Voluntarios de Protección Civil en El Burgo por la crecida del Ebro. E. E.
Actualidad Los agricultores reclaman 140 hectáreas al seguro por la crecida del Ebro y rezan para que aguanten las motasLa situación sigue siendo muy complicada en municipios como El Burgo de Ebro, donde el caudal seguirá siendo alto hasta este fin de semana.
Más información: Los pueblos de la Ribera Baja vigilan el Ebro tras el pico de la crecida: "Hacemos rondas por las motas 3 veces al día".
Jorge Lisbona Zaragoza Publicada 20 febrero 2026 05:00hLos agricultores de la ribera del Ebro han reclamado ya 140 hectáreas al seguro por los daños de la riada.
La cifra podría multiplicarse en las próximas horas, ya que el caudal sigue en unos niveles altos y, en muchos municipios, especialmente en la Ribera Baja, todavía es imposible ver cómo han quedado los cultivos.
Hasta 130 hectáreas, informan desde Agroseguro, corresponden a cereales de invierno -principalmente trigo y cebada-, mientras que las 10 restantes son de alfalfa.
El caudal del río Ebro en Zaragoza "ya va de bajada" y no habrá un segundo pico de la crecidaLa zona de Novillas y Gallur, la primera en sufrir los efectos de estos episodios, es la que más partes ha dado hasta el momento.
No obstante, está por ver cómo se cierra el episodio en municipios como El Burgo de Ebro, Quinto o Pina, donde el caudal seguía este jueves por encima de los 4 metros de altura.
Las afecciones se centrarían, sobre todo, en las plantas recién sembradas, ya que las que tienen más años resisten mejor estos envites.
Estas 140 hectáreas representan un número testimonial en comparación con las 2.000 que se inundaron en todo 2024, cuando se produjo la última avenida ordinaria.
Aquello, no obstante, ocurrió en diciembre, por lo que la situación de los campos también era otra.
Desde Agroseguro son conscientes de que una vez que baje el agua habrá agricultores que "reclamarán si ven daños", pero dadas las dimensiones del episodio, tampoco esperan un aluvión de partes.
Con la vista en las motas
Aunque en Zaragoza capital el Ebro iba ayer ya de bajada, en la Ribera Baja siguen "rezando" para que las motas resistan y no compliquen lo que debería ser un episodio ordinario más.
A los desalojos preventivos de Torre Urzaiz (Movera) y la urbanización Los Huertos de Alfajarín se unen las intensas labores de vigilancia que se están haciendo desde principios de semana.
Uno de los puntos críticos era El Burgo de Ebro. Allí, la defensa que protege al pueblo está "en muy mal estado", según confirma su alcalde, Vicente Royo.
Tanto que ha tenido que ser reforzada desde el propio Ayuntamiento.
"La mota se ha venido deteriorando en las últimas riadas y no se ha actuado sobre ella. Llevamos muchos años así. Antes teníamos 50 metros de protección, pero ya no queda más que una roca", lamentaba.
El problema es que, si se rompe, "nadie sabe qué puede pasar" ni hasta dónde llegarían los daños. "Este jueves hemos tenido una reunión con miembros de la CHE y el Gobierno de Aragón. Lo he preguntado y nadie me ha sabido dar respuesta", continuaba.
La parte positiva es que, por ahora, las filtraciones no están yendo más allá de las parcelas inundables. Mientras, Ayuntamiento insiste en mantener "las máximas precauciones" y evitar pasear por la ribera.
En Pina, la vigilancia sobre las motas continuaba. En las últimas horas han venido haciendo hasta tres rondas por jornada, y han instalado una bomba de achique en el entorno de la Mechana para devolver al río el agua del escorredero que pasa por el entorno.
El Ayuntamiento también informó a través de sus redes sociales del cierre del paseo de La Arboleda "por las inundaciones del río Ebro y el viento".
En ese mismo mensaje se instaba a la población a "respetar lo señalizado", una recomendación que se habrá de respetar hasta que baje el caudal.
Las previsiones
Las previsiones apuntan a que lo peor de este episodio ya ha pasado. El Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) del Ebro confirma que, en Zaragoza, el caudal se reducirá sensiblemente a partir de este viernes y en la zona de Gelsa-cola del embalse de Mequinenza, mañana sábado.
También señala que las precipitaciones de las últimas horas no tendrán la suficiente entidad como para volver a generar repuntes de caudal.
No obstante, muchos alcaldes temen lo que pueda pasar una vez bajen el agua. Sobre todo de cara a una primavera que se prevé especialmente complicada por la importante cantidad de nieve acumulada en las zonas altas.