Jueves, 05 de febrero de 2026 Jue 05/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

Llevamos años evitando el queso curado por salud. Un estudio masivo sugiere que estábamos equivocados

Llevamos años evitando el queso curado por salud. Un estudio masivo sugiere que estábamos equivocados
Artículo Completo 720 palabras
Durante décadas, las guías nutricionales y las dietas específicas centradas en garantizar la salud cerebral, como la famosa dieta MIND, han tenido un enemigo común: las grasas saturadas de origen lácteo. Sin embargo, la ciencia ahora ha dado un giro de volante para mostrarnos que estábamos completamente equivocados.  Nueva evidencia. Un nuevo y exhaustivo estudio publicado en la revista Neurology acaba de poner patas arriba esta creencia. Tras seguir a casi 28.000 personas durante un cuarto de siglo, investigadores de la Universidad de Lund han encontrado una asociación sorprendente: el consumo regular de queso y nata ricos en grasa no solo no aumenta el riesgo de demencia, sino que parece reducirlo significativamente. En Xataka De los 27 a los 36 años el cerebro alcanza su pico de concentración. Y a partir de ahí, malas noticias La dieta sueca. Los investigadores realizaron un seguimiento mediano de 25 años hasta 2020, cruzando los datos dietéticos con el Registro Nacional de Pacientes de Suecia. El resultado fue que durante este tipo se identificaron 3.208 casos de demencia, y a partir de aquí se comenzó a ver que comían estas personas.  En este caso, aquellos que consumían 50 gramos o más de queso alto en grasa al día mostraron una reducción del riesgo de demencia de entre el 13% y el 19% en comparación con quienes no lo consumían. Además, el consumo de nata alta en grasa se asoció con una reducción del 16% en el riesgo de tener una demencia total.  Pero hay más. Lo más curioso del hallazgo fue la especificidad, puesto que no se encontraron beneficios similares en los lácteos bajos en grasa, ni en la leche normal o la mantequilla. De esta manera, se puede ver que hay algo específico en la matriz nutricional del queso y la nata fermentada que juega a favor de nuestro cerebro.  Por qué este queso. Emily Sonestedt, coautora del estudio, se ha mostrado sorprendida por los resultados, aunque señala que tienen lógica biológica. Mientras que las dietas tradicionales limitan el queso por su contenido calórico y de grasas saturadas, este alimento es rico en ácidos grasos de cadena media, vitamina K2, calcio y proteínas de alta calidad. Además de todo esto, el hecho de ser un alimento fermentado puede influir positivamente en la microbiota intestinal, y cada vez sabemos más sobre la conexión directa que hay entre el intestino y el cerebro. De esta manera, mantener una buena microbiota de nuevo nos apunta a que nos garantiza tener una mejor salud cerebral.  Hay que tener cautela. Antes de correr al supermercado a comprar todo el tipo de queso que hay en los estantes, es necesario poner el freno de mano habitual en ciencia, puesto que hablamos de un estudio observacional. Esto quiere decir que la ciencia apunta a que dos cosas ocurren a la vez, pero no demuestra al 100% que una cause la otra.  Y es que en este caso puede estar interfiriendo el estilo de vida, como por ejemplo que la gente que come queso en Suecia tenga otros hábitos de vida como una mayor actividad física que los protejan, aunque los investigadores intentaron ajustar las variables.  En Xataka Tenemos una nueva "teoría del todo" para comprender el Alzheimer. Su clave está en unos pequeños gránulos El veredicto. La idea de que "toda grasa saturada es mala para el cerebro" está perdiendo fuerza frente a la evidencia de que ciertos alimentos complejos, como el queso curado o la nata, tienen propiedades que van más allá de su etiqueta nutricional básica. Como suele ocurrir en nutrición, la clave no parece estar en eliminar grupos de alimentos, sino en entender la calidad y la fuente de lo que comemos. Imágenes | Aliona Gumeniuk Robina Weermeijer En Xataka | Olvidarte de cosas no es un bug, es una feature de tu cerebro: cómo no recordar cosas nos hace pensar mejor - La noticia Llevamos años evitando el queso curado por salud. Un estudio masivo sugiere que estábamos equivocados fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
Llevamos años evitando el queso curado por salud. Un estudio masivo sugiere que estábamos equivocados

El queso más graso, como el curado, puede protegernos contra enfermedades como el alzhéimer

Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-02-05T20:01:53Z

José A. Lizana

Colaborador

José A. Lizana

Colaborador Linkedintwitter333 publicaciones de José A. Lizana

Durante décadas, las guías nutricionales y las dietas específicas centradas en garantizar la salud cerebral, como la famosa dieta MIND, han tenido un enemigo común: las grasas saturadas de origen lácteo. Sin embargo, la ciencia ahora ha dado un giro de volante para mostrarnos que estábamos completamente equivocados. 

Nueva evidencia. Un nuevo y exhaustivo estudio publicado en la revista Neurology acaba de poner patas arriba esta creencia. Tras seguir a casi 28.000 personas durante un cuarto de siglo, investigadores de la Universidad de Lund han encontrado una asociación sorprendente: el consumo regular de queso y nata ricos en grasa no solo no aumenta el riesgo de demencia, sino que parece reducirlo significativamente.

En XatakaDe los 27 a los 36 años el cerebro alcanza su pico de concentración. Y a partir de ahí, malas noticias

La dieta sueca. Los investigadores realizaron un seguimiento mediano de 25 años hasta 2020, cruzando los datos dietéticos con el Registro Nacional de Pacientes de Suecia. El resultado fue que durante este tipo se identificaron 3.208 casos de demencia, y a partir de aquí se comenzó a ver que comían estas personas. 

En este caso, aquellos que consumían 50 gramos o más de queso alto en grasa al día mostraron una reducción del riesgo de demencia de entre el 13% y el 19% en comparación con quienes no lo consumían. Además, el consumo de nata alta en grasa se asoció con una reducción del 16% en el riesgo de tener una demencia total. 

Pero hay más. Lo más curioso del hallazgo fue la especificidad, puesto que no se encontraron beneficios similares en los lácteos bajos en grasa, ni en la leche normal o la mantequilla. De esta manera, se puede ver que hay algo específico en la matriz nutricional del queso y la nata fermentada que juega a favor de nuestro cerebro. 

Por qué este queso. Emily Sonestedt, coautora del estudio, se ha mostrado sorprendida por los resultados, aunque señala que tienen lógica biológica. Mientras que las dietas tradicionales limitan el queso por su contenido calórico y de grasas saturadas, este alimento es rico enácidos grasos de cadena media, vitamina K2, calcio y proteínas de alta calidad.

Además de todo esto, el hecho de ser un alimento fermentado puede influir positivamente en la microbiota intestinal, y cada vez sabemos más sobre la conexión directa que hay entre el intestino y el cerebro. De esta manera, mantener una buena microbiota de nuevo nos apunta a que nos garantiza tener una mejor salud cerebral. 

Hay que tener cautela. Antes de correr al supermercado a comprar todo el tipo de queso que hay en los estantes, es necesario poner el freno de mano habitual en ciencia, puesto que hablamos de un estudio observacional. Esto quiere decir que la ciencia apunta a que dos cosas ocurren a la vez, pero no demuestra al 100% que una cause la otra. 

Y es que en este caso puede estar interfiriendo el estilo de vida, como por ejemplo que la gente que come queso en Suecia tenga otros hábitos de vida como una mayor actividad física que los protejan, aunque los investigadores intentaron ajustar las variables. 

En XatakaTenemos una nueva "teoría del todo" para comprender el Alzheimer. Su clave está en unos pequeños gránulos

El veredicto. La idea de que "toda grasa saturada es mala para el cerebro" está perdiendo fuerza frente a la evidencia de que ciertos alimentos complejos, como el queso curado o la nata, tienen propiedades que van más allá de su etiqueta nutricional básica. Como suele ocurrir en nutrición, la clave no parece estar en eliminar grupos de alimentos, sino en entender la calidad y la fuente de lo que comemos.

Imágenes | Aliona GumeniukRobina Weermeijer

En Xataka | Olvidarte de cosas no es un bug, es una feature de tu cerebro: cómo no recordar cosas nos hace pensar mejor

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir