Miércoles, 18 de marzo de 2026 Mié 18/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Lecciones tras los comicios en Castilla y León: Todos al rincón de pensar

Lecciones tras los comicios en Castilla y León: Todos al rincón de pensar
Artículo Completo 1,614 palabras
A Vox y a su líder, Santiago Abascal, las cosas les han ido rodadas hasta ahora, aunque los recientes resultados en los comicios de Castilla y León bien pudieran ser el primer toque de atención a un partido con gran presencia en los medios y en las redes pero escasa implantación territorial. Leer
AnálisisLecciones tras los comicios en Castilla y León: Todos al rincón de pensar
  • CLEMENTE POLO
18 MAR. 2026 - 01:04Pedro Sánchez y Carlos Martínez. Alberto Núñez Feijóo, junto a Alfonso Fernández Mañueco.

A Vox y a su líder, Santiago Abascal, las cosas les han ido rodadas hasta ahora, aunque los recientes resultados en los comicios de Castilla y León bien pudieran ser el primer toque de atención a un partido con gran presencia en los medios y en las redes pero escasa implantación territorial.

Las elecciones de Castilla y León han vuelto a demostrar que el PP gana las elecciones y el PSOE de Sánchez las pierde todas, por mucho que intenten disimular y sacar pecho en Ferraz y en La Moncloa. De hecho, no ha ganado ninguna elección desde noviembre de 2019, salvo el PSC en Cataluña, que no olvidemos es un partido independiente del PSOE. Pero resiste aferrado a La Moncloa y el BOE para intentar capear la corrupción crematística e institucional que rodea al partido, al Gobierno y al presidente.

Al igual que algunos partidos en la II República y luego Franco durante la dictadura, Sánchez ha hecho todo lo que estaba en su mano para revivir las dos Españas enfrentadas a fin de mantenerse en el poder y eso algunos españoles con memoria no se lo vamos a perdonar, por mucho que agite el señuelo de Vox un día, denuncie el genocidio en Gaza otro y nos repita su "No a la guerra".

Sánchez salva los muebles y fagocita a la ultraizquierda

Incluso cuando el PSOE de Sánchez no sufre un revolcón serio como el que lo volteó en su antiguo feudo de Extremadura hace un par de meses, o algo más leve en Aragón hace unas semanas, la realidad es que con Sánchez el PSOE ni gana elecciones desde hace más de seis años ni tiene visos de ganarlas en el futuro inmediato. Carlos Martínez Mínguez, alcalde de Soria, obtuvo un excelente resultado en la capital y todo indica que su conocida solidaridad con el pueblo de Gaza y el eslogan "No a la guerra" le han granjeado simpatías y logrado atemperar la sangría del PSOE en las elecciones de Castilla y León. En estos dos asuntos, la timorata posición de la cúpula nacional del PP, que se ha limitado a atacar a Sánchez por no alinearse con los países de la UE que apoyan a los gobiernos de Israel y Estados Unidos, con independencia de si bombardean y matan a inocentes, han dejado a su candidato, Fernández Mañueco, en desventaja con Martínez.

Los resultados de una encuesta realizada por el Instituto DYM entre el 10 y el 15 de septiembre indicaban que, a la pregunta de "si están de acuerdo con que el Gobierno de España adopte medidas contra Israel por su actuación en Gaza", sólo el 10,3% manifestó estar poco de acuerdo y el 20,6% nada de acuerdo; es decir, el 30,9% en desacuerdo total o parcial. Otra encuesta del Real Instituto Elcano realizada en julio de 2025 constataba que el 82% de los españoles consideraba un genocidio las operaciones militares de Israel en Gaza, incluido el 62% de ciudadanos que se consideraba a sí mismo de derechas.

Las manifestaciones convocadas en toda España con el lema Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar Gaza el pasado 14 de marzo en protesta contra las operaciones militares León Rugiente y Furia Épica emprendidas por los gobiernos de Israel y Estados Unidos contra Irán y Líbano, nada multitudinarias, no permiten calibrar el grado de rechazo o aprobación de los españoles, pero los datos de una encuesta flash realizada por 40db para el diario El País cifraba en el 68,7% el porcentaje de españoles que rechazaba la guerra el 6 de marzo.

