Jueves, 19 de marzo de 2026 Jue 19/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Los ataques en instalaciones energéticas en el Golfo vuelven a tensionar petróleo y gas

Los ataques en instalaciones energéticas en el Golfo vuelven a tensionar petróleo y gas
Artículo Completo 2,006 palabras
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó ayer intervenir para garantizar la seguridad de los buques petroleros y gasísticos en el estrecho de Ormuz si los "aliados" de la OTAN no hacen lo propio. Leer
ECONOMÍALos ataques en instalaciones energéticas en el Golfo vuelven a tensionar petróleo y gas
  • PABLO CEREZAL
19 MAR. 2026 - 02:13Irán reaccionó al bombardeo de su planta de gas con ataques a Emiratos, Catar y Arabia Saudí.EXPANSION

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó ayer intervenir para garantizar la seguridad de los buques petroleros y gasísticos en el estrecho de Ormuz si los "aliados" de la OTAN no hacen lo propio.

La guerra en Irán se adentra cada vez más en el terreno energético, lo que está disparando los precios del petróleo y el gas. Ambas materias primas energéticas subieron ayer con fuerza después de los ataques estadounidenses al mayor campo de producción de gas en Irán y la amenaza de Teherán de vengarse incrementando los ataques contra las instalaciones energéticas de sus vecinos de Oriente Próximo, que dan soporte a EEUU y a Israel. Además, las alzas se vieron intensificadas cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con no intervenir en el estrecho de Ormuz para garantizar el paso seguro de los buques si sus socios no hacían lo propio. "Me pregunto qué pasaría si acabáramos con lo que queda del Estado terrorista iraní y dejáramos que los países que lo usan, nosotros no, se hicieran responsables del llamado Estrecho", se planteó ayer, ante la inacción de sus "aliados".

El precio del petróleo cerró el mercado de futuros de Londres con un alza del 3,8%, aunque poco después alcanzó una subida superior al 6%, con 109 dólares por barril, casi un 50% por encima de las cifras previas a la ofensiva sobre Irán. Mientras que el gas TTF se elevó un 5,9%, hasta alcanzar los 54,6 euros por megawatio/hora, casi el doble que hace tres semanas. Unas cifras que ponen de manifiesto la cada vez mayor desconfianza de los mercados ante un conflicto breve, como el que preveía Trump la semana pasada y en el que cada vez se dan por descontados mayores daños a la infraestructura energética en la región, lo que provocará un impacto más duradero en el mercado, incluso una vez terminado el conflicto y reabierto el estrecho de Ormuz.

Uno de los grandes detonantes de estas alzas han sido los ataques estadounidenses a la planta de gas iraní de Pars Sur, que produce la mayor parte del gas para consumo doméstico en la República Islámica y que resulta crucial como soporte para su sistema eléctrico. Una operación tras la que Irán ha amenazado con intensificar sus represalias contra las instalaciones energéticas de los países de Oriente Próximo, lo que podría provocar graves daños sobre la producción de petróleo y gas a largo plazo. Además, el complejo de la central nuclear de Bushehr fue alcanzado por un proyectil, pero no hubo heridos y la planta no sufrió daños, informó el Organismo Internacional de Energía Atómica tras recibir un reporte de Teherán.

En represalia, Irán atacó ayer la Provincia Oriental de Arabia Saudí, donde se encuentran muchos de sus yacimientos petrolíferos, así como instalaciones en Kuwait, Bahrein, Catar y Emiratos Árabes Unidos. El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, dijo que un proyectil provocó un pequeño incendio sin heridos en la Base Aérea de Al Minhad, una base australiana cerca de Dubái utilizada por naciones occidentales como centro de tránsito para el conjunto de Oriente Próximo. Asimismo, los interceptores emiratíes consiguieron detener varios misiles contra el país. También Arabia Saudí derribó un misil balístico que tenía como objetivo el área de la Base Aérea Príncipe Sultán, que alberga fuerzas y aeronaves estadounidenses, y dos drones que se dirigían al barrio diplomático de Riad, que alberga la embajada de Estados Unidos y otras misiones extranjeras.

Además, Israel informó entre el martes y el miércoles de que había conseguido matar tanto al ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Khatib, como al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Larijani y al jefe de la fuerza Basij de la Guardia Revolucionaria paramilitar, Gholam Reza Soleimani, que se encargaba de la represión contra la población local. Unas muertes que han provocado la respuesta de Irán sobre el país hebreo. En concreto, la Guardia Republicana informó ayer de que había atacado el centro de Israel con misiles de múltiples ojivas, que tienen mayores probabilidades de evadir los sistemas de defensa antimisiles y pueden saturar los sistemas de seguimiento por radar.

Además, a los efectos de esta escalada se han sumado las palabras de Trump amenazando con no intervenir el estrecho de Ormuz si los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no lo respaldanmilitarmente, también ha dado la puntilla al crudo y a l gas. "Me pregunto qué pasaría si acabáramos con lo que queda del Estado terrorista iraní y dejáramos que los países que lo usan, nosotros no, se hicieran responsables del llamado Estrecho". Eso haría que algunos de nuestros 'aliados' que no responden se pusieran las pilas, ¡y rápido!", escribió en su red, Truth Social.

Trump reaccionó así a las palabras de los países europeos, como Francia y Alemania, que en primera instancia se mostraron partidarias de intervenir en el estrecho de Ormuz y escoltar a los buques petroleros y gasísticos para garantizar el suministro de las materias primas energéticas, pero que posteriormente se echaron para atrás ante el riesgo de la operación. En su opinión, deberían ser los países de la OTAN, además de otros aliados, como Australia, Japón o Corea del Sur, los que intervengan en pos de la seguridad en la zona, debido a que son ellos quienes dependen del suministro del petróleo y el gas de Oriente Próximo.

En este sentido, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo ayer que Trump y su Gabinete continúan en contacto con sus homólogos en Europa y Oriente Próximo "para que den un paso al frente y hagan más por ayudar a EEUU a garantizar la seguridad" del estrecho porque "esto redunda más en beneficio de ellos" que de Washington. "Gracias al presidente Trump, somos exportadores netos de energía. No necesitamos el estrecho de Ormuz para nuestro suministro energético. Deseamos que el Estrecho permanezca abierto para el mercado mundial del petróleo, a fin de estabilizar los precios y lograr que vuelvan a bajar", indicó Leavitt, pero Trump "tiene razón" al instar a sus aliados a ayudar.

Hay que tener en cuenta que el petróleo y el gas del golfo Pérsico abastece fundamentalmente a los países asiáticos y tiene un efecto secundario sobre los precios en el resto del mundo, pero este es más importante en Europa que en Estados Unidos, ya que en este país los efectos positivos (la mayor producción y exportaciones energéticas) anulan en cierta medida los efectos negativos.

Una señal del impacto del cierre del estrecho sobre Asia es que estos países se están viendo obligados a comprar crudo de Omán, único país de la zona al oeste de Ormuz, donde la competencia de la demanda por una oferta de un millón de barriles de petróleo está impulsando los precios en el mercado local por encima de los 150 dólares por barril. Además, muchos países asiáticos ya están desplegando medidas para contener la demanda, debido a la carestía del suministro.

El precio del gasóleo se dispara a máximos desde 2022

Los precios de los carburantes están disparados, especialmente el gasóleo, donde a la caída del suministro del crudo hay que sumar el efecto añadido de la desconexión entre los países productores y las grandes plantas de refino. Una combinación de factores que ha llevado los precios del diésel a su máximo desde 2022, cuando el carburante se vio catapultado por la invasión rusa de Ucrania, y casi 500 estaciones de servicio ya fijan su precio por encima de los 2 euros por litro.

En concreto, los precios de la gasolina 95 alcanzaron los 1,71 euros por litro, de acuerdo con los datos más actualizados del boletín petrolero de la Unión Europea, publicados ayer por la Comisión, lo que supone un alza de 11 céntimos en la última semana y 24 céntimos desde el boletín del 23 de febrero, el último antes del estallido del conflicto. Sin embargo, el incremento fue mucho más intenso en el caso del gasóleo, que alcanzó 1,84 euros por litro, 19 céntimos más que la semana pasada y 41 céntimos por encima del dato de hace tres semanas. Una cifra con la que el diésel alcanza su máximo desde hace cuatro años, cuando llegó a superar los 2 euros por litro.

La escalada del gasóleo se debe al cierre del estrecho de Ormuz, por el que atraviesa el 20% del petróleo y el gas que se consume diariamente en todo el mundo, unido a los ataques a los campos petrolíferos y las plantas de refino en la región. Y a ello se suma el hecho de que el grueso de la capacidad de refino de gasóleo, después de Estados Unidos, se encuentra en China e India, por lo que el cierre del estrecho ha provocado la desconexión en la cadena de valor que ha impactado especialmente a este producto.

Además, el incremento de los precios podría haber ido ya algo más allá de lo registrado por la Comisión, con datos del lunes, ya que las cifras que maneja el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, actualizados al miércoles, son algo superiores. En concreto, el gasóleo alcanzaría 1,87 euros por litro mientras que la gasolina 95 se sitúa en 1,80 euros por litro. Hay que tener en cuenta, no obstante, que los precios también varían entre las métricas de Bruselas y las del Ministerio por la distinta calidad de los productos que se miden, por la necesidad de hacer una comparación homologable entre países europeos.

Con ello, y según los datos que maneja el Ejecutivo nacional, ya hay 482 estaciones de servicio donde los precios del gasóleo superan los 2 euros por litro y 6.329 gasolineras por encima de 1,9 euros por litro. En cambio, apenas hay diez estaciones de servicio donde la gasolina 95 supere los dos euros y 120 por encima de 1,9 euros por litro. Con todo, hay que señalar que la media en ambos carburantes se ve lastrada por las estaciones de servicio en Canarias (con menores impuestos) y cooperativas con precios de hasta 1,01 euros por litro de gasóleo A.

Los empresarios pagan un 30% más de cotizaciones por empleado en la 'era Sánchez'Bruselas dota a las empresas europeas de armas para blindarse de opas hostilesUn estudio de la UPF ve "bajo" el nivel de profesionalización de la empresa familiar Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir