Jueves, 16 de abril de 2026 Jue 16/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

Los océanos están echando humo y la mala noticia es que esa frase está empezando a dejar de ser una metáfora

Los océanos están echando humo y la mala noticia es que esa frase está empezando a dejar de ser una metáfora
Artículo Completo 614 palabras
La temperatura superficial del mar global vuelve a acercarse a los récords de 2024, el hielo ártico marca su mínimo histórico invernal y la temperatura media se sitúa 1,43 grados por encima de los niveles preindustriales. Es más, el desequilibrio energético terrestre ha alcanzado su nivel más alto en 65 años. Y todo ello sin que El Niño esté activo.  Así que tengo que corregirme: lo que ocurre no es que el mar está que echa humo. Eso es quedarse muy corto. Lo que ocurre es que los océanos han subido un escalón y nos está pillando completamente fuera de juego.  ¿Qué está pasando? Según los datos de Copernicus, en marzo, la temperatura media global estaba en 13,94 grados. Eso son 0,53 por encima de la media 1991-2020 y 1,48 por encima de la temperatura preindustrial. No es el marzo más cálido del registro, pero está cerca.  En contraste, febrero de 2026 fue uno de los tres más fríos en los últimos 14 años.  Y es curioso porque, en fin, estamos en condiciones ENSO-Neutrales. El récord de 2024 se alcanzó con El Niño bombeando calor desde el Pacífico; ahora estamos en la normalidad más absoluta. Eso sí que tiene a los expertos de medio mundo preocupados.  En Xataka Los brutales temporales de Valencia y Almería no son casualidad: el Mediterráneo se está volviendo más peligroso ¿Y el mar? En el mar la cosa está más complicada porque la temperatura superficial está muy cerca de las récord de 2024. Además, no es cuestión de un repunte puntual: es el resultado de una subida sostenida a lo largo de todo el mes de marzo.  Hay zonas concretas (Atlántico norte subtropical y nororiental, Pacífico norte y sur) que ya están en valores récord; la gran pregunta es qué pasará a finales de año y, sobre todo, a principios de año cuando El Niño esté en su mayor pico de intensidad.  Bueno, pero esto no nos afecta mucho, ¿no? Depende de lo que entendamos por 'afectar', claro. De lo que no hay duda es de que, pese a que la temperatura está subiendo en todo el mundo, el Mediterráneo se ha convertido en el gran laboratorio de todos los riesgos climáticos detectados y sin detectar. Al fin y al cabo, el Mare Nostrum se calienta hasta un 20% más rápido que la media global.  Y eso tiene consecuencias claras y directas para el agua: desde la extinción masiva de vertebrados al retroceso de las praderas pasando por una enorme mortandad de peces. Es un mar muriéndose poco a poco; un mar que nos arrastra con él: porque el calor del Mediterráneo inyecta más vapor de agua y alimenta fenómenos extremos de precipitaciones. La DANA de Valencia es un recordatorio de todo esto.  Es decir, es escenario es conocido. Lo que queda es ver qué hacemos para prepararnos a él. Imágenes | BenBaso | Xataka En Xataka | Algo raro ha pasado en el vórtice polar estratosférico. Y es una pista del invierno que le espera a España - La noticia Los océanos están echando humo y la mala noticia es que esa frase está empezando a dejar de ser una metáfora fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .
Los océanos están echando humo y la mala noticia es que esa frase está empezando a dejar de ser una metáfora
  • En 2024 el récord de temperatura oceánica tenía una explicación: El Niño. En 2026 estamos casi en las mismas cifras y esa explicación ya no sirve

Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-04-16T10:30:54Z

Javier Jiménez

Editor Senior - Ciencia

Javier Jiménez

Editor Senior - Ciencia Linkedintwitter3880 publicaciones de Javier Jiménez

La temperatura superficial del mar global vuelve a acercarse a los récords de 2024, el hielo ártico marca su mínimo histórico invernal y la temperatura media se sitúa 1,43 grados por encima de los niveles preindustriales. Es más, el desequilibrio energético terrestre ha alcanzado su nivel más alto en 65 años. Y todo ello sin que El Niño esté activo

Así que tengo que corregirme: lo que ocurre no es que el mar está que echa humo. Eso es quedarse muy corto. Lo que ocurre es que los océanos han subido un escalón y nos está pillando completamente fuera de juego. 

¿Qué está pasando?Según los datos de Copernicus, en marzo, la temperatura media global estaba en 13,94 grados. Eso son 0,53 por encima de la media 1991-2020 y 1,48 por encima de la temperatura preindustrial. No es el marzo más cálido del registro, pero está cerca. 

En contraste, febrero de 2026 fue uno de los tres más fríos en los últimos 14 años. 

Y es curioso porque, en fin, estamos en condiciones ENSO-Neutrales. El récord de 2024 se alcanzó con El Niño bombeando calor desde el Pacífico; ahora estamos en la normalidad más absoluta. Eso sí que tiene a los expertos de medio mundo preocupados. 

En XatakaLos brutales temporales de Valencia y Almería no son casualidad: el Mediterráneo se está volviendo más peligroso

¿Y el mar? En el mar la cosa está más complicada porque la temperatura superficial está muy cerca de las récord de 2024. Además, no es cuestión de un repunte puntual: es el resultado de una subida sostenida a lo largo de todo el mes de marzo. 

Hay zonas concretas (Atlántico norte subtropical y nororiental, Pacífico norte y sur) que ya están en valores récord; la gran pregunta es qué pasará a finales de año y, sobre todo, a principios de año cuando El Niño esté en su mayor pico de intensidad. 

Bueno, pero esto no nos afecta mucho, ¿no? Depende de lo que entendamos por 'afectar', claro. De lo que no hay duda es de que, pese a que la temperatura está subiendo en todo el mundo, el Mediterráneo se ha convertido en el gran laboratorio de todos los riesgos climáticos detectados y sin detectar. Al fin y al cabo, el Mare Nostrum se calienta hasta un 20% más rápido que la media global. 

Y eso tiene consecuencias claras y directas para el agua: desde la extinción masiva de vertebrados al retroceso de las praderas pasando por una enorme mortandad de peces. Es un mar muriéndose poco a poco; un mar que nos arrastra con él: porque el calor del Mediterráneo inyecta más vapor de agua y alimenta fenómenos extremos de precipitaciones. La DANA de Valencia es un recordatorio de todo esto

Es decir, es escenario es conocido. Lo que queda es ver qué hacemos para prepararnos a él.

Imágenes | BenBaso | Xataka

En Xataka | Algo raro ha pasado en el vórtice polar estratosférico. Y es una pista del invierno que le espera a España

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir