Temperaturas máximas previstas por el modelo europeo para el miércoles 29 de julio. Meteored
Meteorología Llega una nueva ola de calor a España: hasta 42ºC en estas zonas tras el ascenso de una dorsal subtropicalParece que el calor no da tregua a la península ibérica, ni al resto de Europa: los modelos sostienen que aún superaremos los 40ºC de media en varias zonas.
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Roberto Méndez Publicada 27 julio 2026 07:44h Las clavesLas claves Generado con IA
Parece que España apenas tendrá un poco de tiempo para "disfrutar" de una ligera bajada de temperatura. Tras el descenso térmico previsto para este próximo fin de semana, los modelos meteorológicos anticipan un nuevo aumento brusco de las temperaturas a partir del lunes, especialmente a partir del miércoles 29 de julio. El responsable será el fortalecimiento de una dorsal subtropical procedente del norte de África, capaz de impulsar aire extraordinariamente cálido hacia la península.
Según las predicciones publicadas en Meteored, la llegada de varias depresiones al Atlántico, al oeste de Portugal, favorecerá el ascenso y la persistencia de esta masa de aire. Así, en las capas altas de la atmósfera se formará una extensa zona de altas presiones que dificultará la renovación de aire, favoreciendo su calentamiento progresivo.
Todo este proceso es lo que se conoce comúnmente como "domo de calor", una situación en la que el aire cálido queda atrapado bajo una estructura anticiclónica persistente. Además, a esto hay que sumar la intensa radiación solar típica de finales de julio, la sequedad del suelo de muchas regiones y la calidez de las aguas mediterráneas. Es el "pack" perfecto para acabar sufriendo noches tropicales como las que han caracterizado el último mes.
Domo de calor
El escenario más severo plantea temperaturas máximas de 40-42ºC en zonas como los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo y Ebro. Asimismo, ciudades como Sevilla, Córdoba, Jaén, Granada, Toledo, Ciudad Real, Zaragoza o Logroño podrían alcanzar o superar estos valores, mientras que Madrid, Badajoz y Cáceres podrían rondar los 39ºC. En gran parte del país se superarían los 35ºC, con excepción de algunas zonas de Cantabria y Canarias. Pero, además, la AEMET también predice que existe una muy elevada probabilidad de que las temperaturas de julio, agosto y septiembre sean superiores a las habituales de forma generalizada.
No obstante, es pronto para asegurar que se declarará una ola de calor. Esta denominación no depende tan solo de alcanzar los 40ºC, sino también de su extensión, duración y cuánto se alejan las temperaturas de los valores normales para cada zona. Los mapas pueden variar a medida que se acerque esta fecha.
Así matan las altas temperaturas en España: desde el golpe de calor fulminante a la deshidratación progresivaPor su parte, desde el punto de vista sanitario, el peligro no empieza cuando se alcanzan estas temperaturas, sino que puede ser antes: nuestro organismo necesita mantener una temperatura interna dentro de un margen muy estrecho, motivo por el cual se activa la sudoración, incrementando el trabajo cardiovascular, la pérdida de agua y de electrolitos. Esta situación, en determinadas personas, como niños, mujeres embarazadas, trabajadores al aire libre, personas de edad avanzada o aquellas que ya sufren enfermedades de base, puede tener consecuencias más graves si cabe. Asimismo, algunos medicamentos pueden dificultar la hidratación, la sudoración o la adaptación circulatoria. Cabe puntualizar que no debemos suspender ningún medicamento de forma brusca por iniciativa propia, siendo recomendable consultar siempre con un profesional médico.
Este problema está bien documentado. Como ejemplo, un amplio estudio publicado en Nature Medicine, basado en datos de 35 países, estimó que se produjeron unas 61.700 muertes relacionadas con el calor en Europa durante el año 2022. Asimismo, otro análisis europeo publicado en 2024 calculó cerca de 47.700 muertes en 2023, aunque también observó que la adaptación social y sanitaria habría reducido considerablemente el impacto del calor.
Las olas de calor ponen en tela de juicio la adaptación de las ciudades españolas: "La edad importa, pero la renta decide"Respecto a las conocidas como "noches tropicales", cabe recordar que el cuerpo necesita perder temperatura para iniciar y mantener el sueño. En este aspecto, un trabajo publicado en One Earth analizó más de siete millones de registros portátiles, observando que el aumento de temperatura nocturna retrasa el inicio del sueño, adelanta el despertar y reduce su duración, especialmente en personas mayores y poblaciones con menos recursos.
Ante este escenario, las medidas más eficaces siguen siendo relativamente sencillas: evitar el ejercicio y trabajo intenso durante las horas centrales del día, beber agua con regularidad sin esperar a tener sed, limitar el alcohol, usar ropa ligera, mantener la vivienda fresca y prestar atención a aquellas personas que viven solas. Signos como la confusión, pérdida de conocimiento, piel muy caliente, deterioro brusco o aumento de temperatura corporal son señales de alarma compatibles con un golpe de calor y precisarían atención urgente.