Cisma en el gobierno de coalición. Moncloa lleva preparando varios días las medidas que va a incluir en el plan contra la guerra que debía aprobar esta mañana un Consejo de Ministros que tenía previsto su inicio a las 09.30 horas. Pero la reunión del gabinete aún no ha comenzado, pasada más de una hora, según confirman fuentes gubernamentales a EL MUNDO. Los ministros de Sumar se han negado a entrar en disconformidad con lo que ha propuesto el sector socialista, al no incluir las medidas sobre Vivienda, que viene siendo el elemento de confrontación. Esta crisis interna ha supuesto que Pedro Sánchez y Yolanda Díaz estén negociando directamente para intentar encontrar una solución.
"Seguimos negociando", señalan fuentes del Gobierno. Desde Sumar ya trasladaban estos días que iba a presionar hasta el último momento, hasta la misma reunión del gabinete para lograr su propósito. Los elementos que están ahora mismo en el foco de la discrepancia son las medidas de Vivienda -tope a los alquileres y moratoria de los desahucios- y los márgenes empresariales, los beneficios que están logrando algunas compañías debido a la guerra.
Un ejemplo de la tensión que ha estado latente estos días en el seno de la coalición se vivió el pasado miércoles en los pasillos del Congreso, cuando coincidieron los ministros Félix Bolaños (PSOE) y Mónica García (Sumar) y al ser preguntados por si el paquete incluiría medidas sobre Vivienda, ella respondió "seguro que sí" y él matizó "no tan seguro". "Es una cuestión de voluntad política", afeaban desde Sumar a su socio. "Se están quedando sin excusas para no hacerlo".
Estaba previsto que Pedro Sánchez compareciera a las 11.00 horas para ser él el encargado de hacer los anuncios, pero esta rueda de prensa, claro está, también se retrasa.El jefe del Ejecutivo regresó esta madrugada de Bruselas, a donde se desplazó para participar en el Consejo Europeo.
Moncloa va a aprobar un recorte significativo de los impuestos a la electricidad. Según ha avanzado la Cadena Ser y ha podido confirmar EL MUNDO de fuentes del Gobierno, bajará el IVA de la luz, el gas y los carburantes, actualmente en el 21%, al 10%. Además, el plan incluirá una reducción al mínimo (5%) del impuesto especial de la electricidad y una bajada del impuesto al valor de la producción eléctrica actualmente en el 7%. Pero el sector socialista ha mostrado su resistencia, como ha informado este diario, a incluir medidas en materia de Vivienda.
Los ministros del PSOE apuestan por un paquete quirúrgico, «proporcionado y flexible», con el foco puesto en los sectores que más acusan ya el alza de precios y sin la ambición que se planteó en las primeras propuestas a raíz del conflicto en Ucrania. «Lecciones aprendidas», dicen en el Ejecutivo. Los ministros socialistas del área económica llevan días reuniéndose con los sectores que consideran afectados. Unos encuentros donde no ha figurado el sector de la vivienda. Los más «expuestos» son, a juicio de los socialistas transporte, logística, el campo, la pesca o las industrias más intensivas en el uso de la energía.