Marc Márquez y Max Verstappen charlan durante un evento conjunto de Red Bull
Ya hubo indicios en 2025 y estos se han confirmado en el comienzo de la temporada 2026: Ducati está retrocediendo mientras sus rivales progresan. ¿Es consecuencia de crear una moto específicamente diseñada para Marc Márquez?
El comienzo de temporada de Ducati está siendo bastante más complicado de lo deseado por la marca italiana, que tras dominar en las dos últimas temporadas, ha visto como Aprilia y KTM han progresado en mayor medida.
De hecho, el propio Davide Tardozzi, director de Ducati Corse, reconoció recientemente que Aprilia había ganado hasta un segundo por vuelta con respecto a la temporada pasada, mientras Ducati se conformaba con un par de décimas. Pero, ¿cuáles son las razones que han propiciado esta situación? Dos veteranos del Mundial de Motociclismo han debatido sobre ello.
«Ducati tiene dos pilotos con características tan diferentes que no se pueden hacer estos ajustes precisos para cada uno de forma independiente»Gilulio Bernardelle, exingeniero de Aprilia
La Ducati, una moto cada vez más complicada en frenada
En la Fórmula 1, Red Bull ha basado su éxito de los últimos años en un monoplaza con un comportamiento muy específico según las cualidades de su piloto estrella: Max Verstappen. Esto, en un principio, resultó sumamente productivo y le reportó varios títulos mundiales. Sin embargo, con el paso del tiempo, el coche se volvió cada vez más crítico, anulando la capacidad de sus compañeros de equipo e, incluso, sobrepasando los límites asumibles para el propio Verstappen.
Ducati podría haber incurrido en el mismo error, con una moto que comenzó siendo prácticamente perfecta y que, con el paso de las temporadas, ha ido perdiendo su capacidad de adaptación a diferentes estilos de pilotaje.
El exingeniero de Valentino Rossi y de Aprilia, Giulio Bernardelle, recuerda que «los pilotos lo dicen claramente: la GP24 era mucho más efectiva en la frenada, probablemente debido al funcionamiento del freno motor en el propulsor de la 25, que van a mantener».
«En teoría, tenían la opción de adoptar la especificación de la 24, y por lo que sabemos, la 25 se eligió en parte por motivos de fiabilidad», agrega, comparando las Ducati de las tres últimas temporadas.
«Sin duda, hicieron algunos ajustes en la configuración, y la 26 funciona mejor que la 25, pero todos los que cambiaron de la 24 a la 26 se quejaron esencialmente de las mismas características de las que se quejó Bagnaia el año pasado. Alex Márquez, pero también Aldeguer y Morbidelli…», señala Bernardelle.
Marc Márquez, con la Ducati Desmosedici GP26 en el circuito de Tailandia
La GP26 no fluye y sufre en la entrada en curva
Luca Cadalora, expiloto del Mundial de Motociclismo en los años 80 y 90, añade que ve «una moto que no fluye: al soltar el freno, pierde velocidad, no tiene suavidad. Hay motos en las que, al inclinarlas, no sientes que estás frenando, sino más bien suavizando la marcha: algo que veo en la Aprilia».
«Y es algo que he visto cada vez menos en la Ducati desde el 25. Me explico: hay motos que giran al ver la curva, y otras no; tienes que luchar contra ellas porque quieren ir rectas. Las obligas a girar, y esas son las motos que nunca me han gustado», reconoce, en referencia al subviraje.
«Aquí, la sensación es la de una moto que necesita más gas para girar; quizás no sea solo la geometría, sino muchos pequeños detalles. Cuando yo competía, no existía el freno motor, y podías crear la moto que quisieras, más o menos estable, más o menos ágil... Ahora es más complicado», apunta Cadalora.
Márquez y Bagnaia, dos pilotos muy diferentes en el equipo oficial
El expiloto italiano también plantea que Ducati podría «solucionar [los problemas] con bastante facilidad... A menudo, el comportamiento de la moto cambia significativamente con modificaciones muy pequeñas, y tienen un mes para hacerlo».
Sin embargo, Giulio Bernardelle introduce lo que considera que se ha convertido en un obstáculo para Ducati a la hora de seguir una línea de desarrollo.
«Ducati tiene dos pilotos, Pecco [Bagnaia] y Marc [Márquez], con características tan diferentes que no se pueden hacer estos ajustes precisos para cada uno de forma independiente. Y a la hora de decidir a quién favorecer, quizás correctamente en mi opinión, resulta que siguieron a MM…», deduce el ingeniero transalpino.
Bernardelle profundiza a continuación en los problemas de degradación de Ducati con la rueda trasera, que han afectado especialmente a Bagnaia: «Cuando la rueda trasera se desgasta, el problema de la entrada en curva en estas motos, que dependen en gran medida del freno motor, se vuelve significativo».
«El desgaste de los neumáticos no solo conlleva una pérdida de tracción, lo que naturalmente afecta la salida de la curva. También tienen dificultades al entrar en la curva, porque la rueda trasera ya no frena tan bien como al inicio. El piloto comenta que la moto empuja la parte delantera y este efecto de subviraje, esta sobrecarga en la parte delantera, es aún mayor», amplía.
Parece que incluso Marc Márquez empieza a tener dificultades para domar la Ducati.Por su parte, Cadalora aporta un plus de conocimiento, recordando que «también sucede que, cuando una moto no tiene esa tendencia a girar con facilidad, se tiende a usar aún más la rueda trasera para lograrlo».
«Y todo esto puede llevar al desgaste que hemos visto en estas carreras: el piloto intenta compensar esta limitación de la moto intentando usar la rueda trasera para girar más. Y eso es lo que dijo Pecco», concluye Cadalora.
Habrá que ver qué camino toma Ducati a la hora de intentar reconducir la Desmosedici GP26, ¿el marcado por Marc Márquez o uno más ‘democrático’ en el que el resto de pilotos también se sientan cómodos?
Márquez y Verstappen quedan unidos por una duda incómoda ¿ha caído Ducati en la misma trampa que Red Bull?
Ya hubo indicios en 2025 y estos se han confirmado en el comienzo de la temporada 2026: Ducati está retrocediendo mientras sus rivales progresan. ¿Es consecuencia de crear una moto específicamente diseñada para Marc Márquez?
El comienzo de temporada de Ducati está siendo bastante más complicado de lo deseado por la marca italiana, que tras dominar en las dos últimas temporadas, ha visto como Aprilia y KTM han progresado en mayor medida.
De hecho, el propio Davide Tardozzi, director de Ducati Corse, reconoció recientemente que Aprilia había ganado hasta un segundo por vuelta con respecto a la temporada pasada, mientras Ducati se conformaba con un par de décimas. Pero, ¿cuáles son las razones que han propiciado esta situación? Dos veteranos del Mundial de Motociclismo han debatido sobre ello.
La Ducati, una moto cada vez más complicada en frenada
En la Fórmula 1, Red Bull ha basado su éxito de los últimos años en un monoplaza con un comportamiento muy específico según las cualidades de su piloto estrella: Max Verstappen. Esto, en un principio, resultó sumamente productivo y le reportó varios títulos mundiales. Sin embargo, con el paso del tiempo, el coche se volvió cada vez más crítico, anulando la capacidad de sus compañeros de equipo e, incluso, sobrepasando los límites asumibles para el propio Verstappen.
Ducati podría haber incurrido en el mismo error, con una moto que comenzó siendo prácticamente perfecta y que, con el paso de las temporadas, ha ido perdiendo su capacidad de adaptación a diferentes estilos de pilotaje.
El exingeniero de Valentino Rossi y de Aprilia, Giulio Bernardelle, recuerda que «los pilotos lo dicen claramente: la GP24 era mucho más efectiva en la frenada, probablemente debido al funcionamiento del freno motor en el propulsor de la 25, que van a mantener».
