Antonio Pintus, preparador físico de los blancos, vuelve a recurrir a su herramienta fetiche para individualizar el trabajo y evaluar el estado de la plantilla tras las vacaciones
- SERGIO RODRÍGUEZ C.
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Las máscaras de hipoxia han vuelto a aparecer en Valdebebas. Antonio Pintus, el mítico preparador físico italiano que trabajará en el cuerpo técnico de Mourinho, ha sacado a relucir su herramienta fetiche para la resistencia en la sesión matutina del segundo día de pretemporada, una tecnología con la que lleva años perfeccionando el trabajo físico individualizado.
Las famosas 'Training Mask', como se conocen en el argot, ya se habían visto en febrero cuando Pintus tomó las riendas de la parcela de la preparación física tras la salida de Xabi Alonso, y su reaparición es toda una declaración de intenciones. La puesta a punto arranca fuerte. El objetivo de estas máscaras es doble. Por un lado, permiten a Pintus y su equipo analizar con precisión la condición física de cada jugador tras el parón veraniego, una información clave para diseñar planes específicos. Por otro, sirven para simular la exigencia del entrenamiento en altura, con todas las adaptaciones fisiológicas que eso conlleva.
Mourinho.REALMADRID.COMLas máscaras regulan el oxígeno que entra en el organismo mediante válvulas intercambiables, recreando altitudes de entre 910 y 5.500 metros sobre el nivel del mar. Una hipoxia controlada que obliga al cuerpo a rendir al límite. Este método equivale a una prueba de esfuerzo en tiempo real igual que se hace en el laboratorio, con la ventaja de que se realiza en condiciones reales. Los analizadores portátiles miden parámetros clave como la capacidad aeróbica, la potencia y los umbrales, un chequeo integral del motor de cada futbolista.
Con esos datos, Pintus puede afinar la maquinaria física con la precisión de un cirujano, buscando picos de forma para el arranque liguero. La ciencia aún debate sobre la eficacia real de esta tecnología. Algunos estudios cuestionan que produzca cambios significativos en la función pulmonar o el metabolismo, mientras que otros sugieren mejoras en el estado cardiorrespiratorio tras programas de entrenamiento de alta intensidad (HIIT) con las máscaras. Faltan evidencias concluyentes, pero Pintus es un convencido. Lleva años depurando el método, combinando la hipoxia con trabajos específicos, y los resultados en el Madrid le avalan. Su obsesión por el detalle es marca de la casa.
Mourinho dirigiendo uno de los ejercicios en la sesión de tarde.REALMADRID.COMPara los jugadores, eso sí, supone un esfuerzo extra. Entrenar con la cara cubierta y el aire enrarecido es una prueba de resistencia mental, sobre todo en estas primeras semanas donde el cuerpo aún se despereza. Pero es un peaje asumido en la era Pintus. El italiano es sinónimo de exigencia máxima desde el primer día, de físicos esculpidos a conciencia para aguantar el ritmo frenético que impone Mourinho. Quien quiera minutos, tendrá que sudar primero bajo la máscara.
Este año, además, las 'Training Mask' llegan con un colaborador de lujo. Antonio Dias, especialista en fisiología del ejercicio, es el hombre de confianza de Mou en su staff para potenciar aún más la parcela atlética. Un tándem de pesos pesados para elevar el listón en Valdebebas. Porque el Madrid de Mourinho quiere volver a reinar en España y en Europa, y eso pasa por una mejora física.
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