El Lunes Santo en Sagunto está marcado por la procesión del Encuentro Doloroso organizada por la Cofradía de la Purísima Sangre en la que, otro año más, los hombres participan y las mujeres miran tras las vallas. El veto que les impide ser cofrades y procesionar solo lleva camino de ser tumbado por los tribunales tras el esfuerzo del colectivo Semana Santa Inclusiva y el respaldo del Gobierno de España. El Ministerio de Igualdad ha llevado la discriminación a la Fiscalía y el de Industria y Turismo ha iniciado un expediente para retirarle el reconocimiento como fiesta de Interés Turístico Nacional al incumplir el requisito de la «participación ciudadana» al dejar fuera a la mitad de la población.
Los dos centenares de mujeres, y hombres, que se reunieron, como cada Martes Santo desde hace cinco años, a las puertas de la Ermita de la Cofradía, se sienten más respaldadas que nunca, pero intuyen que la vía judicial es la única que puede otorgarles el derecho a ser cofrades en las mismas condiciones que sus padres, hermanos, hijos o nietos. Será después de Semana Santa cuando decidan si inician un camino que, hasta ahora, han evitado, pero que saben les dará la razón. El Tribunal Constitucional se pronunció y hay jurisprudencia que ratifica la inclusión. De momento, esperan que avance la denuncia que, hace una semana, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, les dijo en una reunión que interpondría ante el Ministerio Fiscal. También se revisará si los Estatutos de la Cofradía, esos que solo permiten ser cofrades a los «varones bautizados», están inscritos en el Registro de Entidades Religiosas. De no ser así, quedaría en cuestión su validez, según el Gobierno.
Mientras esto ocurre, las mujeres siguen siendo meras espectadoras de una fiesta en la que no se les permite tomar partido. Así lo decidieron el pasado 22 de marzo los cofrades en una junta general en la que 267 votaron en contra de permitir el acceso a la mujer y solo 114 se mostraron a favor. Era el tercer revés que reciben desde que comenzaron sus demandas en 1999. Nunca hasta ahora ha habido consecuencias. De hecho, aún no las hay. El Ayuntamiento de Sagunto, gobernado en coalición con el socialista Darío Moreno, sigue manteniendo la colaboración con la fiesta, pese a la amenaza de sus socios de Esquerra Unida-Unides Podem, de dejar sin pagar dos facturas de 5.000 euros, que se han abonado.
Las mujeres de Sagunto reivindican su colaboración con la Cofradía, «porque no únicamente coordinamos a nuestras familias para que nuestros hijos, sobrinos y nietos puedan procesionar. También arreglamos balcones, aseamos la ermita... salimos a la calle con el orgullo de esa mirada violeta que simboliza nuestras raíces. Y, al ver a la Soledad con lágrimas en los ojos, unimos nuestro dolor al suyo. Porque ella está sola. Como nos hemos sentido las integrantes de este colectivo durante años», recordaban a los pies de la Ermita, ayer cerrada porque no hay procesión. Por eso eligieron el Martes Santo para visualizar su protesta, para no enturbiar unas celebraciones que, este año han agitado mucho la localidad. «Hemos recibido comentarios hirientes y dolorosos. Insultos a la Mayoralía del año, a cofrades que han arrimado el hombro y nos han acompañado en esta ingente tarea de pedagogía y reeducación. Y, hasta hoy, no lo hemos logrado. Nos cierran la puerta con una idea de tradición equivocada», argumentaron.