El Papa León XIII saluda a los fieles a su llegada para celebrar la Santa Misa, durante su visita a la isla de Lampedusa. Remo Casilli Reuters
Europa León XIV pide a EEUU y Europa que asuman su responsabilidad con la migración: "Tengan la audacia de pensar distinto"El Papa ha asegurado que "Europa tiene la capacidad de afrontar la crisis de modo orgánico", durante su viaje apostólico a Lampedusa.
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Eva Rodríguez Piña Publicada 4 julio 2026 12:53h Actualizada 4 julio 2026 12:54h Las clavesLas claves Generado con IA
El Papa León XIV ha mostrado su oposición este sábado ante la indiferencia de Europa y EEUU con el drama migratorio durante su visita a la isla italiana de Lampedusa. Los migrantes muertos en lugares como el mar Mediterráneo son víctimas de "decisiones tomadas" y de "decisiones omitidas", ha asegurado el Pontífice.
Durante la homilía de la misa celebrada en la isla italiana, el Santo Padre ha trazado un paralelismo entre la parábola evangélica del buen samaritano y la actual crisis humanitaria en el Mediterráneo.
Para él, la indiferencia, los intereses económicos y la ausencia de políticas eficaces perpetúan el sufrimiento de quienes intentan alcanzar Europa para tener una vida mejor.
El Papa clama desde el antiguo muelle de la vergüenza de Arguineguín: "La dignidad humana no tiene pasaporte"El Pontífice ha reclamado a Europa asumir su "equivalente responsabilidad" histórica y cultural para afrontar la migración con una estrategia de largo alcance.
"Por su posición geográfica y por su estructura institucional, Europa tiene la capacidad de afrontar la crisis de modo orgánico, insertando los primeros auxilios en un plan estratégico de larga duración, que sea capaz de acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y, al mismo tiempo, trabajar por el desarrollo, de tal forma que nadie se vea obligado a emigrar", ha sostenido el Pontífice.
A su juicio, ese esfuerzo corresponde "a las instituciones públicas, pero también a toda la sociedad civil y a la Iglesia".
En referencia a su reciente viaje apostólico a Tenerife, el papa ha advertido de que "la cultura de la acogida tiene una vocación turística que, por desgracia, puede verse amenazada por las rutas migratorias y acabar traduciéndose en indiferencia, o incluso en oposición a sus aspectos dramáticos".
Además, ha alertado sobre la posibilidad de levantar un "muro invisible entre el mar de los náufragos y el de los veraneantes" y ha subrayado que la cultura de la acogida no puede verse eclipsada por la actividad turística.
"Tengan la audacia de pensar de modo diferente", ha animado a los presentes, al tiempo que ha pedido avanzar hacia una economía "justa y fraterna", en la que el descanso y el turismo no impliquen desatención moral hacia quienes sufren.
"El mar se ha quedado con los otros, aquellos que no han conseguido llegar a donde esperaban. Sin embargo, sentimos su presencia, que nos interpela tanto como la de aquellos que han desembarcado, necesitados de atención y ayuda", ha reclamado.
"El desinterés por el bien común y la corrupción en los lugares de proveniencia, un sistema económico mundial que genera pobreza y exclusión, el miedo que fomenta prejuicios y desprecio", ha afirmado.
Además, ha añadido que también contribuyen "el pensamiento de que estos problemas no nos competen, los cálculos criminales de quien se lucra a costa del drama de otros, el paso lento y difícil de una mera gestión de las emergencias a la elaboración de políticas orgánicas y compartidas", todo lo cual reproduce, hoy, el apresurado "pasar de largo" del relato evangélico.
Con su viaje, León XIV ha querido rendir homenaje al Papa Francisco, quien eligió Lampedusa para su primer viaje apostólico el 8 de julio de 2013.
De esta forma, ha agradecido a los habitantes de la isla su labor de acogida. "He venido a agradecerles, hermanos y hermanas de Lampedusa, por la proximidad que muchos entre ustedes han decidido ejercitar", ha apostillado.
250 años de EEUU
El Pontífice también ha aprovechado la ocasión para felicitar a su país, Estados Unidos, por cumplir 250 años, aunque a su vez, ha pedido al país "acoger, proteger y asistir a los migrantes".
Para el primer Papa estadounidense de la historia, este aniversario representa una invitación no solo a celebrar "el notable viaje de la nación", sino también a reflexionar "sobre las responsabilidades que los hijos e hijas de este país tienen unos con otros, y con las generaciones que heredarán la nación que se está modelando hoy".
En este sentido, el Papa ha defendido la importancia de salvaguardar la vida humana "desde su inicio en la concepción hasta la muerte natural" y de construir una sociedad "en la que los vulnerables, los que sufren y los olvidados sean siempre acogidos con compasión, solidaridad y amor".
"Defender la vida humana también incluye acoger, proteger y asistir a los inmigrantes, cuyas esperanzas, sacrificios y contribución han formado parte de la historia de este país desde su mismísimo comienzo", ha recordado León XIV.
Asimismo, el Pontífice ha añadido que recibirlos con compasión y generosidad "no es solo un acto de caridad, sino también un reconocimiento de la dignidad que pertenece a cada persona humana".
"En cada generación, aquellos que han llegado buscando libertad, oportunidad y un lugar al cual pertenecer han ayudado a modelar el carácter de la nación (...) Nos necesitamos unos a otros, y necesitamos trabajar juntos en unidad para confrontar los desafíos que el mundo está enfrentando hoy", ha agregado.
Entre otros de los principios más preciados, León XIV destacó la libertad religiosa, a la que definió como "el derecho de cada persona a dar culto de acuerdo con su conciencia y a practicar su fe abiertamente, sin coacción ni temor".
"Al conmemorar este aniversario, es importante reconocer que la libertad de religión ha sido durante mucho tiempo central para la promesa estadounidense, protegiendo tanto la dignidad individual como la coexistencia pacífica de un pueblo diverso", ha añadido al documento
Su Santidad ha concluido su mensaje deseando que este hito "renueve el compromiso compartido con la libertad, la justicia, la oportunidad y la democracia".
En este sentido, ha instado a que los estadounidenses honren "el coraje y la visión de aquellos que les precedieron, fortaleciendo sus comunidades, respetando sus diferencias y trabajando juntos hacia una unión más perfecta".