Aunque el propósito de los comicios no era otro que dilucidar quién iba a estar al frente del gobierno autonómico para fijar el rumbo de las políticas en Castilla y León en aquellas materias de su competencia (tributos cedidos y propios, vivienda, educación, sanidad cultura, turismo, bienestar, etc.), plantearlas como una suerte de plebiscito sobre política exterior, una competencia ajena a la comunidad, probablemente ayudó a Martínez a ganarse a algunos ciudadanos pacifistas. Aquí, los dirigentes del PP no están tampoco exentos de culpa al plantear las elecciones autonómicas como un plebiscito sobre el sanchismo, en lugar de poner el acento en cuestiones propiamente autonómicas, tales como la condonación parcial de la deuda autonómica y la reciente aprobación de un sistema de financiación singular para Cataluña que perjudica a todos los castellanoleoneses.

Además de estos errores del PP y lo atractivo del mensaje "No a la guerra", otros factores han ayudado al alcalde soriano a salir airoso del envite, como la pérdida de fe en la agrupación electoral Soria Ya, que se ha dejado 2 diputados, y el descalabro de IU y Podemos, que se han quedado sin representación. Tras conocer los resultados, los portavoces de Sumar e IU han llamado a la reflexión y la portavoz de Podemos ha advertido de que volverán más fuertes. Me ha recordado el "volveremos, volveremos, volveremos otra vez" que entonan los mozos y las mozas como colofón de las fiestas en tantos pueblos de España. El caso es que unos vuelven y otros no.

A diferencia de lo ocurrido en Extremadura, donde Unidas por Extremadura mejoró sus resultados y logró 7 escaños, y Aragón, donde la Cha mejoró también sus resultados y consiguió 6 escaños e IU-Movimiento Sumar 1, el PSOE de Sánchez ha fagocitado a los partidos de ultraizquierda en Castilla y León.

Quizá los ciudadanos perciben que los ataques viscerales al capitalismo y el radicalismo no les ayudan a pagar los impuestos, las facturas y la cesta de la compra. A este paso, Podemos puede ser que vuelva, pero no al Congreso, sino a acampar en la Puerta del Sol.

Ganar no basta y Vox es más problema que solución

Las victorias del PP, incluso cuando resultan holgadas, se ven empañadas por el ascenso de Vox y obligan a los líderes regionales a alcanzar pactos de gobierno con un partido poco interesado en desgastarse gobernando. El omnipresente líder se encuentra más cómodo lanzando mensajes incendiarios contra la UE y la inmigración a pie de calle que arremangándose la camisa en la soledad de un despacho para proponer cambios que faciliten la actividad de agricultores y ganaderos en Castilla y León que reciben subvenciones de la UE, ayudar a solventar los quebraderos de cabeza de los vinateros y charcuteros afectados por los aranceles de Trump, y apreciar el papel de los 108.500 extranjeros ocupados (sobre un total de 1.052.700) en la comunidad en el cuarto trimestre de 2025.

Se desinfla la vela

A Abascal S.L. las cosas le han ido rodadas hasta ahora, aunque los resultados en Castilla y León bien pudieran ser el primer toque de atención. Los líderes de Vox se quejan de que los líderes del PP les atacan y luego pretenden pactar con ellos, cuando en realidad los de Abascal descalifican con palabras gruesas a los líderes del PP, acusándolos incluso de connivencia con el PSOE de Sánchez. Las cribas sufridas por la formación desde la salida de Vidal-Quadras hasta la de Espinosa de los Monteros no habían frenado el crecimiento del partido, pero la expulsión de Ortega Smith, su portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, y Antelo, líder de la formación en la comunidad de Murcia, podrían haberle pasado ya factura en Castilla y León. Vox, como Ciudadanos y Podemos en su momento, gran presencia en los medios y las redes, pero escasa implantación territorial.

Culminado este ciclo electoral con un resultado no tan satisfactorio como quizá esperaba, Abascal ha anunciado que gobernará con el PP en las tres comunidades autónomas donde el partido de centroderecha ha ganado las elecciones. Pero ya ha advertido a Génova de que las dos formaciones tendrán primero que acordar un programa detallado a desarrollar, con tiempos para vigilar su cumplimiento.

No me parece mal la idea siempre que esos acuerdos no exijan cumplir un programa impuesto por un partido sin prácticamente experiencia de gobierno. Espero que no pretenda llevarnos a un choque frontal con las instituciones de la UE ni exigir vasallaje ante la Administración Trump. Ninguna de las dos alternativas beneficiaría a la mayoría de los españoles a los que Vox dice quiere servir.

Clemente Polo | Catedrático Emérito de Economía en la Universidad Abad Oliba

El día de la marmota: ganan PP y PSOE y Vox puede bloquearLos votantes han perdido el miedo al loboElecciones en unos tiempos turbulentos Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir