Dos factores generan el cuello de botella energético: la lentitud en la concesión de permisos y la escasa retribución en opinión del sector. Como consecuencia, se pierden cientos de gigavatios de energía limpia y asequible.
Los permisos para la red eléctrica pueden tardar diez años, y en las renovables, hasta nueve. Incluso los refuerzos simples de media tensión llevan hasta tres años, y los proyectos de alta tensión, entre ocho y diez. Mientras tanto, la UE bate récords en el despliegue de energías renovables, con 89 gigavatios (GW) de nueva energía verde previstos a cierre del año pasado.
¿El precio de esta situación? "Cientos de gigavatios de energía limpia y asequible sin usar. Nuestras redes no están a la altura". Es el lamento de Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda de la UE. Y aporta un dato: WindEurope estima que aún están pendientes más de 500 GW de energía eólica para las evaluaciones de conexión a la red.
Para paliar esta situación, la Comisión Europea lanzó en diciembre un paquete legislativo para reforzar las redes eléctricas y de hidrógeno y las interconexiones.
¿Y España? Morgan Stanley, en su informe Can Spain Become Europe's Next Industrial Powerhouse? reconoce que "cada vez hay más pruebas de que las empresas ven a España como un destino atractivo para la inversión, especialmente en tecnología verde", y menciona operaciones como las gigafactorías de baterías anunciadas para los próximos años. Costes laborales más bajos que sus socios europeos, disponibilidad de terreno o impuestos relativamente competitivos serían las razones.
El informe dice que "el factor más decisivo probablemente sea el precio de la electricidad: España es una potencia de energías renovables y genera el 22% de su electricidad a partir de la eólica, el 20% de la solar y el 14% de la hidroeléctrica".
Cuellos de botella
Sin embargo, advierte que, sin una inversión significativa en redes eléctricas, el país podría enfrentarse a cuellos de botella que frenen la transición energética y la competitividad. "Abordar estos desafíos es esencial para que la industria española prospere. Hacerlo no sólo atraerá más inversiones de sectores intensivos en energía, sino que también impulsará la actividad de la construcción, ayudando a aliviar algunos de los desequilibrios actuales en el mercado de la vivienda", dice el análisis.
Morgan Stanley se pregunta por qué "España no es ya un centro manufacturero", y responde: "Empresas y municipios informan de dificultades significativas para asegurar nuevas conexiones a la red".
Otro reciente informe de PwC lo confirma: "Entre 2020 y 2024 se rechazaron solicitudes de conexiones que sumaban 100 GWh debido a límites de capacidad, una cifra sorprendente teniendo en cuenta que España produjo algo menos de 250 GWh en 2024. Un obstáculo clave, según algunas compañías eléctricas, parece ser la tasa de rentabilidad, relativamente baja y regulada, de la distribución eléctrica y la transmisión en la red, lo que desincentiva las inversiones en la expansión y mantenimiento de la capacidad de la red".
Desde la patronal eléctrica Aeléc señalan que "España, junto con Portugal, presenta actualmente las menores tasas de retribución en Europa -un 23% por debajo de la media de los países analizados-, en un momento de máxima competencia por atraer capital financiero".
Peajes
Hace un par de semanas, la CNMC decidió mantener en el 6,58% la tasa de retribución de las redes hasta 2031, mientras que las eléctricas reclamaban peajes de entre el 7% y el 7,5%, lo que aboca a nuevos conflictos.
Como consecuencia, muchas veces se está desperdiciando energía eólica o solar debido a la falta de capacidad para transportar o almacenar la electricidad cuando la demanda no es lo suficientemente alta como para utilizarla de inmediato.
El análisis de Morgan Stanley aconseja mayor colaboración público-privada y la digitalización y el uso de tecnologías avanzadas para optimizar la gestión de las redes eléctricas, mejorar la eficiencia y reducir los costes operativos.
Pero no se muestra muy optimista a corto plazo: "A pesar de su importancia para el futuro de España como centro industrial, este debate no parece tener un papel destacado en la agenda pública. Y, dado el actual estancamiento político, no está claro si estará más presente en futuros debates".
Europa se mueve
Los expertos advierten que las redes eléctricas europeas son antiguas y es necesario modernizarlas. Se estima que entre el 40% y el 55% de las líneas de baja tensión tendrán más de 40 años en 2030. Como respuesta, la UE presentó el mes pasado un paquete de medidas que reclamaba más y mejores interconexiones entre los Estados miembros y reconocía que se precisarán 1,2 billones de euros de inversión en redes eléctricas hasta 2040 -con 730.000 para distribución- y otros 240.000 millones para redes de hidrógeno, con el fin de corregir el desequilibrio que supone que Estados Unidos y China paguen por la energía que consumen entre dos y tres veces menos que la Unión Europea. El paquete legislativo añade una nueva directiva para agilizar los permisos de infraestructuras y se relaciona en parte con un paquete de simplificación medioambiental y aceleración de permisos.
¿Podrá ofrecer España la energía renovable que demandará la IA?Los seis desafíos crecientes que afronta la transición energéticaSanitas: "No podemos cuidar de las personas sin un planeta sano" Comentar ÚLTIMA HORA