Río Sorbe. Imagen de archivo E.E
Guadalajara Los ecologistas presentan alegaciones por una petición del Canal de Isabel II que amenaza el agua del Corredor de HenaresWWF y Ecologistas en Acción Guadalajara rechazan la solicitud de la entidad de hasta 50 millones de m³ anuales del río Sorbe para abastecer a Madrid.
Más información: Un pueblo de Guadalajara limita el uso del agua por la sequía: todo lo que no se puede hacer
M. Carmen Engra Publicada 24 agosto 2026 09:04hEl Canal de Isabel II ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Tajo una concesión de aguas del río Sorbe de hasta 50 millones de metros cúbicos al año para abastecimiento urbano de Madrid.
La petición, que contempla un caudal de 8.000 litros por segundo en la presa del Pozo de los Ramos, ha provocado la oposición de varias organizaciones ecologistas, que consideran que podría poner en riesgo el abastecimiento del Corredor del Henares y comprometer los recursos hídricos de Guadalajara.
Ecologistas en Acción Guadalajara, WWF y el Grupo Local de WWF en Guadalajara han presentado alegaciones contra la concesión, al considerar que supondría un grave perjuicio para los intereses de la provincia y tendría importantes consecuencias ambientales sobre distintos espacios y especies protegidas.
Un pueblo de Guadalajara limita el uso del agua por la sequía: todo lo que no se puede hacerLa solicitud del Canal de Isabel II se fundamenta en un decreto del Ministerio de Obras Públicas fechado el 10 de agosto de 1954, cuando todavía no se había construido la presa del Pozo de los Ramos.
Las organizaciones ecologistas sostienen que las circunstancias han cambiado sustancialmente desde entonces y recuerdan que actualmente la Mancomunidad de Aguas del Sorbe abastece a unas 400.000 personas en el Corredor del Henares, incluida Alcalá de Henares.
Además, señalan que el Canal de Isabel II ya dispone desde hace décadas de recursos procedentes del alto río Jarama en Guadalajara a través del embalse del Vado.
Una concesión que duplicaría la demanda del Sorbe
Uno de los principales argumentos de las organizaciones es el volumen de agua solicitado. Según los datos incluidos en sus alegaciones, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe consume actualmente alrededor de 45 millones de metros cúbicos de agua al año.
Por ello, los ecologistas advierten de que una concesión de hasta 50 millones de metros cúbicos supondría, en la práctica, más que duplicar la demanda que tendría que soportar la cuenca del Sorbe respecto a las necesidades actuales de abastecimiento del Corredor del Henares.
A su juicio, esta situación podría poner en peligro la garantía de suministro de una población que depende actualmente de estos recursos y limitar las posibilidades de desarrollo futuro de la provincia de Guadalajara.
La oposición también se fundamenta en las consecuencias que la extracción tendría sobre el ecosistema fluvial. Las organizaciones apuntan a posibles afecciones sobre bosques de ribera y tramos del río que albergan poblaciones de peces autóctonos, además de otros espacios considerados hábitats prioritarios y protegidos.
Entre los ecosistemas que podrían verse afectados se encuentran las alisedas y saucedas, mientras que entre las especies citadas figuran la trucha común, la colmilleja y la bermejuela. Las dos últimas están clasificadas como especies amenazadas en Castilla-La Mancha.
Los ecologistas también alertan de las consecuencias que la reducción de caudales podría tener sobre la nutria y sobre el desmán ibérico, una especie que se considera desaparecida de la zona pero cuya presencia no se descarta completamente en pequeños tramos del río de difícil acceso.
La petición llega tras el gran incendio de la Sierra Norte
Las organizaciones consideran especialmente cuestionable que la solicitud llegue en un momento marcado por la grave situación ambiental que atraviesa la provincia. Recuerdan que el gran incendio que ha afectado a la Sierra Norte de Guadalajara ha arrasado unas 33.000 hectáreas, dejando una extensa superficie protegida pendiente de recuperación.
En este contexto, Ecologistas en Acción considera que la provincia necesita garantizar sus propios recursos hídricos tanto para mantener la calidad del agua destinada a su población como para afrontar la restauración de las zonas afectadas por el fuego.
La organización critica así lo que califica como una falta de "empatía territorial" por parte del Canal de Isabel II y sostiene que la solicitud no tiene en cuenta las necesidades actuales de Guadalajara ni el escenario ambiental que afronta la provincia.
A esta situación se suma, según los ecologistas, el impacto del cambio climático sobre los recursos hídricos.
La organización asegura que las precipitaciones en Guadalajara se han reducido más de un 20 % desde comienzos del siglo XXI, lo que hace, a su juicio, todavía más necesario preservar los recursos disponibles en las cuencas de la provincia.
Por todo ello, las organizaciones han reclamado a la Confederación Hidrográfica del Tajo que deniegue la concesión solicitada por el Canal de Isabel II. Como alternativa, Ecologistas en Acción plantea que la entidad madrileña impulse políticas de ahorro y reutilización de agua antes de recurrir a nuevos recursos procedentes de provincias vecinas.
La concesión solicitada contempla hasta 50 millones de metros cúbicos anuales del río Sorbe, una cantidad que, según los colectivos ecologistas, tendría consecuencias no solo sobre el abastecimiento del Corredor del Henares, sino también sobre el futuro de los recursos hídricos y los ecosistemas de la provincia de Guadalajara.