Los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT), respaldados por la patronal AEDRA, denuncian que delincuentes utilizan sus datos corporativos, fotos y facturas falsas para cobrar piezas que nunca envían
Regala esta noticia Añádenos en Google AEDRA exige la verificación del CIF y la número de autorización CAT a los perfiles de venta en internet para que el comprador pueda diferenciar un recambio legítimo de una suplantación. (Copiloto)Madrid
21/09/2026 a las 10:08h.El sector del reciclaje de automoción en España a través de la Asociación Española de Desguace y Reciclaje del Automóvil (AEDRA), que agrupa a más ... de 600 Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) en todo el país, ha trasladado una petición formal a Wallapop para exigir un control más estricto sobre los vendedores de recambios usados que operan en su «marketplace».
Mediante este engaño, captan compradores, emiten facturas proforma falsas y cobran transferencias bancarias por piezas que jamás llegan a entregarse.
Cinco exigencias clave a la plataforma
Para frenar esta ola de fraudes, AEDRA plantea un paquete de medidas concretas que abarca la comprobación de la identidad de los perfiles que comercializan recambios con frecuencia, la exigencia de aportar el CIF, los datos de contacto y el número de autorización como CAT para vender repuestos de forma profesional, la creación de un apartado exclusivo para repuestos comercializados por CAT autorizados, la eliminación con rapidez de los anuncios y perfiles detectados como fraudulentos, y la habilitación de una vía prioritaria y específica para que los desguaces puedan aportar pruebas e informar de suplantaciones.
Germán Catoira, presidente de AEDRA, aclara que no piden que se cierre la puerta a la venta de recambios en Wallapop, sino «que se identifique claramente a quienes los venden profesionalmente y que exista un control que permita distinguir a un CAT autorizado de quien utiliza su identidad para cometer una estafa».
Pérdidas económicas y daño reputacional
Las modalidades de estafa van desde ofertas en la propia plataforma hasta sofisticadas clonaciones de portales web corporativos. Los estafadores atraen a las víctimas ofreciendo recambios muy cotizados a precios sensiblemente inferiores a los del mercado.
Una vez iniciado el contacto, envían facturas con la imagen corporativa del CAT suplantado y solicitan el pago en una cuenta bancaria ajena a la empresa. Las repercusiones económicas para los usuarios y reputacionales para las empresas son de gran calado.
Javier Goñi, responsable de Desguaces y Recuperaciones Valdizarbe, señala que han atendido «cientos de llamadas de perjudicados por operaciones falsas cuyos importes oscilan entre los 700 y más de 3.200 euros».
Por su parte, Jon Ceberio, de Desguaces Vidaurreta, advierte del grave menoscabo de imagen que sufren los desguaces «cuando las víctimas asocian nuestras marcas al fraude».
Acciones legales y pautas para el consumidor
Desde AEDRA advierten de que, si no se implantan mecanismos eficaces para atajar esta situación, acudirán a las autoridades competentes para trasladar la documentación recopilada e investigar responsabilidades.
La patronal de los desguaces aconseja a los usuarios mantener la precaución. Recomiendan confirmar que el vendedor es un CAT autorizado, evitar compras con precios anormalmente reducidos y, antes de emitir cualquier transferencia, contactar por teléfono o vías oficiales con el desguace cuyo nombre aparece en la oferta para validar que la operación es auténtica
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