Miércoles, 08 de abril de 2026 Mié 08/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Las Mareas Blancas entran en campaña

Las Mareas Blancas entran en campaña
Artículo Completo 862 palabras
El colectivo en defensa de la sanidad pública firma pactos con las formaciones de izquierda y llama a votar contra el PP

Ampliar

María Jesús Montero firma con las Mareas Blancas de Andalucía el 'Manifiesto para Recuperar la Sanidad Pública Andaluza' con Sebastián Martín Recio. Joaquín Corchero / Europa Press Elecciones andaluces Las Mareas Blancas entran en campaña

El colectivo en defensa de la sanidad pública firma pactos con las formaciones de izquierda y llama a votar contra el PP

Héctor Barbotta

Sevilla

Miércoles, 8 de abril 2026, 18:40

... y este miércoles han sumado a un aliado en ese empeño. Lo que hasta ahora eran críticas sectoriales se ha transformado en una ofensiva política de calado. Si hace apenas dos días la presidenta de la asociación Amama Sevilla, Ángela Claverol, participaba en un acto del PSOE-A en Córdoba, ahora ha llegado el turno de las Mareas Blancas. El colectivo, que aspira a canalizar el descontento sanitario en las ocho provincias, ha entrado decididamente en la contienda, firmando pactos de compromiso con las formaciones de izquierda y trazando una línea roja insalvable con el actual Gobierno de la Junta.

El movimiento ha dado un paso sin matices al segmentar su interlocución. Ha tomado partido por unas opciones políticas concretas, negándose explícitamente a proponer al Partido Popular y a Vox la firma de su manifiesto. Esta exclusión puede marcar un punto de inflexión en la estrategia de la plataforma, que ya no se presenta como un observador neutral de la gestión pública, sino como un agente movilizador del voto progresista. Al cerrar la puerta a cualquier contacto con las fuerzas que sostienen o han sostenido al actual Ejecutivo, las Mareas Blancas han convertido la defensa de la sanidad en un ariete electoral exclusivo de la izquierda.

Reproches

María Jesús Montero ha aprovechado esta sintonía para elevar el tono de sus reproches contra Juanma Moreno. La candidata socialista ha vuelto a definir la situación como una «privatización encubierta» y a calificar la cita con las urnas como un «referéndum sobre la sanidad pública». Según Montero, los ciudadanos se enfrentan a una elección binaria: continuar por la senda del «deterioro» o apostar por un modelo que devuelva el «orgullo» al sistema. Sus dardos se han centrado en las listas de espera —que cifra en más de un millón de personas entre intervenciones y especialistas— y en el colapso de la Atención Primaria, donde asegura que se tarda una media de doce días en ser atendido.

Las Mareas nacieron precisamente como un movimiento de protesta contra medidas adoptadas por Montero cuando era consejera

No ha sido Montero la única en buscar el cobijo de la bata blanca. Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, también ha escenificado su alianza con el colectivo junto a Sebastián Martín Recio, coordinador de las Mareas Blancas y antiguo dirigente de Izquierda Unida. Maíllo subrayó la necesidad de convertir el «malestar generalizado» en una «canalización de alternativa política». Para el líder de la confluencia, el activismo sanitario es el pegamento necesario para movilizar a esos sectores escépticos que se sitúan en la abstención pero que sufren diariamente las carencias del sistema.

Sin embargo, el propio portavoz de las Mareas, Sebastián Martín Recio, ha puesto voz a la gran inquietud que recorre los despachos de la izquierda: la desconexión entre la queja social y la intención de voto. Martín Recio ha tildado de «paradoja vital y existencial» que, mientras el CIS sitúa a la sanidad como el problema número uno de los andaluces, Juanma Moreno siga apareciendo como el candidato favorito para presidir la Junta. «Es una contradicción que hay que vencer», ha advertido, instando a los ciudadanos a no votar a quienes, a su juicio, son los causantes del problema que padecen.

La crónica de este miércoles no ha estado exenta de dureza dialéctica. Montero ha rescatado lo que considera la «negligencia más grave» del sistema español: la crisis del cribado del cáncer de mama en Andalucía. Con un discurso emocional, la líder socialista ha recriminado al Gobierno del PP-A su falta de transparencia sobre el número de mujeres afectadas por los retrasos o las mastectomías resultantes. «No tenemos ni un solo dato epidemiológico», ha remachado, acusando a la Junta de ocultismo bajo el escudo de la Ley de Protección de Datos.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir