Las pernoctaciones de viajeros nacionales bajaron un 1,1%, mientras que las de no residentes crecieron otro 1,1% en pleno repunte de precios
Regala esta noticia Añádenos en Google Turistas disfrutan en una playa del municipio mallorquín de Calvià. (EFE) 21/08/2026 Actualizado a las 11:03h.La ocupación hotelera en el mes de julio experimentó un muy ligero ascenso del 0,3%, impulsada por el crecimiento de los turistas extranjeros, del ... 1,1%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados este viernes. Por el contrario, los turistas nacionales se desplomaron otro 1,1%, en un mes clave para el sector turístico pero que también enfrenta un imparable ascenso de los precios que obliga a muchos a hacer números antes de realizar una reserva.
La tendencia es clara en lo que va de año: los extranjeros tiran del carro. En los siete primeros meses de 2025, las pernoctaciones en los hoteles españoles se incrementaron un 1,5% respecto al mismo periodo de 2025, con aumentos del 0,8% entre los viajeros residentes en España y del 1,8% entre los extranjeros.
En el caso de los turistas nacionales, los destinos preferidos para pernoctar fueron Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Los extranjeros escogieron Baleares, Cataluña y Canarias. Mallorca fue la isla que más turistas recibió según las pernoctaciones, que alcanzaron los 8 millones. Además, tanto en Canarias como en Baleares, la estancia media superó los cinco días en julio, mientras que en el resto de España se quedó por debajo.
Menos alemanes
El turismo alemán en España está sufriendo cierto retroceso. Fueron 38.000 alemanes menos los que eligieron pernoctar en España en julio con respecto a junio, mientras que la presencia de franceses, italianos o belgas en los hoteles españoles se incrementó.
Los turistas germanos ya cayeron por debajo del millón en el mes de junio, la menor llegada desde el año 2016 si no se tienen en cuenta los años en los que se encontraban en vigor las restricciones por la pandemia. El estancamiento económico que atraviesa el país está provocando que los alemanes, a pesar de seguir queriendo viajar, decidan controlar más el gasto.