El técnico gijonés afronta su segunda final de Champions consecutiva con el PSG
Regala esta noticia Añádenos en Google El entrenador del PSG, Luis Enrique. (EFE)Javier Barrio
Gijón
21/05/2026 a las 08:31h.Con el punto enérgico de siempre, paso seguro y con muy buen humor, la fina silueta de Luis Enrique (Gijón, 1970) entra en escena antes ... de protagonizar una mediática rueda de prensa para varias decenas de medios internacionales y de dirigir el entrenamiento del PSG.
ante el Arsenal. En la conversación también se cuela Gijón. Y el Sporting.–El año pasado me decía que estaba calmado ante la final de la 'Champions' contra el Inter. ¿Cómo se encuentra de ánimo ahora?
–Creo que con el mismo espíritu. Es cierto que el año pasado fue un poco diferente porque justamente quedarían diez días (para la final) e iríamos a jugar la final de la Copa de Francia, que era un estímulo claro para preparar la final. Este año no tenemos esa opción, pues estamos eliminados de la Copa. Y vamos a jugar un partido amistoso aquí de entrenamiento. Bueno... No sé. Espero que esto se convierta en un hábito (la visita de El Comercio) y que podamos vernos aquí al menos una vez al año, que vengáis a visitarme. Estoy positivo, tranquilo... Esta temporada ha sido muy larga porque se juntó con la anterior. En la anterior, cuando habíamos conseguido hacer historia en París, empezó el 'Mundialito'. No nos dio tiempo casi ni a celebrarlo y esta temporada ha sido agotadora, exigente, con muchas lesiones, pero en lo que es anímicamente estoy muy bien. Preparado para otra final.
–¿Y se disfruta más esta final con el PSG o hay más presión por ser el ganador?
–Creo que en la del año pasado hubo más presión porque el hecho de no haberla ganado nunca representaba mucho para el club y para los aficionados. Era una presión positiva, de apoyo y de refuerzo, pero que te podía ahogar. ¿Me explico? Hay abrazos, pero el 'abrazo del oso' te mata. Basado un poco ya en mi experiencia, el año pasado decía: «Demasiada presión, coño, que no, que esto es jugar a fútbol». Y si jugamos al fútbol demasiado presionados, no vamos a jugar bien.
–Pero les fue bien...
–Afortunadamente lo pudimos controlar y nos salió la mejor final que uno pueda imaginar. Pero en términos de presión, una final de 'Champions' siempre la tiene. No pretendamos jugarla como si fuera en la pista del Xeitosa (equipo del fútbol base gijonés), no, esto no funciona así. Creo que vamos un poco con la lección aprendida porque nuestro equipo es muy joven, pero la mayoría ya se sabe el camino.
–¿Cuál es el techo que se marca?
–No me marco techos. Nunca me he marcado techos. El año pasado, si me dice que vamos a jugar otra final de 'Champions', diría: «Madre mía, ni me lo hubiera creído». Quiero decir, ¿realmente cuántos equipos pueden ganar la 'Champions'? Empezamos 36 y hay 8 equipos que pueden ganar la 'Champions'. Si estamos entre ellos y nos acercamos a las fases finales... Creo que esa es nuestra obligación. Pero uno no deja, cuando llega al deporte de alto nivel, quieres ganar siempre, no es que ya estés tranquilo. No. Ya he ganado una o dos... Da igual si ganamos. El Madrid lleva 15 Copas de Europa y no se cansan de ganar. Con eso quiero decir que a este nivel no te cansas de ganar. Es más, cada día es un estímulo. Sí. Quiero seguir ganando. Hay que seguir ganando porque, además, rápidamente dejas de ganar. No hay nadie que gane de manera eterna y menos en el fútbol.
–El año pasado le decíamos mucho que el PSG era un equipo de autor y usted respondía poniendo en valor la calidad de sus futbolistas. Pero ha conseguido un equilibrio entre personalidades, ¿no? Grandes jugadores, pero asumen un rol colectivo.
–Lo que quería demostrar un poco el año pasado, ya no solo al entorno, porque al final el entrenador es el portavoz del club, habla mucho más que el presidente, que el director deportivo... Soy un poco el que marca la temperatura del club. Si hay que estar más caliente, más frío, más enfadado, menos enfadado, más contento. Me salió aquella frase: «Prefiero cuatro jugadores que marquen 12 goles que uno que marque 40». Y la suma dice claramente que a lo largo de estos años lo hemos conseguido. Eso era algo en lo que no se creía nada. Me dieron palos por todos lados, como es habitual cada vez que alguien lanza un mensaje un poco extraño. Pero como se demostró que es verdad y que esto es un deporte de equipo y colectivo, eso ya lo tenemos ganado. Ahora, los jugadores que vienen aquí ya saben a dónde vienen. Vamos a un equipo que juega con muy buenos jugadores: un 'Balón de Oro' como Ousmane (Dembélé) 'Kvara', Doué, Barcola, Vitinha, Joao (Neves), Fabián, Marquinhos, Nuno, Hakimi, Pacho... Un equipo increíble, pero todos juegan para el colectivo. Aquí no hay nadie que va por encima ni que no corra. Si uno no corre, vamos, aquí lo matan los otros diez. Hay un sentimiento colectivo y nuestros aficionados ya perciben esto y dicen: «Nosotros no vamos a dejar de animaros porque vosotros no vais a dejar de correr». Eso es una conexión maravillosa para un club y, en ese sentido, ya es mucho más fácil. Este año ya está impregnado dentro del equipo.
–¿Hasta cuándo se ve entrenando?
–Es una muy buena pregunta porque me la hago yo. Le pregunto a mi mujer y digo: «Hostia, yo no quiero ser el abuelo 'Cebolleta' entrenando». No quiero serlo, pero, claro, cada vez veo a más abuelos 'Cebolleta' entrenando. Creo que más allá de los 60... Además, le hago la broma a mi hermano Felipe. Le digo: «Yo me tengo que jubilar antes que tú». Él tiene un año menos que yo. O sea, tiene 55 y se jubila a los 61. Haga la cuenta...
–No se ve entrenando a los 60.
–No, pero tampoco voy a escupir para arriba porque cada vez que escupes para arriba ya sabes dónde te va a caer. No lo sé, pero creo, espero, que no. O sea, que si no cumplo esto de jubilarme antes que mi hermano, creo que es un error. Pero bueno, si luego tengo energía y me apetece, pues quién sabe.
comentarios Reportar un error