Fotografía de archivo de una persona comprando en un supermercado. Efe
Macroeconomía Los hogares españoles recortan 400 euros de su presupuesto anual en comida por la pérdida de poder adquisitivoEl Banco de España alerta del fuerte impacto de la inflación desbocada desde la guerra de Ucrania.
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Laura Piedehierro Publicada 16 abril 2026 11:00h Actualizada 16 abril 2026 11:03h Las clavesLas claves Generado con IA
El impacto de la inflación desatada tras el estallido de la guerra de Ucrania ha pasado factura a los presupuestos de los hogares españoles. La pérdida de poder adquisitivo ha obligado a las familias de nuestro país a recortar su gasto anual en el supermercado en 400 euros.
Se trata de un ajuste forzoso en la cesta de bienes de primera necesidad que ha afectado con mayor intensidad a los hogares más vulnerables, a los jóvenes y a los trabajadores, evidenciando el efecto de la crisis de precios en la economía doméstica.
Esta es una de las principales conclusiones que se extrae de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) 2024, publicada este jueves por el Banco de España. Para realizar esta radiografía, el organismo supervisor compara el período comprendido entre finales de 2022 y finales de 2024.
España debe repartir 28.000 millones de fondos 'Next Generation' en seis meses tras adjudicar apenas 482 en febreroSe trata de una franja temporal marcada por lo que la institución define como una "fase de intensa perturbación inflacionista —a consecuencia de la guerra de Ucrania y la crisis energética, así como por el endurecimiento de la política monetaria—".
El informe del supervisor es tajante sobre cómo esta coyuntura ha asfixiado el bolsillo diario de los ciudadanos. El documento certifica la pérdida de poder adquisitivo, señalando que "este episodio inflacionista redujo de forma notable la capacidad adquisitiva de las familias y encareció de manera generalizada su cesta de consumo".
Esta merma en la capacidad adquisitiva se produce cuando el coste de la vida sube a un ritmo mucho más rápido de lo que lo hacen los ingresos de un hogar.
El Banco de España explica que este encarecimiento implacable se produjo "primero a través del componente energético y posteriormente mediante su traslación a los alimentos".
La AIReF prevé que la economía aguante por los fondos UE, la vivienda y una inmigración "sin tensiones salariales" en 2026La onda expansiva de esta inflación alimentaria devoró el poder de compra de las familias con especial virulencia desde el arranque de la invasión rusa de Ucrania.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran cómo, a lo largo de 2022, el encarecimiento interanual de la comida pasó de un 4,8% en enero a escalar ininterrumpidamente mes a mes, hasta cerrar el ejercicio en un asfixiante 15,7% en diciembre.
La hemorragia del poder adquisitivo a la hora de llenar la nevera alcanzó su punto más crítico en los primeros compases de 2023, cuando los alimentos registraron las peores tasas de encarecimiento interanual: un 16,6% en febrero y un 16,5% en marzo.
Las cifras oficiales cuantifican este ajuste. La encuesta del Banco de España no refleja un recorte acumulativo mes a mes, sino que compara el presupuesto que las familias tenían para gastar durante todo un año frente a otro.
REE pone en 'alerta' a Almaraz y Trillo para evitar apagones y confirma lo que decían sus técnicos: la nuclear es necesariaLa institución le pone números exactos al tamaño de esta pérdida de poder adquisitivo: "Entre finales de 2022 y finales de 2024, el gasto mediano en alimentación se redujo desde 6.400 euros hasta 6.000 euros".
Es decir, en ese margen temporal de apenas dos años, el presupuesto real anual de las familias españolas para llenar la nevera se encogió en 400 euros.
La verdadera crudeza de esta pérdida de poder adquisitivo aflora al constatar que la asfixia en el supermercado fulminó por completo las mejoras salariales de los ciudadanos.
Los registros del INE muestran que la inflación general, tras tocar un pico histórico del 10,8% en julio de 2022, se fue moderando paulatinamente hasta el 2,8% a finales de 2024.
En paralelo, y gracias a la extraordinaria "fortaleza del empleo", las rentas de los ciudadanos experimentaron un alivio progresivo.
El Banco de España detalla que "la renta anual media de los hogares españoles en 2023 se situó en 46.300 euros y la renta mediana en 36.100 euros", lo que supuso un aumento en términos reales.
Repsol recupera el control operativo de sus activos petroleros en VenezuelaAl estar descontada la inflación general, el documento certifica "un aumento del 4,6% en la renta media y del 7,8% en la mediana" respecto a la ola anterior de la encuesta.
Sin embargo, la institución deja claro que este aumento estadístico de las nóminas fue un mero espejismo frente al lineal de la compra.
¿Cómo es posible perder poder adquisitivo si la inflación general bajaba y los sueldos subían?
El Banco de España da la clave: la caída de la inflación general fue un efecto óptico "impulsado sobre todo por la caída de los precios energéticos", mientras que el encarecimiento de los alimentos mantuvo una resistencia feroz.
Las concesionarias piden actualizar sus contratos con la inflación para incentivar las inversiones y las obras públicasEs decir, el abaratamiento de la luz o la gasolina mejoró la media estadística de los sueldos, pero las familias no comen electricidad. La agresividad de los precios de la comida (con picos superiores al 16%) devoró en la práctica las mejoras salariales.
Para cuadrar sus cuentas frente a un gasto tan ineludible, los hogares no tuvieron más remedio que asumir una pérdida neta de poder adquisitivo en el supermercado, usando su nevera como variable de ajuste y encogiendo su presupuesto alimentario en 400 euros.
Diferencias
Es precisamente este histórico desfase —una inflación de dos dígitos frente a unos presupuestos familiares que no daban más de sí— lo que explica de forma empírica el sacrificio económico al que apunta el Banco de España.
Pero no todos los hogares tuvieron que hacer el mismo sacrificio. El supervisor advierte en su informe de que estas variaciones medias en todo el país "ocultan una marcada heterogeneidad entre grupos".
Martorell dice adiós al Audi A1: el segundo modelo premium 'made in Spain' con más de 484.000 unidades producidasEs decir, el tijeretazo en la cesta de la compra afectó a la media nacional, pero castigó de forma asimétrica a distintos sectores sociales.
Estas caídas forzosas en el presupuesto de alimentación fueron más visibles en el 20% de las familias con los ingresos más bajos de toda España.
Junto a los hogares más humildes, los otros grandes perjudicados que sufrieron la pérdida de poder adquisitivo de forma más acusada fueron los hogares más jóvenes y los de 65 a 74 años, así como los asalariados y los trabajadores por cuenta propia.