La inteligencia militar no descarta que Rabat aprovechara el caos «en beneficio de sus intereses estratégicos» y la Benemérita constató que la cooperación del día anterior desapareció durante la avalancha
Regala esta noticia Añádenos en Google Militares españoles en la frontera del Tarajal en Ceuta. (Reduan/Efe) 09/09/2026 Actualizado a las 18:13h.Las fuerzas marroquíes pasaron en cuestión de horas de colaborar activamente en la contención de la presión migratoria a adoptar una actitud de «pasividad» mientras ... miles de personas se aproximaban a Ceuta. Así lo describieron la Guardia Civil y la inteligencia militar española en sendos informes elaborados el propio 30 de julio, en plena avalancha. El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas llegó además a advertir de que «tampoco se puede descartar que Marruecos intente explotar la situación generada en Ceuta en beneficio de sus intereses estratégicos». Las conclusiones de ambos servicios La diferencia era especialmente llamativa por el volumen de personas que Marruecos había estado interceptando hasta ese momento. Entre las ocho de la mañana del 28 y la misma hora del día 29, la Guardia Civil manejaba datos de 273 entradas por mar en Ceuta y 467 personas detenidas al otro lado de la frontera por las fuerzas de seguridad marroquíes. Rabat tenía previsto reforzar el dispositivo con unos 1.000 militares y gendarmes durante la Fiesta del Trono, pero no lo hizo El mecanismo de contención seguía funcionando entonces. El propio informe explica que, ante el aumento de la presión migratoria y la alarma generada en localidades próximas a Ceuta, las autoridades marroquíes habían detenido a «gran cantidad» de candidatos y los habían trasladado hacia zonas del interior. El escenario cambió el día 30. «Durante el día 30 de julio se observa actitud de pasividad por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes», dejó escrito la Guardia Civil. Para entonces ya podían verse «grupos de hasta 6.000 candidatos en las proximidades de Ceuta». El dato resulta todavía más relevante porque España esperaba exactamente lo contrario. Según el mismo documento, Marruecos tenía previsto reforzar ese día el dispositivo fronterizo precisamente ante la presión migratoria y la celebración de la Fiesta del Trono. El despliegue anunciado rondaba los «1.000 militares y gendarmes». Noticia relacionada