Domingo, 15 de febrero de 2026 Dom 15/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

«Los políticos ahora hablan de 'ganar el relato', pero no de decir la verdad»

«Los políticos ahora hablan de 'ganar el relato', pero no de decir la verdad»
Artículo Completo 1,137 palabras
El exdirector de Hoy y Las Provincias, ahora al frente del ABC, debuta en la novela con 'El último brindis' / «El poder se consigue hoy con facilidad, pero también se pierde con enorme rapidez»

Ampliar

Julián Quirós, periodista de larga trayectoria y autor de 'El último brindis'. Txema Rodríguez

Julián Quirós

Periodista y escritor «Los políticos ahora hablan de 'ganar el relato', pero no de decir la verdad»

El exdirector de Hoy y Las Provincias, ahora al frente del ABC, debuta en la novela con 'El último brindis' / «El poder se consigue hoy con facilidad, pero también se pierde con enorme rapidez»

Miguel Lorenci

Madrid

Domingo, 15 de febrero 2026, 00:03

... de la era de Barberá, Camps, Zaplana, 'El Bigotes' y compañía. Sin citarlos por sus nombres, quien fuera director de los diarios Hoy y Las Provincias –ahora dirige ABC– fue testigo privilegiado de sus tracas, manejos, complejos, fortalezas y debilidades. Lo relata con buen pulso narrativo en su primera novela.

–Es una novela cocida a fuego lento, precisa.

–Quince años o más. La historia estaba ahí y bebe de vivencias reales, aunque en la novela hay mucha ficción, recreación y subjetividad. Siempre pensé que era una historia local, sin interés general, hasta que en el verano de 2023 encontré el enfoque y vi que podía funcionar.

–Cuenta el desmoronamiento de una época.

–Narra cómo cae y se descompone un sistema de poder, una atmósfera. Hay lectores que reconocerán enseguida hechos muy conocidos ocurridos en un territorio del Mediterráneo que puede ser espejo de otros muchos lugares.

Ampliar

Portada del libro. HarperCollins

–Evita los nombres propios.

–Lo hago para quitarle carácter periodístico y darle dimensión literaria. Son personajes tan conocidos que todo el mundo tiene prejuicios a favor o en contra. Los nombres restaban potencia a la historia. Doy el cargo y el nombre de pila de los principales. No busco ocultarlos, sino universalizar el relato.

–¿El poder tiene siempre los pies de barro, por muy afianzado que esté?

–Siempre. Antes quizá era más sólido, más arraigado. Hoy el poder se consigue con facilidad, pero también se pierde con enorme rapidez. Hace quince años ya se veía venir como un poder aparentemente muy sólido se desmorona con sorprendente facilidad.

–¿Se diluyó muy rápido?

–Tardó unos seis años. Desde las primeras noticias y las investigaciones judiciales hasta la derrota electoral. Pero antes ya se había perdido la autoridad moral y el liderazgo. El poder real solo se conservaba de manera formal.

–La corrupción es tan vieja como la humanidad. ¿Está en el ADN de toda clase política, al margen de ideologías?

–Sí. La vemos en cualquier régimen y en las democracias. Los primeros grandes casos en España tienen ya más de treinta años. Pensamos que serían los últimos. Cuando un partido cayó, creímos que no volvería a ocurrir. Luego pasó con el otro, y con otros en distintos territorios. La corrupción es inevitable.

–¿No tiene remedio esta lacra?

–El único remedio es que el sistema tenga mecanismos de vigilancia: la prensa, los partidos, los jueces y fiscales, el sistema judicial, el cultural, los organismos de control... Cuando esos contrapesos no funcionan, la corrupción emerge inevitablemente.

–Otro eje del libro es la relación entre medios y poder.

–La corrupción es el leitmotiv, pero un sistema de poder se articula también en su relación con la prensa, el empresariado o ciertos liderazgos sociales. Con la prensa hay siempre un juego de poder y contrapoder, de vigilancia y entendimiento, de buenas y malas prácticas.

Julián Quirós. Txema Rodríguez

–Al Washington Post, emblema del contrapoder, su dueño lo dinamita desde dentro. ¿Qué pasa?

–Si tuviera la fortaleza financiera de otras décadas, no estaría cambiando su línea editorial ni sometiéndose al poder político. Jeff Bezos ha dado un bandazo y ha obligado al periódico a hacerlo. Creo en la propiedad, pero no en cambiar el ideario de un medio centenario.

–Las pérdidas económicas ¿no son irrelevantes para Bezos?

–Las del periódico, sí. El daño regulatorio que el poder político puede infligir a Amazon o a sus otras empresas, no. Los Estados tienen enorme capacidad de presión. En la primera presidencia de Trump se atacó duramente a Amazon. Eso explica muchas cosas.

–¿La ficción le da una libertad vedada al informador?

–Absolutamente. Esta novela nace de una historia que conocí y ayudé a contar desde el periodismo. Pero detrás había una verdad literaria que permitía ir más lejos. Contar otra verdad, distinta, interpretativa. Para alguien acostumbrado a la precisión y los hechos era un desafío estimulante.

–¿Se puso ante el espejo para el personaje del director?

–Hay mucho de mí en los personajes, sobre todo en el narrador. El director es un personaje complejo: a veces muy sensato y a veces muy temerario. Uso anécdotas reales y otras inventadas, pero verosímiles. Buscaba una verdad literaria con un reposo distinto a la urgencia periodística.

–¿El director de un periódico está solo ante el peligro?

–Es un tópico con bastante verdad. Llevo casi veinte años dirigiendo periódicos y hay mucha soledad en la toma de decisiones. Como decía Jesús de la Serna, el director siempre come solo en su camarote. No es un papel para todo el mundo.

–¿La política es un campo minado?

–Antes creíamos que las series americanas exageraban. Hoy sabemos que anticipaban lo que venía: tacticismo, marketing, simulación... Los políticos hablan de 'ganar el relato', pero no de decir la verdad.

–¿Cuál es la cualidad indispensable de un director?

–Criterio, responsabilidad y temperamento. Debe preservar la autonomía del medio y de la redacción frente a presiones constantes, sutiles o evidentes.

–Cierra el libro con los 'santos inocentes' de la corrupción.

–De eso va el libro. Hay culpables que pagan y otros que se escapan. Hay inocentes arrollados por procesos judiciales y mediáticos que pagaron un precio altísimo sin ser corruptos.

–La pena de telediario ¿Inevitable?

–Hoy sí. Es parte del juego político y mediático. Se usa contra el adversario y molesta cuando se vuelve contra uno. No veo solución sin otras muchas reformas.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir