Las instituciones vascas lideradas por PNV y el PSOE vasco pretenden ahora que la izquierda abertzale no se apropie de los sucesos del 3 de Marzo; la carga de la Policía Armada contra una asamblea de trabajadores en la que resultaron asesinados 5 trabajadores en 1976. El lehendakari Imanol Pradales, el diputado general de Álava Ramiro González y la alcaldesa de Vitoria Maider Etxebarria han rechazado cualquier intento de "patrimonializar" los homenajes de un 50 aniversario en el que a lo largo del día de hoy se multiplicarán las movilizaciones, incluidas por grupos de jóvenes radicales como la Gazte Koordinadora Sozialista (GKS).
El PP vasco ha sido el primer partido en homenajear con un ramo de flores a los cinco trabajadores abatidos por disparos de la Policía Armada en 1976. Casi pisándoles los talones a la comitiva encabezada por el presidente del PP de Álava Iñaki Oyarzábal, se han presentado ante el monolito el lehendakari Imanol Pradales (PNV) y la consejera de Justicia María Jesús San José (PSE-EE). La premura del Gobierno vasco en participar en un gesto que repetirán partidos y sindicatos a lo largo de la mañana forma parte del intento por contrarrestar el protagonismo de la izquierda abertzale en el 3 de Marzo.
Pradales, en un acto institucional celebrado en el palacio Villasuso de Vitoria, ha querido subrayar la "memoria completa, inclusiva y democrática" que debe ser la guía del centro memorial en el que se convertirá la antigua iglesia de San Francisco de Asís. El antiguo templo en el que se encontraban celebrando una asamblea miles de trabajadores no debe ser, según Pradales, "ni instrumentalizado ni patrimonializado por ninguna de las partes". Un empeño tardío del PNV al que se han sumado tanto otros representantes institucionales como el diputado general de Álava Ramiro González como el propio presidente nacionalista Aitor Esteban que también ha acudido hasta el monolito del barrio obrero de Zaramaga.
González ha reclamado que el 3 de Marzo forme parte de "la memoria colectiva" porque lo sucedido y, especialmente la reacción social posterior, "son patrimonio de todos, que nadie pretenda hacerlo exclusivo". Mensajes sin referencias explícitas a la izquierda abertzale que durante las últimas semanas ha organizado varios actos previos al 3-M y que hoy protagonizará un acto a partir de las 13.00 horas con Arnaldo Otegi como protagonista.
También la alcaldesa socialista de Vitoria Maider Etxebarria se ha sumado al rechazo a "patrimonializar" el 3-M. "La memoria no es de nadie y hay que eliminar cualquier elemento accesorio que trate de patrimonializarlo", ha resaltado Etxebarria en el primero de los actos organizados a lo largo de todo el día de hoy. Una veintena de convocatorias con las que se celebra el 50 aniversario de una carga policial contra una multitudinaria asamblea de trabajadores. 5 de ellos cayeron baja las balas de la Policía Armada y otros 100 resultaron heridos. Otros dos obreros en Tarragona y en Basauri también murieron días después en las protestas organizadas como reacción social contra los sucesos de Vitoria.