Viernes, 20 de marzo de 2026 Vie 20/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Letras y lectores

Letras y lectores
Artículo Completo 477 palabras
Me pregunto si necesitamos hablar del odio, elevarlo a categoría informativa

Ampliar

Imagen de archivo R. C.

Elena Moreno Scheredre

Viernes, 20 de marzo 2026, 00:01

... que, en caso de acierto, se unirá a quien escribe durante los minutos que se detiene a leer la columna del periódico que tú has escrito. Si lo hace semanalmente, establecerá, casi podríamos decir, un vínculo con el periodista. A veces, mientras voy a la compra, o vigilo si el ojo de la merluza es el adecuado, alguien a mi lado me saluda y ante mi cara de extrañeza me aclara: «Te leo». Nuestra relación tiene esos tintes misteriosos, casi de confesionario. Ahí está, viva, además de mágica, imposible de medir, casi de imaginar, y tiene la deliciosa virtud de que no pienso actualizar la foto que acompaña a mis reflexiones.

La escritura ha sido un consuelo para aquellos que se sienten perdidos. Hay en ella una suerte de GPS que te conduce directamente al destino que no encuentras, y en ese viaje salen a tu paso las palabras necesarias para nombrar lo que no sabías que existía. Los psiquiatras aconsejan escribir, o describir la vida que has dejado de amar sin saber la auténtica razón, cuando te sientes melancólico. En los duelos, mientras habitamos ese territorio sin señales, en el que la brújula ha dejado de funcionar, la escritura pone luz y tamaño a los monstruos y nos ofrece las posibilidades de vencerlos.

A veces, las noticias te obligan a contar con esa amenaza que nos sobrevuela y nuestro estado de ánimo se parece a ese territorio de duelo por algo que sabes que estás a punto de perder. Me pregunto si necesitamos hablar del odio, elevarlo a categoría informativa o estar en contacto con un periodismo cruel para estos tiempos duros, o si, por el contrario, preferimos un bálsamo y que nos dejen en paz. La soledad que necesita la lectura es un oasis para los ciudadanos asediados por la información, y para mí los lectores se convierten en una enigmática y amable compañía que me obliga a escoger las palabras con prudencia y mimo, pues desconozco lo que cargan a la espalda. Quería contárselo a ustedes, que no son del todo anónimos y mucho menos ajenos a mi oficio de escribir.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir