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Lola Lolita tiene 13 millones de seguidores y Carmen Maura cuatro Goyas. Y los festivales tienen claro quién va a la alfombra roja

Lola Lolita tiene 13 millones de seguidores y Carmen Maura cuatro Goyas. Y los festivales tienen claro quién va a la alfombra roja
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La presencia de creadores de contenido e influencers en los Goya y el Festival de Málaga, donde se mueven como peces fuera del agua, tiene una razón de ser y una justificación económica, lo que ha generado una polémica considerable. El episodio de Ona Gonfaus, incapaz de nombrar una película española en un festival de cine dedicado al cine español, ha condensado todo lo que está sucediendo con precisión quirúrgica. Aunque más allá también hay preguntas incómodas que los actores no están dispuestos a formularse. Goyas sin actores. El pasado 28 de febrero de 2026 se celebró la 40ª edición de los Premios Goya en Barcelona. Por la alfombra roja desfilaron influencers de postín como Dulceida, Laura Escanes, Marina Rivers y Jessica Goicoechea. La actriz Yolanda Ramos lo vio desde casa, en pijama: "Excepto cuando fui nominada y al año siguiente, ni antes ni después me han invitado nunca". Unos días antes, Marc Biarnés había publicado un vídeo preguntando, sin rodeos, qué pintaban determinados influencers en la noche del cine español. Norma Ruiz, que en 2025 había rodado cuatro películas, tampoco había recibido invitación. La chispa tardó una semana en prender en el Festival de Málaga. Qué pasa en Málaga. La 29ª edición del certamen malagueño, dedicado al cine español, abrió el 6 de marzo con el debate aún caliente. Los medios aprovecharon la alfombra roja para tomar el pulso al sector. Carmen Maura lo resumió sin margen para la interpretación: "las influencers me parece muy bien, pero no hacen cine". La directora Isabel Coixet firmó una columan de opinión en la que comparaba la situación precaria de muchos creadores de la industria con el trato preferente que se da a los influencers. En Xataka La dura realidad del influencer random: tener 2 millones de seguidores y no poder vender 36 camisetas Llega Ona Gonfaus. La influencer catalana desfiló el viernes 7 de marzo por la alfombra roja del Teatro Cervantes cuando una reportera le pidió que recomendara una película. "No sé ahora… ¿una peli de qué rollo?", respondió. La periodista insistió: "una española, ya que estamos en el Festival de Cine de Málaga". Gonfaus propuso "la nueva de Ocho apellidos". Se refería a 'Ocho apellidos marroquís', estrenada en diciembre de 2023 y que, obviamente, no tenía ningún vínculo con la programación del festival. Tampoco pasó de un balbuceo la cantante Olivia Bay, que solo recordaba 'La casa de papel'. El mecanismo de fondo. La Academia de Cine no improvisa estas invitaciones, aunque tampoco las controla del todo. Fuentes del organismo confirmaron que los creadores de contenido que acuden a eventos como los Goya lo hacen "asociados a los patrocinadores". Las marcas que se anuncian tienen la posibilidad de llevar a invitados al evento con mayor cobertura mediática del cine español, y quieren a sus embajadores en ese photocall. En la mayoría de los casos, los influencers ni siquiera acceden al auditorio: generan contenido para Instagram o TikTok y siguen la gala desde espacios anexos, no desde el patio de butacas. La importancia del influencer. La tercera edición del estudio 'Influencer Economy', publicado en febrero de 2026 con datos de 154 millones de contenidos, constata que España cuenta con 285.000 creadores activos con más de 10.000 seguidores en Instagram y TikTok. El volumen de contenido patrocinado creció un 73% en TikTok y un 45% en Instagram durante 2025. El año anterior, el negocio del marketing con influencers había crecido ya un 40%. Es obvio que hay una cantidad de dinero en juego que escapa a lo que puede mover la industria del cine español. La verdad incómoda. Hay un argumento que los actores evitan formular de manera directa, aunque está implícito en toda la polémica: buena parte de los influencers de lifestyle son, ahora mismo, más conocidos que la mayoría de ellos entre el público de 16 a 25 años. Lola Lolita tiene 13,3 millones de seguidores en TikTok y 4,3 millones en Instagram. Marina Rivers supera los 7,9 millones en TikTok. El alcance de sus publicaciones diarias supera con frecuencia el total de espectadores que ha tenido en salas cualquier película española del año. Por supuesto, actuar y acumular seguidores son cosas bien distintas, pero desde luego explica por qué las marcas prefieren esa presencia en las alfombras rojas: el retorno en impresiones es incomparablemente más sustancioso. Y explica también por qué la organización de un festival que depende de patrocinadores no puede prescindir de ellos. El número de seguidores no lo explica todo, pero sigue siendo la métrica con la que las marcas deciden dónde invertir su cupo de invitaciones. En Xataka "Pagar impuestos no sirve de nada": los influencers exiliados en Dubái están descubriendo que Dubái no es muy seguro Una posible solución. Lo que sí podría cuestionarse es a qué tipo de influencer se invita. Existen creadores con audiencias destacables que dedican sus plataformas al cine, recomiendan películas españolas habitualmente y conocen la industria por dentro. Pero no es a esos (como Javier Ibarreche, Javi Ponzo, o No es de cine) a quienes invitan a los Goya ni al Festival de Málaga. Se invita de forma sistemática a perfiles de lifestyle que nunca han publicado nada relacionado con el medio, y cuya presencia publicita marcas de cosmética, moda o viajes. Una influencer cinéfila con un millón de seguidores que recomienda con conocimiento una película del festival estaría haciendo algo más valioso que invitar a quien no puede citar un título cuando se le pregunta en la alfombra roja. Pero quizás sea demasiado exigir un equilibrio entre rendimiento económico e ir más allá de 'Tres apellidos marroquíes'. En Xataka | 24 horas corriendo en un escaparate: el último desafío de Verdeliss recuerda que los retos imposible son un enorme negocio - La noticia Lola Lolita tiene 13 millones de seguidores y Carmen Maura cuatro Goyas. Y los festivales tienen claro quién va a la alfombra roja fue publicada originalmente en Xataka por John Tones .
Lola Lolita tiene 13 millones de seguidores y Carmen Maura cuatro Goyas. Y los festivales tienen claro quién va a la alfombra roja

La alfombra roja ya no es de los actores: los influencers han tomado el cine español y hay demasiado dinero en juego

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John Tones

Editor Senior - Entretenimiento

John Tones

Editor Senior - Entretenimiento Linkedintwitter3833 publicaciones de John Tones

La presencia de creadores de contenido e influencers en los Goya y el Festival de Málaga, donde se mueven como peces fuera del agua, tiene una razón de ser y una justificación económica, lo que ha generado una polémica considerable. El episodio de Ona Gonfaus, incapaz de nombrar una película española en un festival de cine dedicado al cine español, ha condensado todo lo que está sucediendo con precisión quirúrgica. Aunque más allá también hay preguntas incómodas que los actores no están dispuestos a formularse.

Goyas sin actores. El pasado 28 de febrero de 2026 se celebró la 40ª edición de los Premios Goya en Barcelona. Por la alfombra roja desfilaron influencers de postín como Dulceida, Laura Escanes, Marina Rivers y Jessica Goicoechea. La actriz Yolanda Ramos lo vio desde casa, en pijama: "Excepto cuando fui nominada y al año siguiente, ni antes ni después me han invitado nunca". Unos días antes, Marc Biarnés había publicado un vídeo preguntando, sin rodeos, qué pintaban determinados influencers en la noche del cine español. Norma Ruiz, que en 2025 había rodado cuatro películas, tampoco había recibido invitación. La chispa tardó una semana en prender en el Festival de Málaga.

Qué pasa en Málaga. La 29ª edición del certamen malagueño, dedicado al cine español, abrió el 6 de marzo con el debate aún caliente. Los medios aprovecharon la alfombra roja para tomar el pulso al sector. Carmen Maura lo resumió sin margen para la interpretación: "las influencers me parece muy bien, pero no hacen cine". La directora Isabel Coixet firmó una columan de opinión en la que comparaba la situación precaria de muchos creadores de la industria con el trato preferente que se da a los influencers.

En XatakaLa dura realidad del influencer random: tener 2 millones de seguidores y no poder vender 36 camisetas

Llega Ona Gonfaus. La influencer catalana desfiló el viernes 7 de marzo por la alfombra roja del Teatro Cervantes cuando una reportera le pidió que recomendara una película. "No sé ahora… ¿una peli de qué rollo?", respondió. La periodista insistió: "una española, ya que estamos en el Festival de Cine de Málaga". Gonfaus propuso "la nueva de Ocho apellidos". Se refería a 'Ocho apellidos marroquís', estrenada en diciembre de 2023 y que, obviamente, no tenía ningún vínculo con la programación del festival. Tampoco pasó de un balbuceo la cantante Olivia Bay, que solo recordaba 'La casa de papel'.

El mecanismo de fondo. La Academia de Cine no improvisa estas invitaciones, aunque tampoco las controla del todo. Fuentes del organismo confirmaron que los creadores de contenido que acuden a eventos como los Goya lo hacen "asociados a los patrocinadores". Las marcas que se anuncian tienen la posibilidad de llevar a invitados al evento con mayor cobertura mediática del cine español, y quieren a sus embajadores en ese photocall. En la mayoría de los casos, los influencers ni siquiera acceden al auditorio: generan contenido para Instagram o TikTok y siguen la gala desde espacios anexos, no desde el patio de butacas.

La importancia del influencer. La tercera edición del estudio 'Influencer Economy', publicado en febrero de 2026 con datos de 154 millones de contenidos, constata que España cuenta con 285.000 creadores activos con más de 10.000 seguidores en Instagram y TikTok. El volumen de contenido patrocinado creció un 73% en TikTok y un 45% en Instagram durante 2025. El año anterior, el negocio del marketing con influencers había crecido ya un 40%. Es obvio que hay una cantidad de dinero en juego que escapa a lo que puede mover la industria del cine español.

La verdad incómoda. Hay un argumento que los actores evitan formular de manera directa, aunque está implícito en toda la polémica: buena parte de los influencers de lifestyle son, ahora mismo, más conocidos que la mayoría de ellos entre el público de 16 a 25 años. Lola Lolita tiene 13,3 millones de seguidores en TikTok y 4,3 millones en Instagram. Marina Rivers supera los 7,9 millones en TikTok. El alcance de sus publicaciones diarias supera con frecuencia el total de espectadores que ha tenido en salas cualquier película española del año.

Por supuesto, actuar y acumular seguidores son cosas bien distintas, pero desde luego explica por qué las marcas prefieren esa presencia en las alfombras rojas: el retorno en impresiones es incomparablemente más sustancioso. Y explica también por qué la organización de un festival que depende de patrocinadores no puede prescindir de ellos. El número de seguidores no lo explica todo, pero sigue siendo la métrica con la que las marcas deciden dónde invertir su cupo de invitaciones.

En Xataka"Pagar impuestos no sirve de nada": los influencers exiliados en Dubái están descubriendo que Dubái no es muy seguro

Una posible solución.Lo que sí podría cuestionarse es a qué tipo de influencer se invita. Existen creadores con audiencias destacables que dedican sus plataformas al cine, recomiendan películas españolas habitualmente y conocen la industria por dentro. Pero no es a esos (como Javier Ibarreche, Javi Ponzo, o No es de cine) a quienes invitan a los Goya ni al Festival de Málaga. Se invita de forma sistemática a perfiles de lifestyle que nunca han publicado nada relacionado con el medio, y cuya presencia publicita marcas de cosmética, moda o viajes.

Una influencer cinéfila con un millón de seguidores que recomienda con conocimiento una película del festival estaría haciendo algo más valioso que invitar a quien no puede citar un título cuando se le pregunta en la alfombra roja. Pero quizás sea demasiado exigir un equilibrio entre rendimiento económico e ir más allá de 'Tres apellidos marroquíes'.

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Fuente original: Leer en Xataka
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