Los retrasos y cancelaciones están agujereando las cuentas de Renfe. Así que va a montarse su propia empresa de autobuses
Xataka
Alberto de la Torre
03/03/2026 18:30
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Renfe Viajeros... en autobús. Esa ha sido una de las tónicas habituales en los últimos meses, con la compañía acuciada por incidencias que le han impedido prestar el servicio con normalidad. La situación ha sido tan complicada que, se calcula, el impacto de los servicios alternativos supera los 10 millones de euros cada año. La solución: crear su propia red de autobuses.
Y Renfe ya busca socio.
En busca de socio. La información la trae El País, donde se asegura que Renfe está buscando un socio para poner en marcha su propia compañía de autobuses. La idea sería muy simple: Renfe controlaría el 49% de la compañía y el 51% recaería del lado del colaborador. Según el diario, la propuesta ya ha pasado el consejo de administración de Renfe y Renfe Viajeros.
Ahora, por tanto, queda sacar adelante la licitación para que se apunten aquellas compañías que estén interesadas en ofrecer apoyo a Renfe. La idea inicial sería la de contar con decenas de autobuses (entre 50 y 100, según el diario) para prestar servicio en contextos puntuales.
En Xataka nos hemos puesto en contacto con Renfe pero cuando escribimos estas líneas no hemos obtenido respuesta.
En Xataka
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¿Por qué? Porque Renfe se está dejando un dinero en ofrecer una alternativa sobre ruedas a sus clientes. Cuando una incidencia interrumpe el servicio, Renfe tiene que disponer de un sistema de transporte alternativo por carretera. Ahora mismo, tiene que pagar a una empresa externa, alquilando los autobuses y los gastos aparejados, como el personal.
Contar con su propia flota conllevaría un gasto de unos 60 millones de euros, según las cuentas iniciales que se han planteado. Sin embargo, desde el diario apuntan a que se maneja un ahorro de entre 90 y 130 millones pasada una década. Es decir, que cada año de media se estaría ahorrando unos 10 millones de euros o una cifra ligeramente superior.
Desde el medio recogen que el modelo utilizado será el de "procedimiento negociado con publicidad". Esto quiere decir que Renfe recibirá propuestas pero podrá negociar las condiciones con las compañías que lleven una oferta más solvente. Es un procedimiento excepcional en el sistema de contratación pública.
Situación excepcional. La premisa, por tanto, es la de contar con una flota de autobuses y chóferes fija, sin necesidad de tener que subcontratar y pagar a otros por realizar los servicios excepcionales por carretera. Hasta ahora, la compañía tiene que buscar en el mercado conductores y autobuses que estén disponibles cuando, se corta una línea por un imprevisto.
En los últimos años, el problema ha sido especialmente grave para la compañía. La DANA de Valencia, los incendios de Galicia y León y el reciente corte del corredor sur como consecuencia del accidente de Adamuz en Córdoba ha obligado a Renfe a mantener el servicio activo con autobuses durante semanas.
En Xataka
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¿Qué espera Renfe? Atraer a compañías que han ido viendo cómo su negocio se contrae. Y es que desde El País señalan que Renfe cree que hay negocio más que suficiente para mantener activos los autobuses contratados durante, al menos, 10 años. De hecho, el contrato sería de una década de duración, ampliable a otros cinco años y hablan de que los picos de demanda podrían multiplicar por nueve los actuales.
El movimiento puede ser interesante para las empresas de autobuses porque, ahora mismo, hay licitaciones de rutas que están medio muertas y en las que se trabaja con una demanda muy baja. Algunas de estas empresas encontrarían una nueva salida a sus vehículos con cada avería de Renfe o incidencia de en la infraestructura.
Además, hay que tener en cuenta que el impacto sobre las cuentas puede ser mayor cuando la incidencia (como las antes descritas) no están programadas porque obliga a Renfe ha salir a un mercado con pocos conductores y con empresas que conocen la urgencia de la compañía.
En Xataka
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Obligada. Hay que tener en cuenta que una buena parte del negocio de Renfe sigue siendo de carácter público. Por tanto, tiene la obligación de prestar un servicio alternativo cuando se producen incidencias en la alta velocidad pero también si, por ejemplo, hay incidencias en Cercanías o Rodalies. Cualquier mejora de las instalaciones que obliga a interrumpir el tráfico ferroviario es sustituido con autobuses.
Foto | Pablo Nieto Abad y Fabio Romano
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Los retrasos y cancelaciones están agujereando las cuentas de Renfe. Así que va a montarse su propia empresa de autobuses
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Alberto de la Torre
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Los retrasos y cancelaciones están agujereando las cuentas de Renfe. Así que va a montarse su propia empresa de autobuses
La compañía quiere paliar la sangría que supone alquilar autobuses para transportes alternativos
Renfe Viajeros... en autobús. Esa ha sido una de las tónicas habituales en los últimos meses, con la compañía acuciada por incidencias que le han impedido prestar el servicio con normalidad. La situación ha sido tan complicada que, se calcula, el impacto de los servicios alternativos supera los 10 millones de euros cada año. La solución: crear su propia red de autobuses.
Y Renfe ya busca socio.
En busca de socio. La información la trae El País, donde se asegura que Renfe está buscando un socio para poner en marcha su propia compañía de autobuses. La idea sería muy simple: Renfe controlaría el 49% de la compañía y el 51% recaería del lado del colaborador. Según el diario, la propuesta ya ha pasado el consejo de administración de Renfe y Renfe Viajeros.
Ahora, por tanto, queda sacar adelante la licitación para que se apunten aquellas compañías que estén interesadas en ofrecer apoyo a Renfe. La idea inicial sería la de contar con decenas de autobuses (entre 50 y 100, según el diario) para prestar servicio en contextos puntuales.
En Xataka nos hemos puesto en contacto con Renfe pero cuando escribimos estas líneas no hemos obtenido respuesta.
¿Por qué? Porque Renfe se está dejando un dinero en ofrecer una alternativa sobre ruedas a sus clientes. Cuando una incidencia interrumpe el servicio, Renfe tiene que disponer de un sistema de transporte alternativo por carretera. Ahora mismo, tiene que pagar a una empresa externa, alquilando los autobuses y los gastos aparejados, como el personal.
Contar con su propia flota conllevaría un gasto de unos 60 millones de euros, según las cuentas iniciales que se han planteado. Sin embargo, desde el diario apuntan a que se maneja un ahorro de entre 90 y 130 millones pasada una década. Es decir, que cada año de media se estaría ahorrando unos 10 millones de euros o una cifra ligeramente superior.
Desde el medio recogen que el modelo utilizado será el de "procedimiento negociado con publicidad". Esto quiere decir que Renfe recibirá propuestas pero podrá negociar las condiciones con las compañías que lleven una oferta más solvente. Es un procedimiento excepcional en el sistema de contratación pública.
Situación excepcional. La premisa, por tanto, es la de contar con una flota de autobuses y chóferes fija, sin necesidad de tener que subcontratar y pagar a otros por realizar los servicios excepcionales por carretera. Hasta ahora, la compañía tiene que buscar en el mercado conductores y autobuses que estén disponibles cuando, se corta una línea por un imprevisto.
¿Qué espera Renfe? Atraer a compañías que han ido viendo cómo su negocio se contrae. Y es que desde El País señalan que Renfe cree que hay negocio más que suficiente para mantener activos los autobuses contratados durante, al menos, 10 años. De hecho, el contrato sería de una década de duración, ampliable a otros cinco años y hablan de que los picos de demanda podrían multiplicar por nueve los actuales.
El movimiento puede ser interesante para las empresas de autobuses porque, ahora mismo, hay licitaciones de rutas que están medio muertas y en las que se trabaja con una demanda muy baja. Algunas de estas empresas encontrarían una nueva salida a sus vehículos con cada avería de Renfe o incidencia de en la infraestructura.
Además, hay que tener en cuenta que el impacto sobre las cuentas puede ser mayor cuando la incidencia (como las antes descritas) no están programadas porque obliga a Renfe ha salir a un mercado con pocos conductores y con empresas que conocen la urgencia de la compañía.
Obligada. Hay que tener en cuenta que una buena parte del negocio de Renfe sigue siendo de carácter público. Por tanto, tiene la obligación de prestar un servicio alternativo cuando se producen incidencias en la alta velocidad pero también si, por ejemplo, hay incidencias en Cercanías o Rodalies. Cualquier mejora de las instalaciones que obliga a interrumpir el tráfico ferroviario es sustituido con autobuses.