La Comisión Europea está muy preocupada por la capacidad de China para provocar un apagón eléctrico en la Unión Europea. Un informe interno firmado por los técnicos de diferentes direcciones generales, incluidas las de Energía o Comercio, lo señala de manera muy clara y en repetidas ocasiones, y pide que no se financien o se reduzca al máximo la inversión en proyectos de energías limpias como pueden ser la eólica o la solar con presencia de compañías e inversores chinos.
"China tiene la capacidad de provocar apagones sistémicos en la UE a través de los inversores presentes en proyectos de energía limpia financiados por la UE, y ha llevado a cabo investigaciones en ese sentido", señala en una primera ocasión. E incide: "China tiene la capacidad y ha realizado investigaciones para provocar apagones en la UE, para lo cual los inversores han sido identificados como el vector de ataque más sencillo". El temor a que Europa viva lo que sufrió España el año pasado es evidente y, en este caso, con un origen y responsable muy claro.
El reciente documento al que ha tenido acceso EL MUNDO ofrece al Banco Europeo de Inversiones (BEI), el organismo que está presidido por Nadia Calviño, orientaciones sobre los proyectos europeos a financiar. "Salvaguardar y alinear la financiación de la UE con los intereses de seguridad económica de la Unión: mitigación de los riesgos asociados a los inversores en proyectos de energía limpia financiados por la UE", resume el documento, y en el texto se cita asimismo a "informes recientes del INTCEN [Centro de Inteligencia y Situación de la Unión Europea]".
"Apuntan a riesgos para la seguridad económica, la ciberseguridad y la seguridad física de las redes eléctricas derivados de la presencia de inversores procedentes de China", explica el documento. "Si bien las medidas técnicas de ciberseguridad pueden ser suficientes para mitigar los riesgos técnicos, no lo son para los riesgos no técnicos. Además, el creciente dominio chino en este sector está dando lugar a una nueva dependencia crítica que, de no abordarse, podría ser instrumentalizada en el futuro", añade.
Por todo ello, se subraya que aunque China domina el mercado en este tipo de inversiones, "existe una importante [y poco utilizada] capacidad de fabricación en Europa, Estados Unidos y Japón". "Hay alternativas significativas dentro de la UE y entre otros proveedores considerados fiables, y la industria europea confirma de forma inequívoca que ya existe suficiente capacidad de suministro para todos los proyectos dentro de la UE. Si se demuestra una demanda clara, la industria podrá aumentar la producción en un plazo de 6 a 12 meses para cubrir también proyectos financiados con fondos de la UE fuera del territorio comunitario", incide.
El texto, en definitiva, muestra una postura que contrasta con la que España mantiene para con China y en la que está ahondando con la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al país. Desde Moncloa se traslada el mensaje de que Xi Jinping y las compañías chinas son socios fiables, y durante los últimos días el responsable español ha visitado algunas de estas empresas y sus desplazamientos siempre suelen estar acompañados de acuerdos y contratos. Pero los técnicos de la Comisión defienden precisamente lo contrario.
Y no sólo ellos. Los propios integrantes del Gobierno comunitario también han alertado en numerosas ocasiones de los peligros de firmar contratos con empresas como Huawei, con la que España tiene una importante vinculación. Es más, el Ejecutivo quiere excluir completamente a estas compañías que representen un "riesgo sustancial" para la ciberseguridad común.
"La Comisión ya determinó que Huawei y ZTE presentan riesgos sustancialmente más altos que otros proveedores de 5G y se comprometió a evitar la exposición de sus comunicaciones corporativas a las redes móviles que utilizan Huawei y ZTE como proveedores", recordó el pasado mes de noviembre la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, en respuesta a una pregunta parlamentaria del PP. "El contrato celebrado por el Ministerio del Interior español con Huawei tiene el potencial de generar una dependencia de un proveedor de alto riesgo en un sector crítico y sensible que aumentaría el riesgo de injerencia extranjera", añadió.
Desde el Gobierno, sin embargo, se ha apuntado que "la contratación de sistemas de almacenamiento de Huawei no comporta ningún riesgopara la seguridad y cumple con los niveles requeridos en el Esquema Nacional de Seguridad". Pero en Bruselas es evidente que creen justo lo contrario.