«En teoría, tenían la opción de adoptar la especificación de la 24, y por lo que sabemos, la 25 se eligió en parte por motivos de fiabilidad», agrega, comparando las Ducati de las tres últimas temporadas.
«Sin duda, hicieron algunos ajustes en la configuración, y la 26 funciona mejor que la 25, pero todos los que cambiaron de la 24 a la 26 se quejaron esencialmente de las mismas características de las que se quejó Bagnaia el año pasado. Alex Márquez, pero también Aldeguer y Morbidelli…», señala Bernardelle.
Marc Márquez, con la Ducati Desmosedici GP26 en el circuito de Tailandia
La GP26 no fluye y sufre en la entrada en curva
Luca Cadalora, expiloto del Mundial de Motociclismo en los años 80 y 90, añade que ve «una moto que no fluye: al soltar el freno, pierde velocidad, no tiene suavidad. Hay motos en las que, al inclinarlas, no sientes que estás frenando, sino más bien suavizando la marcha: algo que veo en la Aprilia».
«Y es algo que he visto cada vez menos en la Ducati desde el 25. Me explico: hay motos que giran al ver la curva, y otras no; tienes que luchar contra ellas porque quieren ir rectas. Las obligas a girar, y esas son las motos que nunca me han gustado», reconoce, en referencia al subviraje.
«Aquí, la sensación es la de una moto que necesita más gas para girar; quizás no sea solo la geometría, sino muchos pequeños detalles. Cuando yo competía, no existía el freno motor, y podías crear la moto que quisieras, más o menos estable, más o menos ágil... Ahora es más complicado», apunta Cadalora.
Márquez y Bagnaia, dos pilotos muy diferentes en el equipo oficial
El expiloto italiano también plantea que Ducati podría «solucionar [los problemas] con bastante facilidad... A menudo, el comportamiento de la moto cambia significativamente con modificaciones muy pequeñas, y tienen un mes para hacerlo».
Sin embargo, Giulio Bernardelle introduce lo que considera que se ha convertido en un obstáculo para Ducati a la hora de seguir una línea de desarrollo.
«Ducati tiene dos pilotos, Pecco [Bagnaia] y Marc [Márquez], con características tan diferentes que no se pueden hacer estos ajustes precisos para cada uno de forma independiente. Y a la hora de decidir a quién favorecer, quizás correctamente en mi opinión, resulta que siguieron a MM…», deduce el ingeniero transalpino.
Bernardelle profundiza a continuación en los problemas de degradación de Ducati con la rueda trasera, que han afectado especialmente a Bagnaia: «Cuando la rueda trasera se desgasta, el problema de la entrada en curva en estas motos, que dependen en gran medida del freno motor, se vuelve significativo».
«El desgaste de los neumáticos no solo conlleva una pérdida de tracción, lo que naturalmente afecta la salida de la curva. También tienen dificultades al entrar en la curva, porque la rueda trasera ya no frena tan bien como al inicio. El piloto comenta que la moto empuja la parte delantera y este efecto de subviraje, esta sobrecarga en la parte delantera, es aún mayor», amplía.
Parece que incluso Marc Márquez empieza a tener dificultades para domar la Ducati.
Por su parte, Cadalora aporta un plus de conocimiento, recordando que «también sucede que, cuando una moto no tiene esa tendencia a girar con facilidad, se tiende a usar aún más la rueda trasera para lograrlo».
«Y todo esto puede llevar al desgaste que hemos visto en estas carreras: el piloto intenta compensar esta limitación de la moto intentando usar la rueda trasera para girar más. Y eso es lo que dijo Pecco», concluye Cadalora.
Habrá que ver qué camino toma Ducati a la hora de intentar reconducir la Desmosedici GP26, ¿el marcado por Marc Márquez o uno más ‘democrático’ en el que el resto de pilotos también se sientan cómodos?