Calama no se replegó: «Desde mi óptica como instructor, parece que se monta para recibir, digamos, comisiones».

Zapatero negó haber negociado comisión alguna. Calama no le discutió el derecho a defenderse. Le recordó cuál era su papel: «Tiene que entender que yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor y tengo que muchas veces ser incisivo».

«Desde mi óptica como instructor, parece que se monta para recibir comisiones», sostuvo el juez sobre la consultora

Tampoco dejó abierta la carpeta venezolana para una explicación general. La defensa intentó introducir la labor del expresidente en Venezuela. Calama cortó: «Todos conocemos, incluido el que suscribe, la labor humanitaria y que aquí no se cuestiona en absoluto». Acto seguido fijó el marco: «Yo como juez instructor me tengo que ceñir exclusivamente a los hechos».

Luego subió el tono: «Es un tema muy comprometido». La hipótesis judicial enlaza esa sociedad con Idella Consulenza Strategica, el contrato del 1% con Plus Ultra y un eventual cobro de 530.000 euros. Calama lo verbalizó sin rodeos: «Idellia Consulenza hace un contrato de un 1% con Plus Ultra para, como hipótesis que manejamos nosotros, cobrar la mordida de las gestiones con el fondo».

«Eso es muy poco para un instructor», cortó el juez cuando Zapatero resumió como asesoramiento un cobro de 200.000 euros

Hubo otro golpe con Focus Social Research, empresa peruana de la que, según el juez, Zapatero cobró 200.000 euros en 2024. El expresidente habló de asesoramiento. Calama frenó la respuesta: «Eso es muy poco para un instructor». Y pidió concreción: «Defienda usted al granular. Dígame exactamente qué tipo de asesoramiento le piden». Cuando Zapatero se remitió al contrato, el juez dejó otra advertencia: «Suelen ser todos tan vagos y genéricos que cabe prácticamente de todo».

En la recta final, el expresidente ofreció autorizar una investigación universal sobre sociedades, bienes o activos fuera de España. Calama aceptó el gesto, pero dejó una reflexión: «La gente que maneja mucho dinero no está ni en las propiedades de las sociedades ni en la administración». Aclaró que no lo decía por él. Pero la frase quedó en la sala.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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