Las actrices Emma Stone y Jessie Buckley, en la alfombra roja de la ceremonia. Daniel Cole Reuters
Belleza Los Oscar 2026 en clave 'beauty': la gala se divide entre el maquillaje en tonos 'nude' y el impacto de los labios rojosAmbas tendencias muestran un regreso a propuestas más clásicas en las que imperan las tonalidades cálidas y el 'menos es más'.
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Elena Pérez Publicada 16 marzo 2026 16:44hEn cada edición, los premios Oscar actúan como un termómetro de tendencias convertido en ceremonia. Los galardones destacan a actores, directores, guionistas, jefes de vestuario y maquillaje, responsables de bandas sonoras y efectos especiales... Todas estas estatuillas marcan un antes y un después en sus trayectorias y les posicionan ante el mundo.
Pero la gala va mucho más allá del cine. Precisamente uno de sus momentos más especiales precede a la propia entrega de reconocimientos y es seguido en directo por espectadores de todo el mundo, incluidos los españoles, a los que Magas acompañó en la noche del pasado domingo, 15 de marzo, para mostrarles los looks más destacados de la gran cita con el séptimo arte.
En el terreno de la moda, las invitadas se dejaron ver con estilismos que se alejaban del minimalismo para apostar por cortes que emulaban la estética de los años 50, colores intensos y teatralidad voluminosa. Chanel se confirmó como la firma en la que más asistentes confiaron; también estuvieron presentes Gucci, Valentino, Armani y hasta Adolfo Domínguez.
Demi Moore, Dua Lipa, Kaia Gerber... Los mejores 'looks' de la fiesta de Vanity Fair tras los Oscar 2026Por supuesto, un buen styling no queda del todo completo hasta que se le suma el maquillaje. Tan importante es este detalle que el ritual de aplicación de los productos es, en muchas ocasiones, grabado por las propias artistas para que sus seguidores vean cómo se lleva a cabo la transformación total.
Este año, las elecciones al respecto son cuanto menos llamativas, pero no por exceso, sino por todo lo contrario. A continuación, Magas analiza cuáles han sido las tendencias beauty más presentes de la velada. Parece que Hollywood apuesta más que nunca por la sencillez y, quizá, por un regreso a estilos del pasado.
Toasty makeup
Esta tendencia evoca la calidez de un atardecer estival y se caracteriza por su versatilidad y facilidad de recrear con unos pocos productos clave que dialogan entre sí en lugar de ceder el protagonismo completo a una parte del rostro.
Una de las estrellas que, sin duda, es amante de este estilo es Emma Stone, que últimamente parece estar pasando por su era dorada.
De Hollywood al Teatro Real: los looks que demostraron que Madrid y los Oscar comparten las mismas tendenciasLa actriz apostó por un maquillaje elegante y contenido que reforzaba la sofisticación de su vestido. El look se construyó sobre una piel luminosa y natural, con una base ligera que dejaba ver la textura real del rostro y aportaba un acabado fresco. ¿El protagonista? Un rubor en tonos melocotón rosado aplicado suavemente en las mejillas para dar un aire cálido y dimensión.
La mirada fue el punto más destacado de la propuesta. Los párpados con sombras en tonos plateados y blanco helado, de acabado brillante, aportaban luz y armonizaban con el conjunto general. En el delineado, algo muy sutil, casi imperceptible, combinado con cejas peinadas muy naturales y pestañas largas que sumaban intensidad sin romper la delicadeza del look.
En los labios, Stone optó por un tono rosa suave con efecto difuminado, una elección que aportó frescura y evitó un acabado demasiado rígido.
No ha sido la única que ha parecido decantarse por este soft glam trasladado a 2026. También hicieron lo propio compañeras como Elle Fanning o Felicity Jones, que definitivamente se decantaron por el 'menos es más'.
De izquierda a derecha, Emma Stone, Elle Fanning y Felicity Jones. Reuters
Si los Oscar se posicionaran en el apartado beauty, seguramente este año premiarían la luminosidad de la piel, el protagonismo de los tonos claros en la mirada y una paleta cromática suave, como la que también llevaron Nicole Kidman o Mia Goth. Esta última le dio su toque etéreo al presentar la tez con contornos muy ligeros que daban un aire romántico.
Nicole Kidman y Mia Goth en la alfombra roja. Reuters
También se han sumado al regreso del nude Chase Infiniti, Gwyneth Paltrow, Teyana Taylor, Demi Moore y Heidi Klum. Estas tres últimas no han querido renunciar del todo al efecto wow; en su lugar, han cedido el protagonismo a los ojos, con delineados dramáticos que aportaban ese medido toque de impacto tan propio de estas galas.
De izquierda a derecha, Demi Moore, Teyana Taylor y Heidi Klum. Reuters
¿Y los labios rojos?
En el extremo contrario de una boca al desnudo se encuentra un clásico infalible, el labial rojo, símbolo de elegancia al que han recurrido una y otra vez las estrellas del momento para destacar sin grandes estridencias.
En este caso, ha estado presente pero en su justa medida, y no lo ha hecho con intención de acaparar todos los focos, sino de complementar los estilismos.
De este modo, no sorprende que precisamente Renata Reinsve, quien anoche lucía un estructurado vestido en este tono con escote palabra de honor, bajo asimétrico y abertura en la falda de Louis Vuitton, haya optado por hacer un match perfecto con su maquillaje para la ocasión. El resultado fue sencillo pero de alto impacto y dio lugar a un recuerdo del cine de los 50.
También Jessie Buckley, que ganó el Oscar a Mejor Actriz, lució una propuesta similar vistiéndose de Chanel con un diseño bicolor inspirado por una de las intérpretes más icónicas de la época dorada de la industria: Grace Kelly. En su rostro, unos labios en un rojo brillante con efecto glossy, cejas rellenas muy naturales, rubor rosado y ojos ligeramente marcados.
A la lista de adeptas a este clásico se suman igualmente otras como Rose Byrne, personificando la belleza del antiguo Hollywood con una sombra ahumada en tonos carbón, delineador negro, pestañas finas y un labial unificado tanto en el perfilado como en el propio relleno. Un acierto que completó con un elegante recogido y pendientes discretos.
Renata Reinsve, Jessie Buckley y Rose Byrne. Reuters
Los Oscar han dibujado una curiosa combinación: vestidos muy teatrales, con volúmenes, referencias a los 50 y colores intensos, junto a maquillajes contenidos, centrados en la piel, los tonos suaves y los labios discretos o en rojo clásico pero sin dramatismo excesivo. Esa mezcla crea un equilibrio visual interesante que, además, puede leerse desde un plano más social.
Dado el contexto internacional en el que se mueven las estrellas —uno en el que ellas, al igual que los espectadores, se exponen al reajuste del orden mundial, a conflictos entre países, debates sobre la sostenibilidad y un clima marcado por reivindicaciones sociales en países como Estados Unidos, de donde muchas proceden—, no sorprende que se apueste por el soft glam.
La noche en que Hollywood acató la censura: Bardem, la excepción en una gala de los Oscar apolíticaNo es necesariamente un gesto político, pero podría entenderse como una manera de bajar el volumen: menos estridencia, más calma, más énfasis en lo atemporal frente a lo ruidoso o experimental.
El revival de los códigos del viejo Hollywood funciona como un lenguaje que el público identifica rápido y genera sensación de control en medio de tanta saturación.
Sigue siendo una estética aspiracional, sí, pero es más fácil de imaginar fuera de la red carpet: bases ligeras, rubor en tonos cálidos, ojos algo iluminados y labios que acompañan al conjunto en lugar de competir con él. Los looks de este año parecen buscar armonía: entre pasado y presente, entre espectáculo y contención.