¿Pasión 'remember' o tortazo prémium? Volver a ciertos lugares de veraneo tiene estas tentaciones... Qué esperar de estos reencuentros para no salir escaldados
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Regala esta noticia Añádenos en Google (Adobe Stock) 21/08/2026 Actualizado a las 00:15h.Agosto es el mes de vacaciones por excelencia, en el que muchas veces se vuelve a lugares de veraneo donde nos reencontramos con amigos de ... toda la vida, entre ellos, exparejas de la adolescencia. Y, a veces, ocurre que nos vemos en un ambiente relajado y festivo, surgen confidencias, risas, recuerdos compartidos... y la cosa empieza a ponerse rarita. ¿Me está echando los tejos o son imaginaciones mías? ¡Esa cara es de que le sigo gustando, que me la conozco! ¿Será que quiere algo más? ¿Será igual que antes? Es un fenómeno bastante común, pero, ojo, que muchas veces (no todas, vale) termina en batacazo si seguimos adelante y 'culminamos'. ¿Suelen defraudar esos reencuentros que van a más? Atentos a lo que dicen las expertas y luego que cada cual decida...
«El sexo que se sentía tan increíble en el pasado tenía que ver con una conexión y unas personas que existían muchos años atrás, no en el presente», desmitifica la sexóloga Bárbara Montes. Pero, a ver, donde hubo fuego... algo queda, ¿no? «No es lo más probable. Puede que lo que suceda no tenga nada que ver con lo que entonces era», sostiene. ¡Y que nos arrepintamos eternamente de haber mancillado un bonito recuerdo! A ver, calma, tampoco tiene por qué ser así exactamente. Montes matiza: «Puede que esté bien, pero siempre y cuando conectemos con lo que se siente en ese momento y las personas que somos ahora».
El cerebro te va a liar
Según la experta de la firma de bienestar sexual Diversual, con el paso del tiempo tendemos a idealizar nuestros primeros amores y la memoria pocas veces incluye «los detallitos que no eran tan agradables». La mente, muy puñetera y a la que le gusta más lo malo conocido que lo bueno por conocer, trae a la memoria aquello que le interesa para obtener su recompensa en forma de chutes de adrenalina, serotonina... «Si quiere acercarte a esa persona, te recordará cómo te abrazaba durante toda la noche después del sexo increíble. Si quisiera evitarte el trámite, te recordaría cómo roncaba con la boca abierta y no dormías», argumenta. Y el verano se 'alía' con tu cabecita a nivel hormonal: el aumento de luz solar estimula la producción de serotonina y testosterona, lo que también incrementa la excitación sexual... Menudo cóctel.
En este contexto, María Padilla, de Capital Psicólogos, lanza un aviso a navegantes: «Volver con un ex puede parecer tentador. Sin embargo, es importante tener en cuenta que muchas veces las razones que llevaron a la quiebra original siguen ahí». Por eso, ante la tentación, lo primero que tenemos que hacer es obligarnos a recordar los malos momentos. Sí, obligarnos, porque el cerebro tiende a 'olvidar' lo que nos ha hecho daño. Es decir, busquemos el bajonazo conscientemente.
Hay esperanza
Entonces, ¿es más práctico salir corriendo si de repente en la verbena del pueblo o en el chiringuito de la playa nos sentimos atraídos por ese amor de juventud porque nos vamos a llevar un chasco? Tampoco es eso. Montes admite que «si nos acercamos desde la curiosidad y no buscando algo específico –un momento, una sensación, una emoción– y vamos con la predisposición de pasarlo bien y comprobar lo que el momento te hace sentir para poder elegir si avanzar o frenar, puede ir bien».
La 'amnesia de la ruptura', el calor y las hormonas son malos consejeros en estas situaciones
Padilla también deja margen para la esperanza de que salga bien el rollete: «A veces las condiciones cambian y las personas han evolucionado, de forma que pueden afrontar mejor los desafíos que antes los superaban. En estos casos, una segunda oportunidad puede dar lugar a una relación más sólida y madura».
Pero Montes pide precaución: «Hay que valorar el posible peso de las consecuencias, si creemos que se puede generar alguna situación que vaya a resultarnos difícil de gestionar o pueda reabrir viejas heridas». ¿Alguno de los dos tiene otra pareja? ¿Uno vive lejos del otro? ¿El problema que llevó a la ruptura no ha prescrito? A los que se animen a apostar por la continuidad de ese rollete 'remember' del verano: investigadores de la Universidad de Kansas y de Colorado determinaron que aproximadamente la mitad de las parejas que se rompen intentan volver en algún momento de la vida... pero solo un 15% logra que funcione a largo plazo y la mayoría no llega al año. Justo para estar libres al verano siguiente...
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