Los profesores de Ceuta están "escépticos" y recelan de las medidas escolares anunciadas anoche por el Ministerio de Educación que, en teoría, van a "garantizar" que la vuelta a clase se produzca en condiciones de "seguridad" y "tranquilidad" el próximo 8 de septiembre.
Pedro Domínguez, responsable del sindicato Anpe en Ceuta, ha mostrado este jueves su desconfianza hacia el plan escolar en una entrevista en Onda Cero. "¿Qué seguridad puede haber en los centros si no hay seguridad en la ciudad?", se ha preguntado. "No me ofrece mucha confianza. Tenemos dudas de que se pueda llevar a cabo".
Ha relatado que grupos de inmigrantes entran de forma recurrente en los colegios de Ceuta por la noche para dormir y asearse, dejando desperfectos y problemas de "salubridad". Ha añadido que el Ministerio limpia los centros, pero vuelven a entrar. Teme que esta situación pueda repetirse cuando comience el curso, el 1 de septiembre para los profesores y el 8 de septiembre para los alumnos.
El Gobierno ha descartado ya alojar a migrantes en los polideportivos de los colegios, como era su intención inicial, y anoche anunció que va a poner policías uniformados en la puerta de los centros, así como vigilancia privada en su interior. También habrá agentes en las rutas escolares y en en las paradas de autobuses para vigilar los desplazamientos de los niños. Y desplegará efectivos por las tardes y por las noches para controlar que no puedan producirse nuevas "intrusiones".
Pero los profesores no se fían. "Una cosa es prometer y otra cosa es hacer", ha dicho Domínguez. "Esta no es una situación normal. Estamos invadidos, ha pasado un mes no se puede mantener esto. La gente necesita protección para ir a la tienda".
Ha añadido que en Ceuta se están organizando concentraciones y protestas para salir a la calle en septiembre porque "nadie está bien" y "esto es un sin vivir".
Las familias de Ceuta tampoco están muy conformes con las medidas escolares propuestas. Sofía Carrión, madre de una niña de nueve años y creadora de un grupo de familias en las redes sociales que pide el retraso del inicio de curso, denuncia la falta de autobuses escolares en Ceuta.
"La serudisas no es solo poner un vigilante en la puerta. No hay suficientes autobuses para absorber la demanda actual y mucho menos para garantizar que todos nuestros alumnos puedan desplazarse diariamente a sus centros educativos en condiciones adecuadas. Y esto afecta especialmente a los estudiantes que viven en zonas de la periferia como Benzú, La Loma, Arcos Quebrados, el Príncipe y otras barriadas del extrarradio", explica.
Además del problema de la seguridad, está por resolver la cuestión de la escolarización de los menores, que nadie sabe muy bien cuántos son. La última cifra es que hay 1.400 filiados pero el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, habló de un total de más de 2.900, mientras las ONG calculan que hay alrededor de 4.000. Ceuta habitualmente tiene 13.000 alumnos escolarizados y las vacantes disponibles tras finalizar el plazo ordinario son de algo más de 1.500 si se incluyen Primaria, la ESO y Bachillerato.
Domínguez ha expresado sus dudas sobre cómo se va a escolarizar a estos niños y adolescentes y los profesores y personal de apoyo que va a hacer falta para atenderlos. "No tenemos garantías de que el próximo fin de semana no aparezcan otros 10.000 más. No se puede asimilar esta cantidad de gente, la solución no es poner más medios", ha señalado.
Aun así, ha defendido la vuelta al colegio en las fechas previstas.
"Soy partidario de que los padres lleven a sus hijos al colegio y luego ya veremos si son seguros o no y los padres contactarán con los centros y se organizarán. Yo soy muy escéptico, pero de entrada tenemos que ir al colegio todos y luego ya se verá".