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Leonor Watling: «No enseño casi nada de mi vida en redes porque siempre he sido muy reservada»

Leonor Watling: «No enseño casi nada de mi vida en redes porque siempre he sido muy reservada»
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La actriz regresa a la televisión con la miniserie de Telecinco 'Cabeza alta', que aborda la violencia digital que sufre la directora de un instituto de élite con un vídeo de contenido íntimo
Leonor Watling: «No enseño casi nada de mi vida en redes porque siempre he sido muy reservada»

La actriz regresa a la televisión con la miniserie de Telecinco 'Cabeza alta', que aborda la violencia digital que sufre la directora de un instituto de élite con un vídeo de contenido íntimo

Regala esta noticia Añádenos en Google Leonor Watling, en una de las localizcaciones de la serie. (Mediaset España)

Pedro Pérez Bozal

30/07/2026 a las 00:00h.

Leonor Watling regresa a la ficción televisiva con 'Cabeza alta', adaptación de la exitosa serie italiana 'A testa alta: Il coraggio di una donna'. La ... miniserie de dos capítulos que preparan Mediaset España y Shine Iberia (Banijay), y que actualmente se rueda en distintas localizaciones de Madrid, se adentra en las devastadoras consecuencias de la violencia digital, la pérdida de la intimidad y el escarnio público a través de la historia de una mujer cuya vida cambia por completo tras convertirse en víctima de la difusión de un vídeo íntimo. Watling interpreta a Verónica, una prestigiosa directora de instituto que ha dedicado su vida a proteger y educar a los jóvenes, impulsando además un innovador proyecto contra la adicción digital entre adolescentes. Sin embargo, su existencia da un vuelco cuando un vídeo íntimo grabado sin su consentimiento se viraliza y pone en peligro su reputación, su carrera profesional, su matrimonio y todo aquello que había construido.

–Sí, mucho. Me apetecía volver a esa sensación de comentar al día siguiente el capítulo que se ha emitido la noche anterior. Ese punto de encuentro que sigue teniendo la televisión en abierto me gusta mucho.

–¿Las audiencias siguen siendo una preocupación para un actor?

–No me tensionan. Supongo que si eres productor sí, porque forma parte de tu trabajo. Yo aprendí hace tiempo que es algo que no puedes controlar. Me acuerdo de 'Raquel busca su sitio', y ya entonces entendí que obsesionarse con eso no sirve de nada. Además, esta es una miniserie de dos capítulos, una historia cerrada, no una serie con posibilidad de continuidad.

–El rodaje ha coincidido con el calor del verano madrileño. ¿Cómo lo han llevado?

–Fatal (ríe). Me han tocado dos rodajes seguidos en Madrid y el calor ha sido tremendo. El equipo técnico lo pasa muy mal. Da igual los cubos de agua que te eches por la cabeza. Creo que esto tiene que cambiar. A los actores nos cuidan con paraguas, nos cuidan mucho, pero el equipo está trabajando continuamente y hay que replantearse cómo se rueda con estas temperaturas.

–En un momento en el que se estrenan tantas ficciones, ¿qué aporta 'Cabeza alta'?

–Lo primero que me atrapó fue el guion. La premisa del vídeo íntimo quizá no sea completamente original, pero me gusta mucho lo que cuenta y cómo lo cuenta. Bigas Luna decía que aprendimos a besarnos en el cine. Mi madre siempre decía que ellos se besaban como en las películas, no como se besaba la gente por la calle. Las ficciones también enseñan comportamientos.

Watling interpreta a una prestigiosa directora de instituto que ha dedicado su vida a proteger y educar a los jóvenes

–La serie habla de la exposición pública. ¿Cómo gestiona los límites de su intimidad en las redes sociales?

–No enseño casi nada. Siempre he sido muy privada, muy gato (ríe). Me cuesta hacer lo contrario. Hay gente a la que se le da muy bien y me parece estupendo, siempre que sea algo natural. Yo lo intenté cuando grabábamos con Marlango porque la discográfica nos pedía contenido, una palabra que ya me suena hasta a frutería (ríe). Grabé algunos vídeos en Nueva York, pero luego me dio tanta vergüenza que nunca los publiqué. Me encanta ver a otra gente, pero cuando me veo a mí misma pienso: «¿Qué haces, Mari Carmen?». Es una forma de trabajar muy digna, pero creo que también tiene consecuencias.

–¿Cree que no tener una gran presencia en redes sociales puede hacer que una actriz pierda oportunidades?

–Puede ser. Si un productor duda entre dos actrices que le gustan mucho, quizá elija a la que tiene más seguidores porque también ayuda a promocionar el proyecto. Antes pasaba algo parecido con las portadas de las revistas. Cuando hacía pruebas para series extranjeras me pedían portadas porque daban puntos. Antes eras más abierto con tu vida privada y eso se traducía en más portadas; ahora ocurre con las redes sociales. A mí ya me cuesta bastante convencer a la directora del instituto como para enseñar mi vida. Luego veo a Anthony Hopkins bailando en su casa de Londres y pienso: «Tú no, Anthony». La primera vez que lo vi fue un shock (ríe).

–Su personaje es el de una mujer de éxito cuya vida cambia por la difusión de un vídeo íntimo. ¿Cómo reaccionaría usted ante algo así?

–Yo respondería llorando muy fuerte. No sé si tendría el valor de encarar la situación como hace ella. Creo que las mujeres seguimos siendo un tiro más fácil. Socialmente se nos puede lapidar de una manera muy cómoda y muy rápida. A los hombres es más difícil tumbarlos. A ella le dan por todos los lados donde más le puede doler.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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