La feria Greencities acoge debates y propuestas inteligentes para el desarrollo del espacio urbano
Regala esta noticia Añádenos en Google La feria Greencities se celebra este martes y miércoles en el Palacio de Congresos. (Marilú Báez) 15/09/2026 a las 14:10h.Rafael Sánchez es el presidente del comité organizador de Greencities, la feria que se celebra durante dos días en el Palacio de Congresos. En su ... charla inaugural, este martes, hay una frase que sintetiza muy bien las preocupaciones que rondan a los encargados de planificar el urbanismo. «Las ciudades tienen que tener un propósito», dijo.
El consejero de Fomento de la Junta de Andalucía, Mario Muñoz-Atanet, hablaba de la necesidad de reducir la dependencia del vehículo propio y crear una red de transporte público metropolitano. Entonces, la ciudad que se dibujaba en este primer día inaugural de Greencities quedaba, por ejemplo, así:
Las casas son coloridas y ecológicas. Los niños juegan en los patios ajardinados. A la vuelta de la esquina hay oficinas, consultas médicas y bares. En cambio, apenas se ven coches en el nuevo barrio; deben quedarse fuera. Las plazas de aparcamiento se encuentran únicamente en la periferia de la zona.
El Ayuntamiento de turno habría decidido conscientemente prescindir del tráfico rodado cuando, a principios de los años noventa, comenzó a urbanizar los terrenos que habían quedado libres tras el cierre de un antiguo cuartel. Por aquel entonces, fue una estrategia audaz. Hoy, el Barrio Francés se considera un modelo de referencia urbanística. Demuestra cómo puede ser la vida urbana cuando el tráfico no ocupa el lugar central. Y, sin embargo, es solo una pieza más en el intento de preparar las ciudades para la movilidad del mañana.
La ciudad del mañana es también un modelo alternativo a la ciudad del siglo pasado. En aquella época —sobre todo en los años cincuenta y sesenta—, los responsables urbanísticos se esforzaron al máximo por supeditar sus metrópolis al automóvil. Impulsados por el deseo de libertad y alentados por un poderoso lobby automovilístico, surgieron amplias avenidas, aparcamientos y autopistas urbanas. Quienes podían permitírselo se trasladaban a vivir a las afueras, generando así aún más tráfico.
Hoy está claro que aquello fue un error. Al menos para muchos expertos que llenan estos días el Palacio de Congresos. Las calles de las ciudades están saturadas. También lo están los autobuses y trenes que deberían descongestionarlas. La ciudad adaptada al automóvil aquí se sentencia como una ciudad del pasado.
Muñoz-Atanet habla de la necesidad de mejorar el transporte público, algo que ahora sí sería necesidad para la Junta de Andalucía: «Solo en una ciudad con un buen transporte público es posible la movilidad sin coche». Y en una ciudad con menos tráfico rodado, ahí es donde a la gente le gusta desplazarse a pie, donde se sube a la bicicleta sin reparos y donde el transporte público resulta razonablemente rentable.
Los 'investigadores' urbanos consideran que también es necesario actuar en la periferia. Dos tercios de la población europea viven hoy en las afueras, lejos de los lugares de trabajo y de las instalaciones culturales y de ocio. Esto tiene consecuencias: cada persona que se desplaza a diario para trabajar pasa una media de entre 12 y 14 horas al mes en el coche.
Greencities plantea la necesidad de rediseñar las ciudades para reducir el tráfico, priorizar al peatón y mejorar la calidad de vida urbana
En última instancia, el transporte público también se beneficiaría de menos tráfico rodado y de más pasajeros. Los expertos consultados por SUR en Greencities están convencidos de que los autobuses y trenes cobrarán aún más importancia en el futuro. Solo ellos son capaces de canalizar el tráfico entre los distintos barrios de una manera inmejorablemente eficiente.
Sin embargo, no está claro cómo se llevará a cabo su ampliación. Los peatones necesitan más espacio, los ciclistas reclaman carriles propios y no se pretende expulsar por completo a los automóviles de la ciudad; ante este panorama, no queda sitio para más vías ni carriles exclusivos para autobuses. Esta paradoja se puede contemplar y experimentar a diario en la propia Málaga, donde muchas aspiraciones chocan con la dura realidad de la falta de espacio.
Por ejemplo, en Greencities hay una empresa que está desarrollando helicópteros biplaza por 49.000 euros. La empresa promete que 15 horas de teoría son suficientes para que el inexperto pueda volar esta máquina.
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