Hidrogeólogos de la UMA monitorizan en 70 puntos el gran acuífero del Bajo Guadalhorce, que acaba de conectarse a la red, para preservar sus valores químicos y no esquilmarlo
Regala esta noticia Añádenos en Google Tareas de control en uno de los pozos activos. (CehiUMA) 08/06/2026 a las 01:24h.Las aguas subterráneas al fin entran en la agenda política, con inversiones avivadas por los años de metasequía. Málaga había emprendido una carrera de fondo ... con la activación de los pozos del sistema Fahala-Aljaima, en el término de Cártama, justo después de que el agua del Grande desemboque en el Guadalhorce. Allí, además, se aprovecha, cuando hay caudal, el agua fluyente mediante un azud. La lástima es que esta represa no permite almacenar. Su funcionamiento consiste en una tubería de derivación que vierte el agua a una cántara a la que a su vez revierten los pozos. Todo el caudal que no se puede aprovechar en 'tiempo real' fluye aguas abajo hacia el mar. Para un mayor aprovechamiento habría que recuperar el proyecto de presa de Cerro Blanco o al menos un azud de mayor capacidad aguas arriba, pero ésa es otra cuestión.
2,5 mS/cm
es el límite de conductividad del agua para consumo humano.
Los puntos más alejados del mar del gran acuífero del Bajo Guadalhorce arrojan valores de entre 1,6 y 2. Cerca del mar suben de 3. La desalobradora de El Atabal puede tratar hasta 10.
La nueva gran apuesta ha llegado en el Bajo Guadalhorce de la mano de una inversión de más de 16 millones de euros, aportados por la Junta de Andalucía en su mayor parte. Esta inversión se ha destinado a la recuperación de los viejos pozos de Puente del Rey y Perales, en los entornos del aeropuerto y del polígono Santa Teresa. Éstos son capaces de suministrar hasta 800 litros por segundo, lo que representa la mitad de la demanda de la ciudad. Sin embargo, advierten que no se puede «matar a la gallina de los huevos de oro», por lo que se monitorizan meticulosamente para realizar una gestión sostenible.
Aunque la capacidad de suministro del gran acuífero podría equipararse a la de un embalse del tamaño de El Limonero y Casasola, los hidrogeólogos prefieren evitar el término 'pantano subterráneo' porque no se trata de una gran masa continua de agua, sino que su comportamiento es a través de filtraciones, fisuras, huecos, entre poros, en los cantos de grava, arenas...
Los datos preliminares de las analíticas confirman que la calidad del agua no es de las mejores, aunque no es tan distinta de la que viene de otras fuentes. La desaladora está trabajando bien con ellas
Desde Emasa, empresa que trabaja codo con codo con el Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga (CehiUMA) capitaneado por el catedrático Bartolomé Andreo, apuntan que los datos preliminares de las analíticas confirman que la calidad del agua no es de las mejores, aunque no es tan distinta de la que viene de otras fuentes. No obstante, la desaladora está trabajando bien con ellas y consideran prudente esperar a tener mayores series de datos para sacar conclusiones definitivas, sobre todo bajo condiciones de explotación normales. Esta es una clave importante: tener una planta de ósmosis inversa, ultrafiltradora y con tecnologías como el ozono es como contar con un 'fórmula uno' del tratamiento de aguas, pues puede obtener agua con calidad casi uniforme con independencia de cómo sean los recursos que le lleguen.
70
Puntos de control ha desplegado el CehiUMA entre Álora y la Costa
Controlan todo tipo de parámetros para tener la 'huella dactilar del agua' subterránea.
La empresa de aguas añade que se sigue trabajando con la premisa de que por lo menos el 25 % de las aguas que consume Málaga sean de recursos alternativos a los embalses. Ésta no es es una foto fija: son decisiones que se van tomando en función de muchas circunstancias. En cada momento, se va determinando cuál es el porcentaje obtenido de cada procedencia. Puede, por ejemplo, estar turbio el canal que viene de los embalses y acudirse entonces más a pozos.
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