Del Bajo Genal al valle del Guadiaro, un recorrido por algunos de los mejores rincones para combatir el calor con la ubicación de cada uno de ellos
Regala esta noticia Añádenos en Google Charco Redondo. (J. A.)Málaga
07/07/2026 Actualizado 08/07/2026 - 00:09h.No existe ningún cartel que anuncie la entrada a estos refugios climáticos. Ni falta que hace. El murmullo del agua, la sombra de álamos y ... otros árboles de ribera y varios grados menos que en otros puntos de la provincia bastan para entender que se ha llegado a uno de ellos. Mientras en buena parte de Málaga el verano obliga a convivir con temperaturas que superan ampliamente los 30 grados e incluso pueden acercarse a los 40 durante las olas de calor, los valles del Genal y del Guadiaro esconden algunos de los enclaves más frescos del interior. A poco más de hora y media de la capital, estos dos ríos han sido, mucho antes de que se popularizara el término, auténticos refugios climáticos naturales.
Bajo Genal
Uno de los mejores ejemplos se encuentra en el Puente de San Juan, entre Jubrique y Algatocín. Este histórico paso sobre el río Genal constituye desde hace décadas la gran puerta de entrada al verano en el Bajo Genal. A ambos lados del puente, el río forma varias pozas de aguas limpias y tonalidades verdes y turquesas. La más conocida es el popular Charco Redondo, una auténtica playa fluvial que cada verano vuelve a convertirse en punto de encuentro para vecinos y visitantes. Aunque los fines de semana registra una notable afluencia, basta alejarse unos cientos de metros para descubrir un ambiente mucho más tranquilo. Río arriba, a tan sólo unos metros de allí aguardan otras pozas menos espectaculares, pero más tranquilas como los charcos Estrecho y Esteban.
Arriba, entorno de la Escribana. Abajo, Charca de la Ermita y Charca de la Llana. . (J. A.)Pero el Puente de San Juan es mucho más que un lugar para darse un chapuzón. Desde allí parte uno de los senderos fluviales más atractivos de la provincia, la conocida Ruta de las Pasarelas del Genal, que discurre paralela al río hasta el Llano de la Escribana. El recorrido alterna puentes y pasarelas metálicas con tramos de sendero que avanzan siempre bajo la protección de chopos, álamos y otra vegetación de ribera. El propio Llano de la Escribana constituye otro magnífico refugio climático, con una amplia zona para el baño donde, pese a estar algo más expuesta al sol, el entorno arbolado vuelve a suavizar la sensación térmica.
Todavía quedan otros rincones menos conocidos. En las inmediaciones de la Sima del Diablo, entre Júzcar y el antiguo camping de Moclón, el Genal atraviesa un tramo especialmente apreciado por quienes practican barranquismo. Allí aparecen pequeñas pozas y remansos rodeados de chopos, álamos blancos y una exuberante vegetación que mantiene un ambiente especialmente agradable incluso durante las jornadas más calurosas del verano. Son lugares discretos, alejados de las mayores concentraciones de visitantes, donde el río recupera un carácter casi íntimo.
Ribera malagueña del Guadiaro
Si el Genal destaca por la sucesión de rincones escondidos, el Guadiaro responde con algunas de las playas fluviales más cómodas y accesibles de la Serranía de Ronda. En Jimera de Líbar, las charcas de la Ermita y la Llana se transforman cada verano en auténticas piscinas naturales gracias a pequeñas represas que elevan el nivel del agua sin impedir el curso del río. El resultado son amplias zonas de baño donde apenas hacen falta sombrillas. Aquí la protección frente al sol la proporciona la frondosa arboleda de ribera, que convierte el cauce en un agradable corredor natural donde resulta fácil pasar horas incluso en los días más calurosos.
Charco del Puente de San Juan (Charco Redondo)Prado (o Llano) de la Escribana
Charca de la Ermita (Jimera de Líbar)
Charca de la Llana (Jimera de Líbar)
Charca de la Zúa (Cortes de la Frontera)
Charco del Moro (Cortes de la Frontera)
Charco del Chalet (Cortes de la Frontera)
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