- IGNACIO DEL CASTILLO @naciocastillo Barcelona
Telefónica, Orange y Vodafone, tres de las cuatro principales operadoras europeas de telecomunicaciones, han anunciado colaboraciones con AST SpaceMobile, un grupo estadounidense de telecomunicaciones satelitales de baja órbita para explorar la oferta de servicios del tipo directo al dispositivo (D2D), que permiten conectar a través de satélites smartphones convencionales. Estas iniciativas buscan explorar una alternativa a la amenaza potencial que supone para sus negocios de telefonía móvil terrestre el crecimiento de Starlink, la constelación de 8.000 satélites de baja órbita que ha lanzado SpaceX, la empresa de Elon Musk.
Telefónica acaba de anunciar en el Mobile World Congress (MWC) un acuerdo con Satellite Connect Europe (SCE), que es una firma participada a partes iguales por la americana AST SpaceMobile y el grupo británico Vodafone para prestar servicios satelitales a los clientes europeos de las operadoras de telecos. La colaboración de Vodafone con AST se inició hace mucho años y, de hecho, el grupo británico es uno de los accionistas de referencia de la firma satelital estadounidense.
SCE tiene sede en Luxemburgo y gestión europea. El acuerdo de SCE con Telefónica prevé "explorar" el uso de satélites como "complemento a las redes móviles" de telefónica en España y Alemania. Telefónica ha señalado que "apoya el desarrollo de servicios satelitales en Europa que operen en línea con los marcos regulatorios europeos y los requisitos de uso del espectro". De hecho, SCE señala entre sus objetivos que el servicio está "diseñado específicamente para complementar y fortalecer, no reemplazar, las redes móviles terrestres".
Satellite Connect Europe ya está invirtiendo en estaciones terrestres en Alemania, Reino Unido, Francia y España, respaldadas por un centro de control en Alemania, una instalación de producción de satélites en Barcelona y un laboratorio de pruebas en Málaga. Los satélites de AST SpaceMobile incorporan las antenas más grandes en órbita terrestre baja (LEO) para captar la débil señal de los teléfonos inteligentes. Esta señal se transmite a una estación terrestre, sin procesar ni almacenar datos en el satélite, antes de que la red móvil local complete la conexión. El último satélite de AST, el Bluebird 6, tiene una antena de 223 metros cuadrados.
El grupo francés Orange ha anunciado igualmente en el MWC la firma de acuerdos con AST y SCE.
Orange y Satellite Connect Europe realizarán demostraciones de conectividad satelital Direct-to-Device (D2D) en Rumanía, centradas en voz, SMS y datos en la segunda mitad de 2026.
Gestión del operador
Además, la colaboración Orange-AST incluye la exploración de medidas específicas para apoyar los requisitos de seguridad europeos y "el estudio de la integración en una Red Central gestionada por Orange", según señala la operadora gala.
La aproximación al negocio de grupos como AST SpaceMobile, un grupo basado en Texas pero que cuenta en su accionariado con operadores de telecos como la propia Vodafone o la japonesa Rakuten, es totalmente diferente a la Starlink. Mientras que AST busca desde el principio colaborar con los operadores de telecos terrestres, a los que necesita para comercializar sus servicios y para terminar sus conexiones a través de las redes terrestres, Starlink pretende convertirse en un sustituto completo de las redes móviles terrrestres, interactuando directamente con los móviles sin intervención de estaciones terrenas ni de las redes terrestres de los operadores.
Por eso, en el sector móvil, los operadores temen que la capacidad tecnológica y financiera de SpaceX-Starlink, junto con su casi monopolio de los lanzamientos espaciales, permita a la empresa crear satélites más poderosos y una constelación más capilar -ya tiene más de 8.000 satélites en órbita- para poder suplantar los servicios de las telecos tradicionales incluso en las grandes ciudades, algo que hoy por hoy no es posible por que los satélites de Starlink no tienen capacidad para dar servicios satisfactorios en cuanto a velocidad en zonas muy densamente pobladas donde haya millones de usuarios concurrentes a la vez, aunque son óptimos para prestar servicios en zonas rurales o remotas, así como en alta mar, donde no hay cobertura móvil convencional.
Con todo, los operadores europeos están coqueteando con Starlink, de forma que Masorange, la filial de Orange en España -recientemente ha adquirido el 50% del capital que no controlaba de forma que ahora ya tiene el 100% del capital- ha cerrado un acuerdo para prestar servicios complementarios en zonas de poca cobertura. Masorange ha iniciado una prueba piloto en Valladolid con la idea de extenderla al resto de España más adelante.
Igualmente, el grupo Telefónica también ha cerrado un acuerdo con Starlink a través de Virgin Media O2 (VMO2), la filial británica en la que Telefónica controla un 50%. VMO2 usará Starlink para complementar su cobertura en zonas rurales o poco pobladas.
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