La propia ESA explica que el patrón de franjas observado al norte del mapa corresponde a la región donde ocurrió la deformación principal y estima que el desplazamiento fue del orden de 30 centímetros. Ademas, las franjas siguen aproximadamente el trazado del sistema de fallas de San Sebastián, una de las principales estructuras tectónicas del norte de Venezuela.
Otras agencias espaciales y centros de procesamiento de datos de todo el mundo se han unido para compartir la información que obtuvieron a raíz de los movimientos telúricos. La NASA, por ejemplo, activó su Sistema de Coordinación de Respuesta a Desastres, para identificar sitios de riesgo clave.