El partido de Magdalena Andersson parte como favorito para los comicios que se celebran este domingo con su discurso de mano dura con la inmigración
Regala esta noticia Añádenos en Google Magdalena Andersson. (Reuters)Corresponsal. Berlín
13/09/2026 a las 08:22h.Los autobuses de una empresa de transporte han circulado por Suecia durante la reciente campaña electoral con el mensaje '¿Echas de menos Mogadiscio? La asignación ... de retorno te ayudará a volver a casa' en su exterior. Eran anuncios pagados por los populistas de derecha Demócratas Suecos (SD) y aludían al dinero que el Estado paga a los extranjeros para que se vayan voluntariamente del país: 31.000 euros al cambio por adulto, 2.250 por menor, 45.450 por pareja y 54.500 por familia. Más de veinte conductores somalíes se dieron de baja de la compañía.
«Fue el Partido Socialdemócrata junto con los Verdes quienes cambiaron la política migratoria en Suecia», reivindica sobre el giro que se produjo en la materia a raíz de la crisis de los refugiados. Andersson, de 59 años, se ha encargado mitin tras mitin en las últimas semanas de subrayar que «la inmigración ha generado problemas de integración y de delincuencia» y garantizar que, «con nosotros, no aumentará». Un discurso de mano dura –que sigue los pasos de su vecina danesa Mette Frederiksen, del mismo partido– que ha colocado a la candidata de Socialdemokraterna a la cabeza de las encuestas para las elecciones, con cerca del 30% en intención de voto.
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Massinvandringen har förstört den svenska skolan. pic.twitter.com/7ic9UqlkCh
— Sverigedemokraterna (@sdriks) September 10, 2026La implicación del SD en la tarea de gobierno no ha moderado ni reducido al partido, sino que ha aumentado su influencia en la agenda. El final del cordón sanitario que supuso el acuerdo 'Tidö' no ha supuesto el fin de la democracia, pero ha normalizado políticamente a la derecha más radical, ha aumentado su poder y ha cambiado en buena parte la cultura política sueca.
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