Destacadas figuras del mundo empresarial, los medios de comunicación y la cultura germanas viajan este lunes a San Petersburgo para asistir al gran evento anual organizado por el Kremlin
Regala esta noticia Añádenos en Google Vladímir Putin interviene en la anterior edición del Foro Económico Internacional de San Petersburgo. (Reuters)Corresponsal. Berlín
01/06/2026 a las 12:11h.La excanciller alemana Angela Merkel habló en alto el pasado abril sobre la conveniencia de volver a establecer comunicaciones directas con el presidente ruso, Vladímir ... Putin, para tener una oportunidad real de participar en el proceso de paz para Ucrania. Su autorizada voz comienza a tener eco entre la patronal germana y varios destacados empresarios viajan este lunes a San Petersburgo para asistir en los próximos días al Foro Económico Internacional (SPIEF), el gran evento económico anual organizado por el Kremlin.
La discreción, sin embargo, parece estar llegando a su fin y las empresas asumen un papel de avanzadilla que el Gobierno de Berlín no podría permitirse sin, como mínimo, desautorizar consignas de Bruselas. «Por el momento y tras un alto el fuego, nosotros, como otros grandes países occidentales, queremos mantener el puente económico con Rusia y proteger los más de 100.000 millones de activos alemanes en Rusia«, defiende Matthias Schepp, presidente del Consejo de Administración de la Cámara de Comercio Germano-Rusa en el Extranjero.
En manos de Asia
Mientras la política europea mantiene al Ejecutivo ruso al margen de cualquier contacto oficial, las economías occidentales no le niegan la palabra a Putin. Empresas estadounidenses y francesas ya estuvieron presentes en un diálogo empresarial el año pasado y este paso de empresas alemanas eleva ahora el nivel de contacto. «Occidente no debe dejar a Rusia, su gran mercado y sus materias primas exclusivamente en manos de Asia a largo plazo», argumenta Schepp, que recuerda que solo los chinos abrieron más de 1.400 nuevas compañías en territorio ruso en el primer trimestre de este año.
El SPIEF es una especie de Davos ruso. Se celebra desde 1997 en el Centro de Congresos y Exposiciones Expoforum de San Petersburgo. Sus objetivos, además de captar inversión extranjera, son abrir canales comerciales o energéticos y proyectar influencia geopolítica rusa. Este año, asistirán el presidente chino, Xi Jinping, el primer ministro de India, Narendra Modi, y el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, entre muchos otros. Los empresarios alemanes consideran necesario volver a hacerse visibles en este conjunto.
1997
es el primer año
en el que se celebró el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), una especie de Davos ruso donde se dan cita empresarios y líderes políticos de diferentes puntos del mundo.
Según el programa del SPIEF, el productor de leche Stefan Dürr, que trabaja en Rusia con el Grupo EkoNiva, y el veterano director general del distribuidor minorista Globus Holding, Thomas Bruch, participarán personalmente en paneles de diálogo empresarial. La cadena Globus, como unas 1.600 empresas alemanas, con una facturación total de alrededor de 20.000 millones de euros el año pasado, sigue activa en Rusia.
También participarán el editor del periódico 'Berliner Zeitung', Holger Friedrich, el periodista y escritor Hubert Seipel, que en 2023 recibió pagos de un oligarca ruso mientras realizaba documentales televisivos sobre Putin, y el director de orquesta Justus Frantz, en el panel 'La cultura como puente en tiempos de crisis'.
La única figura política que acompaña a estos empresarios y figuras de poder blando es el presidente de Sajonia del partido ultra Alternativa para Alemania (AfD), de perfil nacionalista, antieuropeo y prorruso, Jörg Urban. Sumando todos los nombres, al Kremlin no le resultará difícil utilizar estas participaciones para demostrar que Berlín no está completamente ausente del espacio económico y cultural de Rusia.
«Nosotros, como otros grandes países occidentales, queremos mantener el puente económico con Rusia y proteger los más de 100.000 millones de activos alemanes en Rusia»
Matthias Schepp
Presidente del Consejo de Administración de la Cámara de Comercio Germano-Rusa en el Extranjero
Hasta el inicio de la invasión de Ucrania, Alemania era el mayor socio comercial europeo de Moscú, con un volumen de 59.700 millones de euros en 2021 y 80.000 millones de euros en su máximo en 2012. Según la última encuesta de la Cámara de Comercio Germano-Rusa a sus 750 miembros, casi todas las empresas planean quedarse en el país de Putin porque consideran que el mercado es importante. El 75% de los 265 participantes en la encuesta asegura estar satisfecho con el desarrollo de su negocio ruso, a pesar de millones en pérdidas debido a las sanciones.
El 49% están convencidos de que esas sanciones «afectarán fuertemente» a la economía rusa y el 18% opina que lo harán «muy fuertemente». Un tercio cree que están perjudicando más a Alemania que a Rusia y más de la mitad que perjudican a ambas naciones por igual. A la pregunta «¿Debería Alemania volver a comprar gas y petróleo a Rusia?», el 65% responde «sí, cuanto antes mejor» y el 31% «sí, pero solo después del alto el fuego en Ucrania».
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