Las «bets» son una de las principales fuentes de financiamiento del fútbol brasileño y a su vez una causa del endeudamiento récord de las familias, según el gobierno
Regala esta noticia Añádenos en Google Luiz Inácio Lula da Silva, firma la medida provisional que prohíbe las plataformas de apuestas deportivas en línea. (AFP)José Domínguez
26/09/2026 Actualizado a las 01:36h.El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha prohibido este viernes las apuestas deportivas en línea en Brasil, a nueve días de las ... elecciones en las que busca otro mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, con quien está muy igualado en las encuestas. Las apuestas o «bets», una de las principales fuentes de financiamiento del poderoso fútbol brasileño, son a su vez una causa del endeudamiento récord de las familias, según el gobierno. Una mayoría de los electores las rechaza y el presidente Lula las ha calificado de «enfermedad».
«A partir de esta fecha no habrá ningún sitio, ninguna aplicación ni ningún patrocinio legal de apuestas en el país», ha afirmado el ministro de Economía, Dario Durigan, en un acto en Sao Paulo junto al presidente Lula. Durigan ha asegurado que el gobierno ha intentado regular el sector, pero que se ha convertido en un problema de salud pública, con más de 60.000 millones de reales (11.000 millones de dólares) que pasan de las familias a las casas de apuestas. «Esto causa angustia y vergüenza. Hay gente que incluso se ha quitado la vida por ello», ha añadido. Ocho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda, según datos de la Confederación Nacional del Comercio.
Quejas de los clubes
El mercado de las apuestas en Brasil ha experimentado un auge desde que el propio Lula estableció un marco regulatorio en 2023. En el país del fútbol, más de la mitad de clubes de primera división tienen a una casa de apuestas como patrocinador principal. «No se puede crear una norma, conseguir que las empresas e instituciones se comprometan basándose en ella y, de la noche a la mañana, cambiar todo el marco regulatorio», se ha quejado el Flamengo antes de la publicación de la medida.
Según expertos, los equipos brasileños se han fortalecido en buena medida gracias a los patrocinios directos e indirectos de las casas de apuestas, que suelen ser mayores que los otorgados por sponsors tradicionales. Las estrellas Neymar y Vinícius Junior son de los rostros más representativos en la publicidad del negocio. La Confederación Brasileña de Fútbol recibe unos 14 millones de dólares anuales por la aparición de la marca en el nombre de las competiciones.
Lula ha hecho de la prohibición de las «bets» su caballo de batalla electoral en estos últimos días. El mandatario está muy igualado para la primera vuelta del 4 de octubre con su principal rival, el candidato derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Bolsonaro se ha manifestado por su parte contra la prohibición de las apuestas deportivas, a las que diferenció de los casinos en línea porque sobre ellas opera «alguna forma de control». Para el derechista, el presidente está «desesperado» e intenta «engañar al pueblo».
Mercado clandestino
Las asociaciones que reúnen a las casas de apuestas en Brasil han afirmado que la prohibición prohibir las apuestas deportivas en internet y los casinos virtuales incentivará un mercado clandestino en que los jugadores no tendrán protección. «La prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta», han afirmado en un manifiesto conjunto la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y las 85 casas de apuesta que tenían licencia para funcionar en el país.
Según estas empresas, prohibir las apuestas legales no elimina el juego y lo único que hace es llevar a los apostadores a los portales clandestinos, en donde no hay mecanismos de fiscalización ni de protección. Las casas de apuestas han alegado que «prohibir no es proteger» y han recordado que, según los datos del propio Ministerio de Hacienda, 31 millones de brasileños están habilitados en las plataformas de apuestas legalizadas, que corresponden al 20 % de los electores del país y que, en su gran mayoría, apuestan de forma recreativa y responsable.
«Esas apuestas no dejarán de ser hechas mediante un decreto ejecutivo. Tan solo cambiarán de dirección hacia ambientes sin control, que aceptan menores de edad y tarjetas de crédito. En el mercado autorizado, las plataformas verifican la edad y adoptan políticas de salud mental y de autoexclusión, así como recogen impuestos para políticas publicas», han afirmado.
Las empresas aseguran compartir la preocupación de las autoridades con el endeudamiento de la familias y con el vicio del juego, pero han afirmado tener mejores condiciones para enfrentar este problema. «El mercado legal impide que 3 millones de beneficiarios de programas sociales apuesten y ya atendió 1,2 millones de pedidos de autoexclusión. Ningún portal ilegal hace eso», afirmaron.
Según las casas de apuestas, el mercado ilegal es explotado por organizaciones criminales para aplicar golpes digitales contra los más vulnerables. En ese sentido, han asegurado que el mercado clandestino continúa funcionando pese a las medidas del Gobierno, que ya bloqueó más de 66.000 dominios ilegales. Incluso así, en septiembre 6.409 dominios ilegales seguían activos y 14 eran creados por día, dijeron. Según las empresas, el mercado clandestino, que ya responde por el 41 % del volumen apostado por el país, asumirá el 100 % con la prohibición. Además, han añadido que, en su opinión, con la prohibición total, el Gobierno perderá una recaudación de 73.000 millones de reales (unos 14.070 millones de dólares) en recaudación entre 2027 y 2030. «Si el objetivo es proteger a los ciudadanos, la solución es más fiscalización; no menos», han concluido.
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