Lunes, 13 de abril de 2026 Lun 13/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Los riesgos del plan de Donald Trump para bloquear el estrecho de Ormuz

Los riesgos del plan de Donald Trump para bloquear el estrecho de Ormuz
Artículo Completo 1,765 palabras
El embargo naval diseñado para interrumpir las exportaciones de Irán amenaza con desestabilizar los mercados energéticos mundiales. Leer
Financial TimesLos riesgos del plan de Donald Trump para bloquear el estrecho de Ormuz
  • JAMES POLITI, ANDREW ENGLAND Y NAJMEH BOZORGMEHR
Actualizado 13 ABR. 2026 - 17:20El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.BONNIE CASH / POOLEFE

El embargo naval diseñado para interrumpir las exportaciones de Irán amenaza con desestabilizar los mercados energéticos mundiales.

Donald Trump asistía el sábado por la noche en un estadio de Miami a un combate en directo del Ultimate Fighting Championship cuando su vicepresidente, J.D. Vance, anunció que no se había alcanzado un acuerdo de paz con Irán tras las maratonianas negociaciones en Pakistán.

Así, el mundo tuvo que esperar hasta el domingo por la mañana para conocer la respuesta del presidente estadounidense: un bloqueo naval del estrecho de Ormuz, que podría implicar la incautación de cualquier embarcación que pague peaje a Teherán.

Este fue el último intento de Trump por cambiar la dinámica de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que él mismo inició a finales de febrero pero de la que está teniendo dificultades para salir, tras haber subestimado la capacidad de la república islámica para estrangular el comercio energético a través de la crucial vía marítima.

En teoría, el embargo naval pretende reducir la capacidad de Irán para financiar su defensa limitando los ingresos que genera con las exportaciones de petróleo. Sin embargo, esta operación corre el riesgo de desestabilizar aún más los mercados energéticos mundiales y provocar un nuevo aumento de los precios del petróleo. También pone en peligro el frágil alto el fuego de dos semanas acordado por Estados Unidos e Irán el martes pasado.

"El cierre total del estrecho disparará aún más los precios del petróleo y aumentará la presión sobre Estados Unidos por parte de la comunidad internacional", afirma Jennifer Kavanagh, directora de análisis militar de Defense Priorities, un think tank de Washington.

"Esto demuestra claramente la frustración y la falta de opciones que siente el presidente", añadió.

La orden de Trump de imponer un embargo en el estrecho refleja su esperanza de poder aplicar a Irán el modelo de su intervención en Venezuela, cuando Estados Unidos capturó al entonces presidente Nicolás Maduro en una operación militar tras un bloqueo naval a la nación latinoamericana.

"Vamos a imponer un bloqueo total. No vamos a permitir que Irán gane dinero vendiendo petróleo a quienes le caen bien, y no a quienes le caen mal, o lo que sea", declaró Trump a Fox News el domingo.

"Ya vieron lo que hicimos con Venezuela. Será algo muy similar, pero a mayor escala".

Según asesores de Trump, la imposición de un embargo naval —que entró en vigor a las 10:00 horas de la costa Este de Estados Unidos de este lunes— es consecuencia de la intransigencia iraní en las negociaciones entre ambos países desde el alto el fuego, y tiene como objetivo ejercer mayor presión sobre Teherán.

En concreto, el libre paso por el estrecho de Ormuz fue una de las exigencias que Irán no aceptó en las conversaciones lideradas por Vance en Pakistán el sábado, según un funcionario estadounidense. Otras líneas rojas incluyen el desmantelamiento de las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Teherán —que Estados Unidos bombardeó el pasado junio—, la recuperación de sus reservas de uranio enriquecido y la financiación iraní de milicias regionales afines.

Según explica el funcionario, tras diseñar el bloqueo con Trump y su equipo, Vance confía en que Irán esté más dispuesto a aceptar un acuerdo que satisfaga las demandas estadounidenses.

Sin embargo, el régimen islámico ha demostrado repetidamente su negativa a ceder ante la presión. Considera que tiene la ventaja en el conflicto, siendo el estrecho su principal baza.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, culpa a la Administración Trump de la falta de progreso en las conversaciones de Islamabad, las negociaciones de más alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde la Revolución Islámica de 1979.

"En intensas conversaciones al más alto nivel en 47 años, Irán dialogó con Estados Unidos de buena fe para poner fin a la guerra", ha declarado Araghchi, miembro de la delegación iraní, en X. "Pero cuando estábamos a un paso del 'Memorando de Entendimiento de Islamabad', nos topamos con maximalismo, cambios de reglas y un bloqueo. No se ha aprendido nada".

Algunos analistas apoyan el bloqueo propuesto. "Detiene las exportaciones de Irán, sus ingresos, y es un contrapunto al cierre del estrecho", escribe en X Dennis Ross, exdiplomático estadounidense y negociador para Oriente Próximo.

"Pueden atacar las instalaciones petroleras del Golfo, pero esto ejerce mayor presión sobre Irán. También ejerce una gran presión sobre China para que presione a Irán", añade.

"La política de 'Abierto para todos o cerrado para todos' podría movilizar al mundo, ya que refleja el compromiso de mantener abierta una vía fluvial internacional en beneficio de casi todos. No aumentaría el daño ni la destrucción de la guerra", agrega Richard Haass, otro exdiplomático estadounidense, en su blog de Substack.

Pero otros como Vali Nasr, exfuncionario estadounidense y profesor de la Universidad Johns Hopkins, se muestran escépticos. Afirma que la amenaza de Trump de bloquear el estrecho no preocupará a la república islámica a corto plazo, ya que Teherán calcula que un cierre ejerce más presión sobre la economía mundial que sobre Irán.

"A los iraníes les viene bien, pues prolonga el control que ejercen sobre la economía global", sostiene. "Y los iraníes podrían cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb [un punto estratégico frente a la costa de Yemen], y entonces Estados Unidos tendría que lidiar con ello".

Desde el inicio de la guerra, Irán ha dejado claro que uno de sus principales objetivos, al enfrentarse a lo que considera una batalla existencial por su supervivencia, ha sido aumentar los costes del conflicto para Estados Unidos, sus aliados y la economía mundial.

"No entiendo cómo bloquear el estrecho va a empujar a los iraníes a abrirlo. No le veo la lógica", declaró el domingo a CNN Mark Warner, senador demócrata por Virginia.

Esfandyar Batmanghelidj, consejero delegado del think tank británico Bourse & Bazaar Foundation, señala que Irán ya se había autobloqueado al limitar su acceso a los ingresos petroleros.

"Un bloqueo estadounidense podría sacar el petróleo iraní del mercado, pero el impacto en el presupuesto estatal será secundario y, en cualquier caso, palidece en comparación con los costes que Irán estaba dispuesto a asumir por los ataques aéreos. Si se trata de una táctica para presionar a Irán, es una táctica extraña", añade Batmanghelidj.

El Comando Central de Estados Unidos declaró en un comunicado que el bloqueo se aplicaría "de forma imparcial a los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes del Golfo Pérsico y el Golfo de Omán".

Los analistas han advertido repetidamente sobre las comparaciones con el régimen de Maduro en Venezuela, señalando que la república islámica ha establecido, a lo largo de casi medio siglo, una burocracia arraigada y ha dedicado décadas a prepararse para el tipo de guerra asimétrica que libra actualmente, liderada por una Guardia Revolucionaria motivada por la ideología.

Mientras que en Venezuela Trump logró encontrar una sucesora dócil para Maduro en Delcy Rodríguez, la nueva presidenta, los líderes restantes del régimen en Irán tras el asesinato del ayatolá Alí Jamenei —quien fue reemplazado como líder supremo por su hijo Mojtaba— y otras figuras importantes no han estado dispuestos a ceder ante las exigencias estadounidenses.

El bloqueo naval de Trump representa un cambio abrupto con respecto a la estrategia de Washington de permitir que Irán continúe exportando petróleo, en un intento por calmar a los mercados energéticos. También ha intentado compensar las pérdidas de producción que sus vecinos del Golfo han sufrido como resultado del cierre del estrecho y de los ataques iraníes a sus instalaciones de petróleo y gas.

El estrecho es crucial para las exportaciones e importaciones de Irán. Pero tiene alternativas para importar alimentos y otros bienes, ya que comparte frontera con 15 países, incluyendo rutas terrestres hacia Irak y Turquía al oeste, estados de Asia Central y Rusia al norte, y Afganistán y Pakistán al este.

Kavanagh afirma que un bloqueo naval estadounidense del estrecho de Ormuz también planteará desafíos y dilemas operativos que no existieron durante la acción contra los envíos de energía desde y hacia Venezuela.

"Supongamos que es un estado del Golfo o un barco francés el que está pasando y pagó el peaje", apunta. "¿Qué hará Estados Unidos? ¿Incautará un petrolero aliado? Y supongamos entonces que es un barco chino el que pagó el peaje. ¿Incautaremos un petrolero chino? ¿Y qué harán los chinos?".

© The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.

Trump lo ha roto. Ahora es su responsabilidad'No hay ganadores': Estados Unidos e Irán entran en una frágil treguaPor qué Ormuz nos perseguirá mucho después de que termine esta guerra Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir