Austin Abrams en 'Resident Evil', película dirigida por Zach Cregger. Sony Pictures
Homo Ludens Las películas de videojuegos más prometedoras: de 'Resident Evil' a 'Los Sims', con Margot RobbieSe han convertido en la última factoría de ideas de Hollywood. Estos son los proyectos con mejores posibilidades de triunfar.
Más información:'Assassin’s Creed Black Flag Resynced', piratas del mar Caribe en un 'remake' que mejora el juego original
Borja Vaz Publicada 23 julio 2026 01:55hHa pasado mucho tiempo desde que las adaptaciones de videojuegos fueran sinónimo de producción infame. Durante décadas, muchas editoras cayeron en la trampa cortoplacista de vender los derechos sin preocuparse en ningún momento en qué tipo de productos iban a derivar, lo que acarreó un aluvión de filmes hechos sin talento, ni presupuesto ni conexión alguna con el trasfondo de la obra original, creando desbarajustes a diestra y siniestra.
Una vez superada esa etapa de infausto recuerdo, ahora estamos en un periodo donde muchas adaptaciones son apabullantes éxitos de taquilla (como la película de Minecraft o la saga de Sonic), pero aunque suelen tener una calidad aceptable, en muy raras ocasiones consiguen romper el pesado lastre del estigma. De hecho, algunas de las películas que más parabienes han cosechado por parte de la crítica son adaptaciones de obras muy concretas, cuya existencia se debe más a una buena idea de origen que a un proceso de expansión de una propiedad intelectual. Estoy hablando de películas como Exit 8 (2025) o Werewolves Within (2021).
En el mundo de las series de televisión, un ecosistema mucho más natural para las narrativas episódicas de la gran mayoría de videojuegos, las cosas fluyen de manera más natural y ya tenemos un fondo de armario más que respetable. Pero en el cine, las cosas van con cierto retraso. Las fórmulas no terminan de depurarse y todavía no se ha dado con la tecla en muchos proyectos, más que nada porque es muy difícil acercarse a estos mundos como un foráneo y salir victorioso.
Las claves de 'GTA VI': la obra cultural más costosa de la historia del entretenimientoUna parte importante del posible éxito de las películas seleccionadas es precisamente que los cineastas responsables se acercan al material original como jugadores expertos capaces de interiorizar todos los manierismos y de sintetizar el motivo por el que consiguen resonar con millones de jugadores alrededor del mundo.
Es decir, ha sido necesario esperar al advenimiento de una nueva oleada de directores y productores que conocen estos videojuegos de primera mano y se acercan al material con entusiasmo, conscientes de sus posibilidades creativas, no como un encargo de estudio más o menos gravoso.
Así que, sin más dilación, pasemos a enumerar las películas que pueden entronizar al videojuego como fuente de creatividad cinematográfica.
1. Resident Evil
Después de una saga incoherente y alocada pero muy rentable protagonizada por Milla Jovovich que se extendió durante seis largometrajes y un reboot fallido estrenado en pandemia, llega la particular visión que de la saga de terror de Capcom tiene Zach Cregger, el visionario director de Barbarian (2022) y la espeluznante Weapons (2025). La película se estrena en apenas dos meses y sigue a un mensajero con una carga muy importante durante la peor noche de su vida.
En teoría sucede de forma paralela a los eventos de Resident Evil 2 (1998), pero su conexión narrativa con los videojuegos será muy tenue, apostando Cregger en cambio por la iconografía y, sobre todo, la tensión creciente que resulta al poner a un personaje cotidiano en una situación tan extrema como desesperada. Un relato de supervivencia en una ciudad plagada de horrores por parte de un director que ya ha demostrado un talento innegable y un conocimiento certero sobre lo que hace a la franquicia perdurar a lo largo del tiempo. El tráiler ya luce espectacular.
2. Street Fighter
Otra saga de Capcom que recibe una nueva oportunidad después del filme de Van Damme en los 90 y un exabrupto que salió en 2009 directamente en DVD. La clave aquí es el casting y dar con el tono adecuado, y por lo que se puede juzgar en el tráiler, parece que han acertado de pleno. Una película de artes marciales maximalista, colorida, sin aparatosas pretensiones, pero muy bien rodada e interpretada. Un juego de equilibrios muy complejo pero con ciertos visos de prosperar.
En un principio, la película iba a ser dirigida por los hermanos Philippou, youtubers que saltaron al estrellato con las demenciales Talk to Me (2022) y Bring Her Back (2025), pero por conflictos de calendarios le cedieron el testigo a Kitao Sakurai, un nombre con una hoja de servicios sin tanto relumbrón. Llevar la saga de lucha a la gran pantalla es todo un desafío, pero es obvio que han puesto toda la carne en el asador, con unos actores completamente entregados a la causa.
3. Call of Duty
Sin lugar a dudas, una de las franquicias más potentes de la historia de los videojuegos, con más de una veintena de títulos en casi veinticinco años de andadura y que sin embargo hasta el momento se había negado en rotundo a siquiera explorar la posibilidad de una adaptación, en parte porque sus campañas son precisamente conocidas por el acercamiento cinematográfico a su ficción militar, en ocasiones muy pegada a los titulares de prensa, en ocasiones muy controvertida.
'Call of Duty: Black Ops 7', un refrito cínico que exhibe una franquicia agotadaUno de los proyectos prioritarios para la Paramount del emporio Ellison, aquí la clave está, sin lugar a dudas, en su principal promotor: Taylor Sheridan. El gran rey Midas de la televisión que apela a la América profunda (Yellowstone, Tulsa King, Lioness, Landman) es uno de los guionistas más cotizados en Hollywood y su mero nombre arrastra multitudes. Es también un guionista capaz de escribir libretos portentosos como los de Sicario (2015) o Wind River (2017), que también dirigió.
La película seguirá de cerca el reboot de Modern Warfare de 2019, con el más que probable protagonista Capitán Price y su Task Force 141 en fregados geopolíticos inspirados en la historia reciente. Con el competente Peter Berg detrás de la cámara (Patriots Day, Lone Survivor), el filme se espera para 2028 y todo parece indicar que si consigue contener el jingoísmo americano, puede convertirse en un thriller bélico de altura.
4. Split Fiction
El juego de Josef Fares salió en marzo del año pasado y los derechos se vendieron casi inmediatamente, con los nombres de Sydney Sweeney y Jon M. Chu (Wicked) vinculados al proyecto. Desde entonces hemos oído relativamente poco, pero es una producción muy compleja que necesita tiempo para plantearse adecuadamente.
El juego original era una fuente de creatividad mecánica, pero aunque la premisa narrativa tenía mucho potencial, el desarrollo era deficiente y se quedaba a medio camino en demasiados aspectos como para no requerir un esfuerzo extra en la adaptación. En cualquier caso, es una idea muy original que puede dar mucho juego desde el punto de vista formal, con pantallas partidas y un contraste visual entre los géneros de fantasía y ciencia ficción, además de un comentario pertinente sobre la industria editorial en tiempos de la IA generativa.
5. The Sims
Margot Robbie y su productora LuckyChap Entertainment se están encargando de adaptar la legendaria saga de simulación social. Al igual que Barbie (2023), el proyecto tiene un enorme potencial entre el público femenino y al igual que la película de Greta Gerwig, el concepto es lo suficientemente versátil como para incluir casi cualquier tipo de acercamiento narrativo.
Queda todavía mucho por definir y hay que ver si se van dando los pasos necesarios para apuntalar la producción o se va relegando en pos de otros proyectos más sencillos de adaptar, pero con el talento adecuado y el presupuesto necesario, Robbie y compañía pueden tener otro bombazo de taquilla entre manos.
Más allá de estas cinco películas, hay toda una pléyade de proyectos en desarrollo. Ante el declive de los cómics, Hollywood está mirando a la industria de los videojuegos para construir su próxima ristra de taquillazos. A diferencia de los cómics, el proceso de adaptación es mucho más complejo y la posibilidad de construir universos conectados no es el principal activo de las propiedades intelectuales.
Es bastante habitual que se anuncien películas que luego se quedan estancadas en infiernos de desarrollo durante lustros. Netflix en teoría está trabajando en BioShock y Gears of War. Chad Stahelski lleva años vinculado a Ghost of Tsushima. Y Christopher McQuarrie y Michael B. Jordan andan detrás de una adaptación de Battlefield, el gran contrincante de Call of Duty.
Quien sí se lo está tomando en serio es precisamente A24 con Elden Ring (que está ya terminando su rodaje) y Death Standing, aunque ya hablé de eso en un artículo el año pasado cuando se anunció el acuerdo. Además, muchos de los juegos más ambiciosos encuentran un acomodo más natural en las series de televisión, donde ya han desembarcado varias franquicias de éxito. Pero eso es material para otro artículo más adelante.